Obama citó a los jefes de seguridad para discutir recientes fallas

El presidente de los EEUU se reunirá el martes en la Casa Blanca con los responsables de las agencias de seguridad nacional para discutir las fallas que permitieron un intento de ataque terrorista en un avión comercial
Barack Obama, que completa este fin de semana sus vacaciones en Hawái, retornará a Washington el lunes y para el día siguiente convocó en la Sala de Situación de la Casa Blanca a los secretarios de Seguridad Nacional, Defensa y Justicia, y a los jefes de otras agencias de inteligencia.

El Gobierno encara críticas crecientes en el Congreso por las supuestas fallas de la vigilancia que permitieron que el 25 de diciembre el nigeriano Farouk Umar Abdulmutallab, de 23 años, viajara en un avión comercial de Amsterdam a Detroit llevando explosivos.

Según las autoridades, Abdulmutallab inició la ignición de una mezcla química oculta entre sus ropas, pero otros pasajeros y el personal de abordo en un vuelo de Northwestern, que llevaba unas 300 personas, dominaron al supuesto terrorista e impidieron la destrucción del avión.

"Ha ocurrido una falla sistémica y considero esto totalmente inaceptable", dijo Obama en Honolulu esta semana. El presidente recibió el jueves un informe preliminar de las agencias de seguridad.

Entre los funcionarios que deberán dar más explicaciones a Obama se cuentan la secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, y el director nacional de inteligencia, el almirante de cuatro estrellas Dennis Blair, que supervisa la coordinación entre 16 agencias de espionaje, análisis y operaciones especiales.

La atención del Gobierno se centra en el Centro Nacional contra el Terrorismo, un órgano creado después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 para corregir la falta de cooperación entre las numerosas agencias gubernamentales dedicadas al espionaje, el análisis de información y las operaciones secretas.

Abdulmutallab conservó su visa para viajar a EE.UU. aún después de que su padre, un conocido banquero de Nigeria, había comunicado a diplomáticos estadounidenses y agentes de la CIA en Abuja su preocupación por las ideas extremistas del joven.

El nombre de Abdulmutallab se sumó a una lista de unas 560.000 personas sospechosas por actividades terroristas, pero la información sobre el joven no llegó al nivel para que el Departamento de Estado cancelara su visa.

Otra área donde el incidente del día de Navidad podría tener efecto es en el plan de Obama para la clausura del centro de detención de supuestos terroristas en la base naval estadounidense de Bahía de Guantánamo (Cuba), y el traslado de algunos prisioneros a territorio de EE.UU. o la transferencia a otros países.

Las autoridades de Estados Unidos y Yemen investigan si el plan en el que estuvo involucrado Abdulmutallab se gestó entre extremistas yemeníes relacionados con Al Qaeda, entre los que se cuenta un hombre que estuvo detenido en Guantánamo y fue liberado.

Fuentes de inteligencia sostienen que Abdulmutallab se escribió por correo electrónico con un clérigo musulmán en Yemen, Anwar al Awlaki, que a su vez mantuvo correspondencia con el mayor Nidal Malik Hasan, psiquiatra del Ejército de EE.UU. acusado por la muerte de 13 personas en un ataque en noviembre en Fort Hood, Texas.

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