Obama lanza una ofensiva para incentivar la creación de empleo

Incluye desgravaciones impositivas a las empresas que contraten personal y una millonaria inversión estatal para construir una red de trenes de alta velocidad
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciará hoy una serie de medidas para incentivar las contrataciones y los aumentos de sueldo entre las pequeñas empresas, en consonancia con lo prometido el miércoles en su discurso sobre el Estado de la Unión en el cual aseguró que su prioridad será la creación de empleo.

Según adelantó ayer la Casa Blanca, las medidas incluyen una desgravación de u$s 5.000 por cada nueva contratación neta que efectúen las empresas durante 2010.

El total de la desgravación que podrá recibir una compañía en concepto de nuevas contrataciones no podrá superar el medio millón de dólares, para garantizar que la medida se dirige a las pequeñas empresas.

Las compañías recién creadas que empiecen a contratar personal podrán recibir la mitad de ese beneficio fiscal.

La desgravación, subrayó la Casa Blanca, sólo se aplicará a las ampliaciones reales de plantilla: si una empresa despide a un trabajador y contrata a otro para reemplazarlo, no podrá reclamarla.

Tampoco podrá hacerlo si despide a un trabajador y contrata a dos que cobren cada uno la mitad del empleado cesante.

En su nueva iniciativa, la Casa Blanca también busca alentar las subidas de sueldo.

Según los datos distribuidos por el Gobierno, las pequeñas empresas que aumenten los salarios o las horas retribuidas a sus empleados recibirán la devolución de los pagos a la Seguridad Social que efectúen correspondientes a esos aumentos.

Esta devolución, puntualizó la Casa Blanca, no se aplicaría a los aumentos salariales por encima del máximo impositivo actual de u$s 106.800.

Las empresas podrán recibir la devolución cada trimestre, en lugar de anualmente, "lo que beneficiará su liquidez y un mayor incentivo para contratar y aumentar los sueldos", aseguró.

El costo de la medida se calcula, según la Casa Blanca, en cerca de u$s 33.000 millones.

Con el mismo propósito, Obama visitó ayer Tampa, en Florida, donde el Departamento de Trabajo de EE.UU. destinará u$s 8.000 millones para el desarrollo de una red de trenes de alta velocidad, que comenzará a tenderse en los estados de Florida, Illinois y California. El dinero provendrá del plan de estímulo económico aprobado el año pasado e inicialmente se destinará a trece proyectos distintos, repartidos por un total de 31 estados.

"No hay ninguna razón por la que Europa o China puedan tener los trenes más rápidos, cuando nosotros podemos fabricarlos aquí en EE.UU.‘, dijo Obama ayer en su discurso.

El vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, declaró que con esta medida "creamos trabajos de calidad en la construcción y la industria manufacturera; alentamos el crecimiento económico y la calidad de vida de nuestras comunidades, al tiempo que reducimos el impacto ambiental y aumentamos la capacidad de EE.UU. de competir con el resto del mundo".

Pero además de los u$s 8.000 millones, Obama pidió en 2009 en su propuesta de presupuesto federal otros u$s 1.000 millones anuales durante cinco años para esta red, y se espera que solicite nuevos fondos cuando la próxima semana presente su nuevo lineamiento presupuestario para el próximo año.

Por lo pronto, el mandatario está más cerca de conseguir el congelamiento del gasto público, otra de las principales medidas declaradas en su discurso. "El Congreso de Estados Unidos decidió que promulgará la propuesta del presidente de congelar el gasto en algunos programas gubernamentales por tres años", dijo ayer el líder de la mayoría de la Cámara de Representantes, Steny Hoyer.

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