Obama, Clinton y Bush se unen para enviar ayuda a las víctimas

Desde la Casa Blanca, el presidente demócrata llamó a la cooperación y destacó que decenas de naciones, entre ellas la Argentina, ya actúan en la zona del sismo.
El terremoto en Haití ha originado "una de las mayores operaciones de socorro" de la historia de Estados Unidos, declaró ayer el presidente Barack Obama, junto a sus predecesores, el republicano George W. Bush y el demócrata Bill Clinton. Los dos ex presidentes aceptaron dirigir un fondo destinado a asistir a las víctimas de la tragedia en la isla y convocaron a los norteamericanos a colaborar con el país centroamericano.

En un mensaje televisado desde los jardines de la Caa Blanca, en el que aseguró que su país trabaja junto a la Argentina y otras naciones, el presidente advirtió que la distribución de la ayuda en Haití representa un "desafío enorme" para los socorristas y que la ayuda al pequeño Estado caribeño deberá contarse "en meses y años". "Estados Unidos sigue unido con el pueblo de Haití. Les ayudaremos a recuperarse y a reconstruir", prometió el jefe de Estado.

"Al unir esfuerzos de esta manera, estos dos líderes envían un mensaje inconfundible al mundo", aseguró Obama en tono solemne, flanqueado por los dos dirigentes que aceptaron encabezar la iniciativa. Además, el primer mandatario destacó que sus predecesores tienen experiencia en situaciones similares: Bush en la ayuda aportada a las víctimas del tsunami en Asia a fines de 2004, para la cual había movilizado a Clinton y a su propio padre, el ex presidente George H.W. Bush. Por su parte, el ex presidente Clinton ayudó a restablecer "la democracia en Haití supervisando la intervención de las fuerzas armadas estadounidenses en ese país en 1994", recordó Obama.

En su primer retorno a la Casa Blanca luego de casi un año de finalizar su segundo mandato, el político texano confió haber sentido que se le "partía el corazón" al ver las escenas de destrucción en Haití. Por su parte, su par demócrata declaró que continúa pensando que "Haití tiene una muy buena oportunidad para escapar a su historia trágica", al mismo tiempo que su esposa, la jefa del Departamento de Estado, Hillary Clinton, rechazaba desde Puerto Príncipe las críticas a la distribución de asistencia humanitaria. Desde allí, la funcionaria de la diplomacia estadounidense aseguró que los alimentos ya se estaban repartiendo entre la población y que tendrá una reunión con las autoridades haitianas para coordinar la cooperación internacional.

Clinton añadió que las fuerzas militares de su país habían intentado establecer zonas de aterrizaje para que los helicópteros pudieran entregar ayuda, pero que este plan tuvo que ser descartado cuando el ejército se dio cuenta de que los habitantes invadirían estas zonas. Además, la secretaria de Estado indicó que Estados Unidos consideraba llevar la ayuda fuera de la capital. "Lo otro que intentamos hacer es enviar nuestros helicópteros fuera de la zona directamente afectada, porque la gente se va de la ciudad en busca de asistencia médica", explicó.

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