"El ‘nunca más' será efectivo cuando logremos que la historia verdadera sea contada en cada lugar del país", dijo Ada Galfré.

La Secretaría de Desarrollo Humano de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy abrió un espacio para recordar y para debatir sobre el gobierno de facto instaurado en nuestro país entre 1976 y 1983, y principalmente sobre las consecuencias, especialmente las humanas.

La Secretaria de Desarrollo Humano, licenciada Ada Cecilia Galfré, afirmó que "el Nunca Más será efectivo cuando logremos que la historia verdadera sea contada en las escuelas, en los barrios y en cada lugar de nuestro país", al tiempo que exhortó a que la "memoria colectiva sean acciones cotidianas que conduzcan a la verdadera democracia que se construye desde el consenso y el disenso, a partir del ejercicio de la ciudadanía en el cumplimiento de los derechos".

Con estas expresiones, Ada Galfré inauguró la jornada denominada "Estación Memoria", que se desarrolló en el Complejo Cultural de la Vieja Estación, con la participación de delegaciones estudiantiles del nivel secundario como terciario, en recordación de los treinta mil desaparecidos en el país, y en particular a los 127 jujeños desaparecidos durante la dictadura militar, con mesas paneles de distintas instituciones sociales de la provincia.

La funcionaria comenzó su alocución recordando las declaraciones realizadas por el ex presidente del gobierno de facto, Jorge Rafael Videla, realizadas al diario Clarín el 12 de diciembre de 1979: "le diré que frente al desaparecido, en tanto este como tal es una incógnita, si reapareciera tendrá un tratamiento equis, pero si la desaparición se convirtiera en certeza, su fallecimiento tiene otro tratamiento. Mientras sea desaparecido, no puede tener tratamiento especial porque no tiene identidad: no está muerto ni vivo".

En materia de detenidos, se ha hecho "un seguimiento de los casos en consideración y se han modificado algunas situaciones, pero también está el caso del mantenimiento de algún cupo de personas que, pese a no tener proceso, no pueden vivir en libertad, porque no merecen tener esa calidad", añadió.

"La gente no desaparece"

Reflexionó también que la "palabra desaparecido fue una designación muy poco feliz sobre lo que estaba pasando, básicamente porque la gente no desaparece no puede desaparecer, somos, entre otras cosas, materia, la materia se transforma pero no desaparece, y el verbo desaparecer no es un verbo transitivo, se transforma en un verbo transitivo: ‘a fulano lo desaparecieron', se decía. Y cuando se designa de esa manera, lo que sucede, las consecuencias, también se pagan".

En ese sentido, relató que "la gente no desaparecía, la secuestraban, a la enorme mayoría en su casa mientras las mujeres amantábamos a los hijos; a la gente la torturaban mientras los familiares los buscábamos; a la gente la asesinaban mientras nosotros clamábamos ‘la aparición con vida', los tiraban de aviones o los hacían aparecer como NN, o la enterraban en algún lugar".

"Pero como la gente es materia, por lo tanto se transforma, y aún sin voz nuestros, compañeros tienen voz. Las fosas se están abriendo y con ellas la investigación, como sucede en Córdoba, como tiene y va a suceder aquí en Jujuy. Pero la gente no desaparecía", agregó.

Afirmó que "esto produce un efecto fantasmagórico, un efecto macabro, porque al no dar cuenta de lo que naturalmente pasaba, lo que surge es una explicación alternativa que llega a un punto en el que se aleja de la realidad: ‘por algo será', ‘en algo habrá andado'... y pasa a transformarse en un fantasma. Y ese fantasma nos va a acompañar siempre, si la Historia, nuestra historia, no se escribe y se transmite con la Verdad".

"Por eso -siguió-, cuando reclamamos la urgencia por los Juicios por la Verdad y la Justicia, no son palabras, son urgentes concreciones necesarias".

Sostuvo que "cuando exigimos castigo a los culpables, no son palabras, son acciones que se deben concretar desde la Justicia y materializarse en la cárcel para los genocidas, para todos, para los que dieron las órdenes, para los que las cumplieron y reciban una buena paga por ello, para los menores de 70 años y para los mayores también, que no se refugien ahora en sus cenas ni en los retiros institucionales. Nadie puede retirarse de lo que hizo y de lo que es".

"Esa es la diferencia con nuestros detenidos desaparecidos, ellos se refugiaron en sus ideales, en sus sueños, en sus principios; por eso no tuvieron que retirarse de nada; aún los que están sin vida, están con voz, que es nuestra voz. Con sus sueños intactos, que son los nuestros, y con los principios activos en la acción que cada familia, amigo, ciudadano haga, desde su lugar, por mantener la memoria activa por el derecho a la vida, a la identidad y a la libertad, porque la memoria colectiva sean acciones cotidianas que nos conduzcan a la verdadera democracia, la que se construye día a día desde el consenso y el disenso, desde el ejercicio de la ciudadanía en el cumplimiento de los Derechos", acotó.

"Con dolor y con honor recordamos a los 30.000 detenidos desaparecidos de Argentina, a los 107 jujeños, y repudiamos a los que ordenaron, ejecutaron, denunciaron, ignoraron, callaron, prestaron su apoyo moral, económico, institucional público, privado o religioso", agregó.

Finalmente esbozó expresiones de Kaes: "no basta sólo con conocer la naturaleza y el origen del horror, sino que la posibilidad de elaboración subjetiva necesita del reconocimiento y elaboración colectiva".

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