Obama levanta las restricciones para viajar y enviar dinero a Cuba

La medida es un gesto a la región antes de la Cumbre de las Américas; crítica de Fidel
WASHINGTON.? El presidente Barack Obama produjo ayer un nuevo y firme paso en su "política de acercamiento" con el pueblo cubano al levantar "todas las restricciones" para que ciudadanos de Estados Unidos puedan viajar a la isla a visitar a sus familiares, así como enviarles dinero sin límite de cantidad.

"No esperamos respuesta del gobierno cubano por esto. Se trata de un paso para extender la mano al pueblo cubano y ayudarlo en su deseo de encontrar su destino propio y el destino de su país", dijo el asistente especial de Obama para el hemisferio occidental, Dan Restrepo, en la primera conferencia de prensa bilingüe (inglés y español) en la historia de la Casa Blanca. Una rueda en la que se echó de menos la presencia del presidente.

La medida, que marca un giro de 180 grados respecto de lo que fue la política del presidente George W. Bush (en 2004 impuso las restricciones a los viajes y al envío de remesas), no implica el levantamiento del embargo comercial que desde hace cuatro décadas pesa sobre la isla. Y sobre el que, paradójicamente, existe aquí la convicción de que fue, y es, "inútil" para minar el régimen comunista de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

Pero sí constituye una grieta en ese castigo. Y, de acuerdo con lo que se evaluaba anoche en esta capital, es muy posible que en la evolución de esta nueva política no sea ajena la respuesta que produzca en La Habana, donde, por cierto, hasta anoche no se conocía reacción alguna de sus autoridades.

El gesto de Obama se produce en el umbral de su primera gran cita regional, la Cumbre de las Américas, que empezará este viernes en Trinidad y Tobago y en la que podría enfrentar un firme reclamo de jefes de Estado del bloque en favor de terminar con el embargo a Cuba.

Además, los anuncios de ayer tal vez sean la mejor forma de desactivar un planteo en el que se embanderaron líderes de la talla del brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

La mayoría de las organizaciones de cubanos residentes en los Estados Unidos reaccionaron con verdadero entusiasmo ante la noticia. "Obama ha cumplido su promesa y esperamos que haya nuevos gestos y actitudes que busquen una solución al viejo conflicto", dijo Max Lesnik, presidente de la Alianza Martiana, una coalición de grupos de emigrados cubanos.

"Nuestro teléfono no ha parado de sonar. Mucha gente llamó para ver cómo reservar un viaje", dijeron las agencias de turismo de Miami, el enclave cubano en Estados Unidos.

La medida se complementa con una serie de disposiciones adicionales que, sin embargo, constituyen cada una de ellas una revolución en sí misma.

Por ejemplo: Obama permitirá que las empresas de telecomunicaciones de Estados Unidos instalen cables de fibra óptica y redes de comunicación en la isla, lo que favorecería comunicaciones libres entre los dos países, separados por una distancia de sólo 145 kilómetros. Y que hoy están separados por un muro de desencuentro político.

"Somos partidarios de que la gente en Cuba tenga más información en lugar de menos información", dijo Restrepo.

También autoriza a los cubanoestadounidenses a contratar servicios de radio y televisión satelital para personas en Cuba. Abre la puerta para los vuelos directos entre este país y la isla caribeña, hoy inexistentes.

"Es un buen paso, un primer paso, muy modesto y pequeño, que debe conducir a la normalización total de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba", explicó Peter Hakim, director de Diálogo Interamericano, un think tank dedicado a las relaciones políticas regionales.

Cuba ha pedido insistentemente el levantamiento del embargo. Pero, tradicionalmente, sus líderes han reaccionado con cautela y con contradicciones ante otras iniciativas de Washington en busca de una "apertura" en el sistema político de la isla.

En un paso como el dado ayer las formas son importantes: Obama no hizo el anuncio en forma personal sino que optó por quitarse del medio.

Fue la propia Casa Blanca la que, cerca del mediodía, deslizó la información. Y luego, por la tarde, les tocó a Restrepo y al vocero presidencial, Robert Gibbs, explicar los alcances del asunto en una conferencia de prensa.

"¿Por qué no está aquí el presidente para contarlo?", fue, justamente, una de las preguntas que enfrentaron los funcionarios.

"Supongo que está en su oficina", contestó Gibbs.

Como suele ocurrir con Obama, que quiere que la información llegue directamente a los interesados, eliminando la mayor cantidad posible de intermediarios, la explicación de lo anunciado ayer se produjo en dos idiomas. Gibbs habló en inglés. Y Restrepo se explayó más en español.

Y lo primero que hizo fue dejar en claro que la cuestión respondía a un compromiso y a una convicción personal de Obama. Y no a presiones de nadie.

Con estas decisiones, explicó Restrepo, el presidente no está cediendo a presiones de algunos gobernantes de la región que han demandado un cambio fundamental en la política de Estados Unidos hacia Cuba antes de la Cumbre de las Américas de este fin de semana.

"El presidente está cumpliendo con lo que ha prometido en la campaña´´, afirmó Restrepo al lado de Gibbs en la Casa Blanca. "Se trata de medidas para extender la mano al pueblo cubano y no en respuesta a las presuntas presiones de otros gobiernos´´, agregó.

Las restricciones de viaje afectaban a unos 1,5 millones de estadounidenses con familiares en Cuba.

Desde 2004, los cubanos que residen en Estados Unidos sólo podían viajar una vez cada tres años (Obama lo había rebajado a un año con una enmienda en la ley de presupuestos) y enviar hasta 1200 dólares anuales por persona a sus familiares en la isla.

Todo eso queda eliminado, con una sola excepción: que el dinero y la ayuda no caigan en manos de miembros del gobierno o del Partido Comunista Cubano.

El mercado ya dio su veredicto: ayer se dispararon los precios de las acciones de empresas extranjeras que operan en Cuba o que podrían verse beneficiadas por las medidas. Entre ellas, las compañías que operan cruceros en la región.

Cronología

ENERO DE 1961

Viajes restringidos

* Cuatro meses antes de la invasión de Bahía de Cochinos, EE.UU. rompe relaciones diplomáticas con Cuba y restringe los viajes de sus ciudadanos a la isla.

FEBRERO DE 1962

Comienza el embargo

* John F. Kennedy impone el embargo comercial. Un año después, tras la crisis de los misiles, entran en vigor restricciones de viaje para los norteamericanos.

MARZO DE 1977

Idas y venidas

* Jimmy Carter elimina las restricciones para viajar a Cuba. Sin embargo, cinco años después, en abril de 1982, Ronald Reagan las reinstala.

DICIEMBRE DE 1991

Condena de la ONU

* Estados Unidos es condenado por la Asamblea de la ONU por mantener el embargo. Un año después, George Bush padre lo refuerza con la ley Torricelli.

MAYO DE 2004

Nuevas disposiciones

* George W. Bush anuncia nuevas disposiciones para limitar viajes y remesas. Meses después, Cuba anuncia el cese de las transacciones en dólares.

ABRIL DE 2008

Punto final a las restricciones

* El gobierno de Obama elimina todas las restricciones para visitar Cuba y enviar remesas desde Estados Unidos, y abre un nuevo espacio a las telecomunicaciones.

Qué cambia

* Remesas: se eliminan los límites a la cantidad que pueden enviar los cubanoestadounidenses a sus familiares en la isla. Bush la había establecido en 100 dólares al mes.

* Economía: según la Cepal, el flujo de remesas ronda los 1000 millones de dólares por año, cifra que ahora se incrementará.

* Viajes: los 1,5 millones de cubanoestadounidenses podrán viajar a Cuba sin límites. Hasta ahora, sólo podían hacerlo una vez cada tres años.

* Turismo: según los economistas cubanos, los 130.000 viajes anuales a la isla de los cubanoestadounidenses podrían triplicarse con el fin de las restricciones.

* Telecomunicaciones: Washington contempla conceder licencias para que compañías de telecomunicaciones estadounidenses operen en la isla. Los servicios prestados en Cuba podrían ser pagados desde Estados Unidos.

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