Obama lanzará un megaplán de obras

Será el más grande desde la creación del sistema interestatal de autopistas hace 50 años; costaría 136.000 millones de dólares
WASHINGTON.- Como parte de su proyecto para reactivar la golpeada economía norteamericana, el presidente electo, Barack Obama, se comprometió ayer a implementar el programa de infraestructura más grande desde la creación del sistema interestatal de autopistas hace 50 años.

"Vamos a crear millones de puestos de trabajo con la mayor inversión en nuestra infraestructura nacional desde la creación del sistema federal de autopistas", dijo Obama, en su discurso semanal, que difunde a través de la radio y de YouTube. "Necesitamos acción, y acción ahora", dijo.

El anuncio de Obama se produjo un día después de que un informe oficial indicara que el país perdió 533.000 trabajos en noviembre, la cifra más alta en 34 años. En lo que va del año, ya desaparecieron 2 millones de empleos, mientras la economía fue declarada hace unos días oficialmente en recesión.

Ayer, en un claro reflejo de la gravedad de la situación, 300 trabajadores despedidos de la fábrica Republic Windows & Doors, que cerró sus puertas en Chicago por falta de crédito, decidieron ocupar la planta para exigir al banco que reanudara el financiamiento y poder así cobrar sus salarios impagos.

Para revertir el dramático panorama del desempleo, Obama encargó a sus colaboradores un plan para crear o salvar 2,5 millones de puestos de trabajo, en el que la inversión en infraestructura vial, según anunció, será la columna vertebral, pero no el único ingrediente: también se extenderá por todo el país el sistema de banda ancha de Internet y se hará un esfuerzo masivo para que los edificios públicos gasten menos energía para ahorrar costos.

Los demócratas esperan que los nuevos legisladores, que ocuparán sus bancas a partir de enero próximo, puedan aprobar un plan de este tipo justo antes de la asunción de Obama, el 20 de enero próximo.

Antecedente de Eisenhower

Al mencionar el sistema federal de autopistas, Obama buscó remitir a Dwight D. Eisenhower, que presidió el país entre 1953 y 1961 y lanzó, en ese período, la construcción de carreteras que se volvieron fundamentales para el desarrollo económico de la Nación.

De este modo, intentó neutralizar las críticas que afirman que el gasto público históricamente no ha sido un catalizador fiable del crecimiento económico de corto plazo.

"Invertiremos sus impuestos tan preciados en nuevas y más inteligentes vías, y propondremos una regla muy básica: utilícenlas o se las perderán", dijo Obama en su discurso radial semanal, dirigiéndose a los contribuyentes. "Si un estado no actúa rápidamente para invertir en calles y puentes en sus comunidades, perderán su dinero", añadió.

El anuncio tuvo lugar menos de una semana después de que el Comité de Datos de Ciclos de Negocios del Organismo Nacional de Investigación Económica norteamericano dijera oficialmente que Estados Unidos estaba en recesión desde diciembre de 2007.

Obama no dio un costo estimativo de su plan de infraestructura, pero tras una reciente reunión que él mantuvo con los gobernadores del país, éstos dijeron que ya tenían aprobados proyectos de caminos y puentes, entre otros, por un valor de 136.000 millones de dólares que están listos para implementarse ni bien estén disponibles los fondos.

Los gobernadores estiman que, por cada 1000 millones de dólares desembolsados, se crearán 40.000 puestos de trabajo.

En el caso del sistema federal de autopistas, cuya puesta en marcha fue decidida por Eisenhower en 1956, se construyeron casi 69.000 kilómetros. En 1991, el gobierno estimó que el costo total de ese proyecto había ascendido a 129.000 millones de dólares, de los cuales 114.300 millones fueron aportados por el gobierno federal y el resto por los estados.

Obama también prometió renovar Internet a través de una mayor difusión del sistema de banda ancha por todo el país. "Es inaceptable que Estados Unidos esté en el puesto número 15 en el ranking mundial en acceso a banda ancha", dijo Obama.

"Aquí, en el país que inventó Internet, todos los niños deberían tener la posibilidad de acceder a Internet, y la tendrán cuando yo sea presidente, porque así es como fortaleceremos la competitividad de Estados Unidos en el mundo", agregó.

En su discurso radiofónico, Obama recordó lo "doloroso" de las cifras de desempleo dadas a conocer ayer, que se traduce en situaciones de "ansiedad y frustración creciente en millones de familias desempleadas".

No obstante, el presidente electo invitó a los ciudadanos a mirar el futuro con optimismo.

"Hemos enfrentado momentos difíciles antes. Y, en cada momento nos hemos levantado para enfrentar el reto, como un pueblo unido por un sentido de propósito común. Y yo sé que los estadounidenses pueden levantarse una vez más", señaló.

El mes pasado, Obama anunció que le había pedido a su equipo económico que elaborara un plan de recuperación que ayudaría a crear 2,5 millones de empleos, reconstruir la infraestructura de Estados Unidos, mejorar las escuelas, reducir la dependencia del país del petróleo importado y ahorrar miles de millones de dólares.

En su programa semanal de radio de ayer, el presidente electo reveló los ingredientes específicos de este plan. "No lo haremos a la vieja manera de Washington -dijo Obama-. No nos limitaremos a poner dinero. Mediremos los avances a través de las reformas que hagamos y los resultados que obtengamos, a través de los empleos que creemos, la energía que ahorremos, y si Estados Unidos es más competitivo en el mundo".

Reformas edilicias

Con el plan, la administración Obama emprenderá un esfuerzo masivo para que los edificios públicos sean más eficientes en el consumo de energía, lo que se lograría, según el presidente electo, reemplazando los viejos sistemas de calefacción e instalando bombillas eficientes.

"Vamos a reparar escuelas rotas, haremos que sean eficientes energéticamente y pondremos computadoras nuevas en nuestras aulas, porque para que nuestros niños puedan competir en una economía del siglo XXI necesitamos enviarlos a escuelas del siglo XXI."

"Nuestro gobierno paga ahora la factura energética más elevada del mundo. Debemos cambiar eso", señaló Obama.

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