Obama ya abre la puerta para la nacionalización del Citibank

Obama ya abre la puerta para la nacionalización del Citibank
Será parcial. El gobierno compraría hasta 40% de las acciones del banco, es decir devendrá en el socio mayoritario pero no tendría más del 50%. Los papeles del banco subieron casi 10%, excepción en una jornada de gran desplome bursátil.
Nadie quiere pronunciar la palabra nacionalización. El presidente Barack Obama ha dicho que prefiere que el sistema bancario siga en manos del sector privado. Pero lo cierto es que las medidas anunciadas ayer por el Tesoro sientan las bases para que bancos como Citibank o el Bank of America, muy golpeados por la crisis global, puedan pasar a manos del Estado aún parcialmente. The Wall Street Journal, anticipó sin desmentidos inmediatos que el Estado tomará entre 25 y 40% de las acciones del Citi.

Lo central es que en un comunicado firmado por el Tesoro y todas las agencias encargadas de regular a los bancos el gobierno anunció ayer que flexibilizarán los términos de sus inversiones en más de 350 bancos.

El gobierno ya invirtió casi US$ 300.000 millones de los US$ 731.000 millones de dólares aprobados por el Congreso para rescatar el sistema bancario. Hasta ahora a cambio el Estado obtuvo acciones preferenciales que pagan un interés y están diseñadas para su repago en algunos años pero no tienen voto.

Tras el anuncio de ayer, el gobierno podrá transformar esas acciones en ordinarias. Así los bancos pagarán menos dividendos. Pero, a medida que las acciones preferenciales se transformen en acciones ordinarias, el Estado ira avanzando en el control del banco y su management. Es decir, el banco se irá nacionalizando.

"Las medidas anunciadas hoy son un paso hacia la nacionalización, pero no es la nacionalización", explicó a Clarín Alberto Bernal, un veterano de Wall Street que actualmente preside la sección Mercado Emergentes de Bultrick Capitals. "Para que un banco sea nacionalizado, el estado tiene que tener mas del 51% de sus acciones y el poder de voz y voto en su directorio. Ni siquiera las negociaciones en curso con el Citibank apuntan a eso".

Aún así la novedad causó un boom en la bolsa que dio un aumento de casi 10% a los papeles del Citi y de casi tres para el Bank of América, excepciones notables en una jornada bursátil pésima con bajas totales de 3,4 % sin precedentes desde 1997. Ello fue por el pesimismo que causa la recesión, dijeron los analistas.

Los papeles de los bancos se entonaron después de que el gobierno confirmó que funcionarios de la Reserva Federal y de otra autoridad de regulación, la Oficina de la Divisa, ya están negociando con el Citi la conversión de gran parte de las acciones preferenciales que detentan por 45.000 millones de dólares, en acciones ordinarias.

De acuerdo al artículo del Wall Street Journal, Obama apunta a quedarse con hasta 40% de las acciones ordinarias del Citi; es decir, no tendría el control de la mayoría de las acciones ni del poder de voto en su directorio, pero sería el accionista mayoritario.

Mas allá de lo que pase con el Citi, según el plan anunciado por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, para rescatar al sistema bancario el 10 de febrero pasado, todos los bancos estadounidenses serán sometidos a partir del próximo miércoles a un "test de stress" o de "sobrevivencia". Es decir, los reguladores bancarios evaluarán los balances de cada uno de los bancos más importantes de Estados Unidos. Si como resultado de esta evaluación queda determinado que un banco necesita más capital, el gobierno le dará el dinero necesario pero podrá exigir a cambio acciones ordinarias y derecho a voto en su directorio.

De esta manera, el Estado podrá aumentar su capacidad para promover cambios no sólo en el management del banco sino en su estrategia.

La reacción de Wall Street frente a los anuncios de ayer fue positiva, además, porque en ningún momento se mencionó la palabra nacionalización, aunque estaba implícita como lo plantearon los diarios. "Si hay algo que los operadores no quieren oír es esa palabra", dijo Bernal.

De hecho, funcionarios del Tesoro dijeron ayer que sus pronostico indican que la banca "debería permanecer en manos privadas" y por eso también la mayoría de las acciones de los bancos subieron.

"El gobierno debe evitar la trampa de la nacionalización", dijo David Trone, un analista de Fox-Pitt Kelton. "Si nacionalizan el Citi, las acciones de todos los bancos se derrumbarían", comentó.

Es una posición directamente a la inversa de lo que señalan economistas laureados como Paul Krugman o Joseph Stiglitz. Estos sostienen, en cambio, que la nacionalización sería una medida valiente que sostendría el sistema. Y, cuando los bancos se saneen, podrán ser vendidos perfectamente.

Pero el problema del sistema bancario estadounidense no es tanto si van a nacionalizar sino qué se hará con los activos basuras. "Ese es el gran problema y el gran desafio", dijo a Clarín, un consultor de Wall Street que pidió no ser identificado.

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