Obama lanzó otro plan de rescate de bancos, pero caen los mercados

Obama lanzó otro plan de rescate de bancos, pero caen los mercados
Alcanzará los US$ 2 billones, el triple de lo que destinó Bush el año pasado. Incluye la creación de un "banco basura" mixto, con capitales oficiales y privados. También, inyecciones adicionales de dinero. Hay desconfianza de los analistas.
Frente a la fuerte turbulencia que padece el sistema bancario de EE.UU., el flamante secretario del Tesoro, Timothy Geithner, anunció ayer un plan para estabilizarlo y fortalecerlo que costará hasta dos billones de dólares, una suma equivalente a 6 veces la economía de la Argentina.

Pese a la magnitud del paquete anunciado, Wall Street se desplomó. El índice industrial Dow Jones cayó 4,6% puntos, arrastrado por la abrupta baja de las acciones de las instituciones financieras y el Nasdaq 4,20%. La mayor bolsa de América Latina, la de San Pablo, siguió la tendencia, y también Buenos Aires y México. Las bolsas asiáticas y europeas se derrumbaron.

Analistas y operadores consideran que Geithner no dio suficientes detalles sobre cómo hará para eliminar los activos tóxicos de los balances de los bancos, un tema que viene preocupando desde hace ya varias semanas.

Durante el discurso que dio en el salón principal del Tesoro, Geithner se limitó a decir que se creará un " banco basura" mixto, alimentado con dinero del gobierno, para apalancar el capital privado, de manera que los activos tóxicos puedan ser absorbidos del sistema bancario. Según Geithner, con el efecto palanca este banco podría movilizar hasta 500.000 millones de dólares en una primera etapa y luego un billón (millón de millones de dólares). El problema, según los analistas de Wall Street es que el jefe del Tesoro no dio el monto exacto que el gobierno está dispuesto a invertir en esto y tampoco dijo como hará para fijar el valor de los activos tóxicos.

Mas aún, hubo muchos que piensan que el plan anunciado por Geithner no alcanza: "No es lo suficientemente grande", dijo Joseph LaVorgna, jefe de economistas del Deutsche Bank en Nueva York.

Durante una entrevista en la cadena NBC después del anuncio, Geithner se mostró a la defensiva cuando le preguntaron sobre la reacción de los mercados. Sólo se limitó a decir que "la crisis financiera que enfrentamos es enormemente complicada. Llevará tiempo resolverla, será difícil, pero vamos a seguir trabajando hasta logremos superarla".

El paquete incluye además inyecciones adicionales de capital en los bancos, que se gestionarán a través de una nueva entidad, el Fondo de Estabilidad Financiera. Pero los bancos que reciban estos fondos ahora tienen que cumplir ciertos requisitos, como por ejemplo informar sobre cómo los fondos ayudan a mantener o aumentar el crédito. También tendrán que limitar los sueldos de sus ejecutivos a medio millón de dólares por año y, por último, deberán restringir los dividendos y las adquisiciones.

Todos los bancos, reciban fondos o no, tendrán que someterse a una "prueba de estrés", que evaluará si son capaces de resistir si se agrava la crisis.

El plan prevee también la ampliación de un programa de la Reserva Federal que actualmente financia la compra de préstamos automovilísticos, estudiantiles y de tarjetas de crédito para dar liquidez a los mercados de crédito de forma directa, sin pasar por los bancos privados.

Por último, un total de 50.000 millones de dólares ayudará a que los ciudadanos eviten el embargo de sus viviendas. Los detalles de esta parte del plan serán divulgados en las próximas semanas.

En un intento por restablecer la credibilidad del gobierno, Geithner prometió que si partes del plan no funcionaban serían cambiadas y que el pueblo estadounidense podrá chequear cómo el dinero será desembolsado en un sitio en Internet que establecerá el Tesoro especialmente para ese fin.

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