Obama dijo que está "decepcionado" tras la derrota de Chicago

El presidente de los EEUU regresó a su país procedente de Copenhague, luego de que la ciudad norteamericana resultara eliminada, de cara a los Juegos Olímpicos de 2016
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, arribó ayer a Washington procedente de Copenhague, donde el mandatario sufrió una derrota al resultar Chicago la primera ciudad eliminada de la carrera olímpica para 2016 que finalmente se adjudicó Rio de Janeiro.

Obama bajó del avión presidencial, el Air Force One, de la mano de su esposa Michelle -la principal enviada a Copenhague- con una sonrisa, aunque pronto mostró un semblante serio.

El mandatario, se enteró de la derrota de Chicago mientras volaba de regreso a Washington, tras un fugaz viaje de cinco horas a Copenhague para impulsar la candidatura olímpica estadounidense.

Medios norteamericanos citaron al portavoz de Obama, Robert Gibbs, que viaja con el mandatario y según el cual el presidente estaba "decepcionado" pero "no lamenta" haber viajado hasta la capital danesa.

El presidente estadounidense, el primero en la historia del país en implicarse directamente en una candidatura por los Juegos Olímpicos, había sido duramente criticado por algunos sectores, especialmente el Partido Republicano, por viajar hasta Dinamarca en momentos en que el país afronta graves problemas tanto internos -con una elevada tasa de desempleo y la estancada reforma del sistema de salud- como internacionales, especialmente con las guerras de Irak y Afganistán y los planes nucleares de Irán.

El diario Los Angeles Times afirmó en su web nada más conocerse la derrota norteamericana que "la eliminación de Chicago es un golpe a Obama".

Sin embargo, el asesor jefe del mandatario, David Axelrod, defendió la decisión de último minuto de Obama de impulsar de forma personal la candidatura de su ciudad adoptiva.

Si bien el resultado ha sido una "decepción", el intento "mereció la pena", dijo Axelrod a la cadena CNN.

"Este presidente va a ir a todos los sitios que pueda para promover este país", sostuvo. "La inversión de tiempo mereció la pena", insistió, a la par que rechazó que la derrota de Chicago suponga una derrota también de la política de Obama.

Entretanto, la columnista de la revista Newsweek Katie Connolly consideró que, a largo plazo, esta derrota beneficiará a Obama.

La eliminatoria es algo "bastante embarazoso para la Casa Blanca pero, al final, será bueno para él", sostuvo al considerar que de haber ganado Chicago Obama podría haberse visto perjudicado por posibles escándalos de corrupción, sobrecostos y retrasos que suelen acompañar una carrera hacia los Juegos, como ya ocurrió con los de Invierno de Salt Lake City en 2002.

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