Obama calificó de "golpe para la democracia" un fallo judicial

Así criticó la decisión del máximo tribunal que autoriza a las empresas a financiar libremente a los candidatos. "Abre las compuertas a una cantidad ilimitada de dinero de los grupos de influencia", arremetió el demócrata.
El presidente estadounidense Barack Obama arremetió ayer nuevamente contra los jueces de la Corte Suprema, que levantaron esta semana todos los límites al financiamiento de las campañas electorales por parte de las empresas, al asegurar que esa medida representa "un golpe para la democracia". En su habitual mensaje radial de todos los sábados, afirmó que la mayor instancia judicial de Estados Unidos "derribó más de un siglo de jurisprudencia" con su decisión.

"Esto abre las compuertas a una cantidad ilimitada de dinero de los grupos de influencia a nuestra democracia. Da a los agentes de esas entidades la nueva posibilidad de gastar millones en publicidad para persuadir a los electores a votar en la dirección que quieran, o de castigar a quienes no lo hacen", lamentó el primer mandatario demócrata. Y añadió: "Eso quiere decir que todo responsable que tenga el coraje de oponerse a los grupos de interés y de defender a los estadounidenses puede encontrarse atacado cuando llegue la elección. Incluso las empresas extranjeras pueden participar", disparó Obama. "Lo último que necesitamos es dar más influencia a los grupos de presión de Washington", completó el jefe de Estado, que ya prometió movilizar a los legisladores para legislar en la materia.

La Corte Suprema de Estados Unidos decidió el jueves autorizar a las empresas a financiar libremente las campañas electorales nacionales, una revolución en la ley electoral estadounidense, que limitaba ese derecho desde hace veinte años. Los nueve jueces decidieron que las corporaciones estadounidenses podrán usar libremente sus fondos para financiar anuncios de campaña tanto a favor como en contra de un candidato. De esta forma, la medida anula una decisión de hace dos décadas que obligaba a las empresas a usar fondos sólo mediante un "comité de acción política" especial.

Durante la campaña presidencial de 2008 que lo llevó a la presidencia, Obama sorprendió a todo el arco político al rechazar la financiación pública de sus gastos de campaña y promover que millones de donantes particulares aportaran dinero para su causa. Así, a través de una campaña que se centró fuertemente en los recursos digitales e Internet, logró recaudaciones récord para un candidato.

En otro frente abierto por el presidente, la reforma de salud vive sus horas más difíciles en el Capitolio, luego de que el candidato republicano Scott Brown se impusiera en las elecciones del estado de Massachusetts y se alzara con la banca del ex senador Edward Kennedy, fallecido hace un año. Obama y los legisladores demócratas insistieron en seguir adelante con el proyecto sanitario, aunque tendrían problemas en reunir los 60 votos necesarios para evitar el bloqueo republicano.

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