Obama dijo que no tiene "el botón" para devolver al poder a Zelaya

Obama dijo que no tiene "el botón" para devolver al poder a Zelaya
Calificó el golpe en Honduras de acción "ilegal" y sugirió que no es sencillo resolver la crisis. Criticó a quienes antes se quejaban de la injerencia de EE. UU. y ahora cuestionan que no interfiere lo suficiente. Apoyó la mediación de Arias.
Honduras se ha transformado en el nuevo gran test de la política del gobierno del presidente Barak Obama para América Latina. Criticado por miembros de su propio Partido Demócrata porque dicen, no está haciendo lo suficiente por restituir al derrocado presidente Manuel Zelaya, y por la oposición republicana que lo acusa de estar haciendo demasiado teniendo en cuenta que Zelaya es un aliado de Chávez, Obama tiene todas las esperanzas depositadas en la mediación del Presidente costarricense el Nobel de la Paz, Oscar Arias. Pero ¿Qué pasa si la misión fracasa?

Un día después de que el Departamento de Estado comenzó a tomar distancia de Zelaya, Obama le reitero ayer su apoyo, pero con una inusual franqueza. Advirtió que no puede restituirlo en la Presidencia por arte de magia.

"No puedo apretar un botón y reinstalar al señor Zelaya", lanzó calificando de irónico que "algunos de los que han criticado la injerencia de EE. UU. en América Latina, se quejen ahora de que no está interfiriendo lo suficiente".

Durante el encuentro que tuvo con un pequeño grupo de periodistas hispanos en vísperas de la cumbre del Nafta, el acuerdo commercial que une a los Estados Unidos, Canadá y México, que tendrá lugar en Guadalajara, Obama califico al golpe hondureño de "ilegal". Pero no se mostró dispuesto a aumentar las presiones mediante, por ejemplo, la imposición de nuevas sanciones económicas o la aprobación en la Organización de Estados Americanos de una resolución que diga que un gobierno que surja de elecciones organizadas por los golpistas no será reconocido por Estados Unidos. Todo lo contrario. Su tono fue moderado.

"Hemos apoyado plenamente las mediaciones del presidente (costarricense Oscar) Arias y quisiéramos ver que (Zelaya) pueda regresar pacíficamente para continuar su mandato", afirmó Obama.

Agregó que "pese al hecho de que el presidente Zelaya muchas veces es muy crítico de las políticas estadounidenses, hemos dicho que debe permanecer" en el cargo.

Sus declaraciones contradicen lo que un día antes el Departamento de Estado le escribió al senador republicano Richard Lugar en una carta en la que explicaba la política del gobierno de Obama para Honduras que puso una distancia mucho más marcada con el presidente derrocado y expulsado por los militares hondureños.

"Nuestra política y estrategia de involucramiento no esta basada en el apoyo a ningún político o individuo en particular. Esta basada en la búsqueda de una resolución que mejor resulte para el pueblo hondureño y sus aspiraciones democráticas", decía la carta marcando una vez mas diferencias entre la diplomacia estadounidense y el propio Obama

El objetivo de la carta fue desbloquear la confirmación de Arturo Valenzuela para la estratégica posición de subsecretario de Estado para asuntos hemisféricos, es decir el representante de la cancillería norteamericana para la región. El politólogo chileno fue nombrado por Obama pero su designación quedó pospuesta en el Senado como medio de presión de la derecha conservadora en respaldo de sus aliados en Honduras.

Hasta el cierre de esta edición todo indicaba que pese a que la Cámara Alta votó por unanimidad a los nuevos embajadores estadounidense ante México y Brasil, Carlo Pascual y Tom Shannon (el ex subsecretario para la región de la administración de George Bush), el Senado estaba por entrar en receso sin haber confirmado a Valenzuela.

Pese a la virulenta oposición republicana, no hay dudas que Obama está tratando de instrumentar una nueva política para la región. La pregunta es si lo lograra.

En la reciente Cumbre de la Américas en Trinidad y Tobago, dijo que quiere trabajar en alianza con nuestro países y que "No vamos a decirles más lo que tienen que hacer". Y "eso es lo que estamos haciendo en Honduras" explicó ayer.

De hecho, durante la conversación con los periodistas hispanos Obama afirmo que EEUU no tiene intenciones de establecer una base militar en Colombia, un punto que motivó preocupación en toda la región.

"Creo que es un buen momento para terminar el mito de que estamos estableciendo bases militares estadounidenses en Colombia. Esa declaración no se apoya en los hechos, así es que seamos absolutamente claros de que tenemos un acuerdo de seguridad con Colombia durante muchos años y lo hemos actualizado", explicó Obama quien acusó a quienes en la región que están intentado jugar un papel utilizando la tradicional retórica antiyanqui.

Obama también habló largamente sobre el problema del narcotráfico en México que es otro foco de tensión por su crecimiento constante.

En Washington como en la región, Honduras sin embargo es donde se espera que Obama demuestre si está en condición de instrumentar una política pro democracia y de no intervención con éxito.

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