Obama limitó por ley prácticas abusivas de tarjetas de créditos

Obama limitó por ley prácticas abusivas de tarjetas de créditos
El presidente promulgó ayer una dura legislación. Y reclamó responsabilidad a bancos emisores y a consumidores. Es por los altos intereses que cobran. Y la reducida información que entregan a los clientes. Hubo gran apoyo legislativo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, puso ayer la firma a una ley que hace más difícil a las empresas emisoras de tarjetas de crédito aumentar las tasas de interés y expandir sin regulación su mercado. El ingreso al mundo del crédito vía tarjetas plásticas suele ser "un camino de ida", advirtió el primer mandatario.

En EE.UU., el uso de tarjetas cobró un volumen multimillonario, con una gran mayoría usando más de una porque se ofrecen gratuitamente.

Sus intereses, como ocurre en otros países, están en general muy por encima de otras tasas del sistema financiero y pueden llegar a generar una explosiva masa de deudas.

En el país norteamericano, tras la explosión de la burbuja inmobiliaria se teme otra debacle del crédito por la acumulación de incobrables en tarjetas de crédito.

Ayer Obama dijo que "así como exigimos a los usuarios de tarjetas de crédito que actúen responsablemente, le pedimos a las empresas de tarjetas de crédito que también actúen responsablemente".

La ley para la reforma del sistema recibió un abrumador apoyo en el Congreso esta semana antes de llegar al escritorio de Obama para su firma. En cambio, como cabía esperar, muchas firmas financieras se opusieron

El presidente afirmó que hay demasiados ejemplos de usuarios de tarjetas de crédito que se vieron afectados por los fuertes y arbitrarios incrementos en las tasas de interés, que en algunos casos fueron de más del 20%, cuando la tasa de de referencia en EE.UU. fue llevada en torno a 0% para reactivar la economía.

La nueva ley resume años de esfuerzos por parte de los defensores de consumidores para combatir las prácticas abusivas de las empresas de tarjetas que hacen que los clientes se endeuden. La ley entrará en efecto en enero de 2010.

La normativa está destinada a proteger al consumidor de las tarifas sorpresivas. Obama firmó la ley en una ceremonia en el Rosedal de la Casa Blanca.

Dijo que pretende ayudar a los consumidores a salir de la "calle de sentido único"' en que suele convertirse el crédito. Exhortó a la gente a actuar responsablemente y no gastar por encima de sus medios (una crítica al sobreconsumo y falta de ahorro en los estadounidenses), pero dijo que el cambio era necesario para obligar a las compañías emisoras a no aprovecharse.

Estas son algunas de las nuevas normas.

Se prohibirá a las compañías dar tarjetas a menores de 21 años a menos puedan demostrar que están en condiciones de saldar sus deudas, o que tengan un progenitor o guardián que comparta la responsabilidad.

Los consumidores recibirían un preaviso de 45 días y una explicación antes de que se les aumentasen las tasas de interés. "Esto permitirá que los consumidores tomen decisiones informadas acerca de cómo -y si realmente vale la pena- usar una tarjeta de crédito, o buscar mejores ofertas'', dijo la titular de la cámara baja, la demócrata Nancy Pelosi, después que esa cámara aprobara el proyecto el miércoles por 361-64 votos.

Un cliente tiene que tener un atraso de un pago mayor a los 60 días antes que le aumenten los intereses en el balance existente.

Aun entonces, el prestamista deberá restablecer la previa tasa si el dueño de la tarjeta de crédito paga el saldo mínimo a tiempo durante los siguientes seis meses.

El año pasado, el Nilson Report, un medio de noticias sobre consumidores, estimó que había más de 700 millones de tarjetas de crédito en circulación en Estados Unidos. Eso significa más de 2 tarjetas por cada hombre, mujer y niño. Y muchos dueños del "dinero plástico" tienen enormes deudas. Según la Reserva Federal, la deuda de las familias en tarjetas de crédito llegaba a enero último a 1 billón de dólares. Es un incremento del 25% en los últimos cinco años.

De acuerdo con datos de la agencia de riesgo crediticio Moody's, casi 60% de las tarjetas fueron otorgadas por tres bancos, J.P.Morgan-Chase, Citigroup y Bank of America. También emiten sus tarjetas American Express, Visa, Capital One, Discover y otras.

Recientemente el diario The New York Times denunció que en las zonas más afectadas del país por la crisis, en materia de desempleo, los bancos y tarjetas endurecen las condiciones de pago de las tarjetas ante la mora que registran, profundizando los efectos de la recesión y el drama para millones de personas.

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