Obama advirtió que acabará con Al Qaeda "de una vez por todas"

Lo dijo tras criticar con inusual dureza las fallas en los sistemas de alerta. Fue porque se ignoraron los avisos del intento de atentado en Detroit. Además se restringirán visas y se revisarán las listas de sospechosos. Promesa sobre Guantánamo.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que los servicios de inteligencia de su país desoyeron otras "señales de alerta" antes del frustrado atentado aéreo de Navidad y exigió reformas inmediatas para corregir esas fallas. Lo hizo tras una reunión con miembros del gabinete y jefes de seguridad para discutir la ampliación de la seguridad ante el fallido ataque contra un avión en Detroit el 25 del mes pasado.

"Estamos decididos no sólo a frustrar esos planes, sino a desbaratar, desmantelar y a derrotar sus redes de una vez por todas", dijo Obama al aludir a la red Al Qaeda. Una de las medidas será restringir visas y revisar las listas de personas que EE.UU. considera sospechosas de terrorismo.

"Estamos tomando medidas. Estamos ajustando los criterios para decidir quién entra en una lista de vigilancia, a quién se le prohíbe volar y a quién se le puede revocar la visa que tenga", explicó Philip Crowley, vocero del Departamento de Estado.

A la reunión asistieron más de una decena de altos funcionarios, entre ellos la canciller Hillary Clinton, el ministro de Defensa Robert Gates y la de Seguridad Nacional, Janet Napolitano. Al terminar, Obama aseguró que el atentado frustrado expuso una falla de seguridad "potencialmente desastrosa'' en la que los organismos de inteligencia tenían información pero no actuaron. También aclaró que no renuncia al cierre de la base de Guantánamo como prisión de sospechosos de terrorismo.

Indicó que las fallas "no son aceptables" y subrayó que no las tolerará. También, que había suficiente información para haber detectado y "potencialmente" desarticulado el atentado fallido protagonizado por un joven nigeriano de 23 años, Umar Farouk Abdulmutallab, que portaba explosivos adheridos a su ropa interior. La Casa Blanca, sometida a la presión creciente de la opinión y la oposición republicana, anunció que el FBI había logrado extraer información útil de Abdulmutallab.

"Pasó varias horas con los investigadores del FBI en las que extrajimos información útil y que puede ser materia de juicio", indicó el portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs. Estas afirmaciones salieron al paso de las críticas republicanas a la decisión de procesar a Abdulmutallab ante un juez civil y no militar. Los servicios secretos de EE.UU. fueron blanco de críticas por no haber podido impedir que Abdulmutallab subiera a un avión estadounidense que hizo escala en Amsterdam e iba a Detroit.

El portavoz de la Casa Blanca Robert Gibbs dijo que Obama confía plenamente en sus más altos funcionarios, entre ellos el jefe de la CIA y la secretaria de Seguridad Interior. Los críticos argumentan que el frustrado ataque de Navidad expuso la debilidad de los servicios secretos estadounidenses, que deberían haber mejorado tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Algunos cambios de seguridad ya fueron puestos en vigor esta semana. La Casa Blanca anunció el lunes que se añadieron o se quitaron miles de nombres de las listas de sospechosos de terrorismo con las que cuenta Estados Unidos para prevenir nuevos ataques. Abdulmutallab estaba en una lista genérica de casos a observar de 550.000 nombres, pero no estaba en una lista más restringida para no volar.

Los procedimientos de control en los aeropuertos también fueron endurecidos. Los pasajeros de más de una decena de países que viajen dentro de Estados Unidos deberán enfrentar automáticamente medidas de seguridad más estrictas, entre ellos los que provengan de Yemen, Nigeria y Arabia Saudita.

En este marco, EE.UU. suspendió el envío de prisioneros de Guantánamo a Yemen, donde se cree se planificó el atentado aéreo, informó la Casa Blanca en la víspera. Pero Obama dijo que mantiene firme su intención de cerrar esa cárcel pues, subrayó, "dañó" la seguridad nacional norteamericana. "Es más -dijo en una frase polémica-, Guantánamo fue una de las causas explícitas para la formación de Al Qaeda en la Península Arábiga".

El Congreso presiona sobre el presidente para paralizar el envío de prisioneros de Guantánamo a Yemen. Hay 90 yemeníes allí y se preveía que la mitad fuesen transferidos a su país. Pero el atentado fallido llevó al gobierno a revisar sus planes.

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