Obama descarta otro plan de estímulo

Criticado por los republicanos, el presidente defendió su paquete de medidas y pidió más tiempo para que empiecen a verse sus efectos
WASHINGTON.- Hora de llamar a la paciencia a la superpotencia en depresión. Enfrentado a las críticas republicanas, que ya calificaron de "fracaso" la estrategia económica de la administración demócrata, el presidente Barack Obama afirmó ayer, una vez más, que su plan de estímulo por 787.000 millones de dólares "necesita más tiempo" para dar resultados y pronosticó que los efectos comenzarán a notarse "más tarde" durante este año.

El superpaquete económico con el que Obama inauguró su presidencia, en enero pasado, que busca sacar a Estados Unidos de la peor recesión desde la Gran Depresión de la década del 30, empieza a generar dudas entre quienes no notan efectos en la economía real, mientras sigue la cascada de malas noticias, entre ellas, el alza del desempleo.

De hecho, el presidente admitió ayer que la falta de puestos de trabajo puede elevarse en los próximos meses, hasta llegar al 10%, un poco más del 9% en que se encuentra ahora.

"Debemos dejar que actúe [el plan de estímulo]. Y entender que, en cualquier recesión, el desempleo tiende a recuperarse más lentamente que otros índices de la actividad económica", señaló en su habitual discurso de los sábados.

El nuevo llamado a la esperanza de Obama no es solamente una señal de aliento frente a las previsibles malas noticias por la falta de trabajo, sino, además, una velada respuesta a quienes insisten en que el monumental paquete de estímulo lanzado hasta ahora es "insuficiente" para sacar a la economía de la recesión.

Entre ellos, figura el millonario Warren Buffett, que viene señalando desde hace días que es necesario un nuevo plan de estímulo. Y que lo más probable es que el nivel de desocupación no sólo llegue al 10%, sino que lo supere hasta posicionarse en el 11%, lo que sería un drama social para este país.

El gurú fundador de Berkshire Hathaway indicó que los estadounidenses sufrieron "un shock de sistema" por las dificultades económicas del último trimestre. "No digo que nos encontremos en caída libre, pero tampoco estamos en recuperación", dijo a la cadena de televisión ABC.

"Creo que sería perfectamente comprensible pensar en la necesidad de un nuevo paquete de estímulo", dijo el multimillonario, que se reconoce un público simpatizante de Obama.

Fue esa cercanía, precisamente, la que instaló aquí la duda de si, al sugerir un nuevo plan, Buffett estaba, en realidad, lanzando un globo de ensayo a favor de alguna idea de la Casa Blanca, donde fuentes demócratas también lo consideraron posible.

Pero, por lo pronto, fue el propio Obama el que rechazó la idea de que una nueva y monumental inyección de dinero fuese necesaria. Y señaló, en cambio, que hay que esperar a que la ya aplicada dé sus frutos.

El plan "no fue diseñado para tener éxito en cuatro meses, sino en más de dos años", recordó el presidente, enfrentado a un creciente desempleo y a las críticas de los republicanos, que hablan ya, abiertamente, de "fracaso" para la extraordinaria inyección de divisas.

Reproches

En su discurso de ayer, Obama reprochó, en cambio, a la oposición republicana que no sea capaz de ofrecer alternativas para enfrentar "la peor recesión que sufre Estados Unidos desde la Gran Depresión".

"En cualquier recesión, el desempleo suele recuperarse de modo más lento que otros indicadores", fue el eje de su argumento.

El plan de estímulo incluyó 288.000 millones de dólares en recortes impositivos y otros miles de millones en fondos para financiar programas de salud para personas de bajos recursos. También hubo 48.000 millones de dólares en construcción y obras públicas, así como miles de millones de dólares en energía.

Pero desde que el plan se puso en marcha la economía perdió dos millones de empleos y la tasa de desocupación, en alza, araña ya el 10%.

El miércoles último, los países del G-8, el grupo de naciones más industrializadas, diagnosticó que el estado de la economía global es demasiado endeble para empezar a retirar los planes de estímulo.

Señaló, sin embargo, que empezará a trabajar en la elaboración de estrategias para salir de esos programas una vez que la recuperación "esté asegurada".

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