Obama busca evitar otro duro revés

Tras la derrota en Massachusetts, el mandatario enfrenta la resistencia del Senado a ratificar a Ben Bernanke al frente de la Fed
WASHINGTON.- El presidente Barack Obama difícilmente olvide esta tercera semana de enero. Primero, su partido perdió las elecciones senatoriales de Massachusetts. Y ahora enfrenta el riesgo de una segunda derrota política si la Casa Blanca no consigue aplacar la resistencia del Senado para confirmar a Ben Bernanke como titular de la Reserva Federal (Fed), lo más parecido a nuestro Banco Central.

"No podemos tener dos derrotas de esa magnitud en sólo una semana. Es como que un boxeador quede demasiado expuesto en el ring", dijo a LA NACION un asesor parlamentario para temas económicos del Partido Demócrata. La inquietud creció luego de que se revelara que otros dos senadores demócratas rechazan la confirmación de Bernanke. Con ellos ya serían 15 los legisladores oficialistas que votarían en contra.

Ayer, en deliberaciones de emergencia, voceros de la comisión bancaria del Senado intentaron atenuar la tensión y expresaron su confianza en que el banquero, designado para el puesto por el ex presidente George W. Bush, sea ratificado.

"Creo que será confirmado para un segundo mandato", pronosticó el presidente demócrata de la comisión bancaria del Senado, Christopher Dodd. A su lado, el republicano Judd Gregg tuvo similar criterio.

"Bernanke hizo un excelente trabajo para responder a una de las peores crisis financieras ocurridas en nuestro país. Es el adecuado para conducir la Reserva Federal en esta economía en plena recuperación", dijo Gregg. El debate ocurre en un clima político en ebullición, disparado por el giro electoral de Massachusetts y cuando la superpotencia no consigue salir de la crisis económica en la que entró hace dos años.

Para Obama, un rechazo a Bernanke -por quien manifestó público respaldo- sería otro golpazo. A través de sus colaboradores, el presidente sigue ratificando ese apoyo para que el banquero siga al frente de la autoridad monetaria durante un nuevo y segundo período de cuatro años. Su actual mandato caduca el próximo domingo.

"El presidente tiene mucha confianza en lo que [...] Bernanke hizo para sacar nuestra economía del borde del abismo" desde el inicio de la crisis económica y financiera en 2007, dijo, sobre el cierre de la semana, Bill Burton, uno de los voceros del mandatario.

Obama piensa que Bernanke "es la persona apropiada para el puesto y cree que su nominación será confirmada" por el Congreso, agregó Burton. Es tal el temor de la Casa Blanca por el riesgo de otro revés con un eventual tropiezo de la confirmación de Bernanke, que tales declaraciones se hicieron a bordo del avión que traía a Obama de regreso de Ohio, donde, en un acto público, reafirmó su ofensiva contra la industria bancaria.

"Estoy listo para pelear contra esos tipos que toman decisiones estúpidas por las que luego pagan todos los norteamericanos", dijo entonces. Aludió así a la banca de Wall Street y su responsabilidad en la crisis financiera que sumergió a este país en una recesión casi tan profunda como la década del 30 y de la que aún no se recupera; basada, precisamente, en la proliferación de instrumentos financieros que, al final, estallaron como una burbuja en una feroz onda expansiva.

La dura resistencia a Bernanke forma parte de ese meollo. Y si se agudizó en las últimas horas fue por el fenomenal cambio de clima político que se produjo en este país tras la derrota demócrata de Massachusetts. Ahora de lo que se trata es de reconectar con el votante, sobre todo, de cara a las elecciones de noviembre.

Muchos republicanos tienen dudas sobre Bernanke, a quien ven demasiado cercano a los deseos de la Casa Blanca. Pero, desde la derrota del martes, han crecido las reticencias de los demócratas, que lo culpan por no haber sido capaz de enfrentar a la banca de Wall Street con más rigor.

"Bajo Bernanke, la Reserva Federal permitió actividades financieras escandalosamente irresponsables, que condujeron a la peor crisis financiera desde la crisis de 1929", disparó el demócrata Russ Feingold (Wisconsin). "Es hora de cambiar", se sumó su colega Bárbara Boxer (California).

Con quince senadores demócratas que no quieren que Bernanke sea ratificado, al partido gobernante le resultaría bastante difícil conseguir los 60 votos (sobre 100 posibles) que necesita para la votación.

Si se confirma el pronóstico de Dodd y de Gregg, en cambio, el economista -considerado un experto en crisis financieras- será mantenido en el cargo. Aun así, el panorama no parecía despejado del todo. Y hay quienes ayer dispararon el nombre del vicepresidente de la entidad, Donald Kohn, como un posible sucesor.

Sin la cintura política de su antecesor Alan Greenspan, Bernanke fue muy criticado entre otras cosas por el rescate del maltrecho gigante asegurador AIG. Muchos expertos destacan, en cambio, su decidida actuación en la lucha contra la crisis financiera, aunque se le culpa de no haber descubierto a tiempo los problemas que la provocaron, por no proteger a los consumidores y por respaldar los rescates de Wall Street con fondos del erario.

Cuando el Senado debatió su postulación hace cuatro años, Bernanke sólo tuvo un voto en contra. Su nueva nominación ya fue más dificultosa (16 votos a favor y 7 en contra). Y ahora, la ratificación genera dudas. Tanto que podría ejercer como "presidente en funciones" si, para el próximo domingo, el Senado no logró pronunciarse.

BEN BERNANKE

Presidente de la reserva federal

Profesión: Economista

Edad: 57 años

Origen: Estados Unidos

Ex asesor de George W. Bush, quien lo propuso para el cargo que ocupa desde el 1° de febrero de 2006. En 2009, fue elegido "el hombre del año" por la revista Time por su papel durante la crisis económica.

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