"Nunca sabremos cual fue el destino final de nuestros hijos"

"Nunca sabremos cual fue el destino final de nuestros hijos"
Graciela Fernández Meijide pasó por la ciudad para presentar oficialmente su nuevo libro, en el que cuenta la historia sobre la desaparición de su hijo Pablo. Además, confirmó su alejamiento de la política.
La ex política Graciela Fernández Meijide presentó su nuevo libro en la ciudad, "La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina", en el que relata "una historia cercana que todavía duele". La actual escritora dijo estar retirada "completamente" de la actividad política y aseguró que durante la dictadura "nunca tuvimos cerca" al matrimonio Kirchner en las organizaciones de DD.HH.

El libro en cuestión empezó a escribirlo "porque quería contar el fenómeno Conadep, la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas, y lo que había ocurrido. Pero tan pronto empecé por ahí, me di cuenta que tenía que explicar mi presencia, que sin duda tiene que ver con la desaparición de nuestro hijo Pablo", señaló.

Sentada en una de las mesas de la librería-café Fray Mocho, la ex diputada nacional y candidata a gobernadora bonaerense contó que su hijo desaparecido tenía "17 años y el relato empieza la noche en que lo sacaron de casa. Cuento qué es lo que nos pasó y nuestra estupefacción ante la causa que te quiten un hijo y los derechos ciudadanos, los derechos para pedir por él".

Así fue como comenzó a organizarse para "ir desarrollando una estrategia para eso. Son golpes muy fuertes. Y así fue como en lo personal terminé en la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos, que fue uno de los organismos que se enfrentaron con la dictadura, más bien, que enfrentaron la política de agresión a la vida y a la libertad y a la integridad", describió.

"Decir enfrentar -añadió- es una palabra que queda como grande en un momento que éramos pocos y que había muchos miedo. Eramos pocos visibles y el enemigo que teníamos delante era muy poderoso y sin ningún escrúpulo".

En ese sentido, reafirmó la situación que vivieron ya que hubo "víctimas entre la gente de los organismos" y eso se cuenta en el libro porque "siendo ocho y diferentes logramos trazar una estrategia común, trabajamos con las organizaciones internacionales como la Organización de los Estados Americanos o Naciones Unidas".

Historia testimonial

Entre los capítulos que conforman "La historia íntima de los derechos humanos en la Argentina" incluye a lo que "pasó con las dos contraofensivas montoneras; qué impacto recibimos nosotros también, porque las ignorábamos; la impotencia que nos causó; después Malvinas y la salida a la democracia y la Conadep misma, que termina con el juicio a las Juntas".

A la hora de definir la historia que acaba de contar, apeló a "testimonial, ya que hablo en primera persona y cuando voy a los hechos me apoyo en los hechos que aparecen en los diarios, citas y demás. Es imposible escribir una historia, por más seria que sea, sin ningún nivel de subjetividad porque la escribe una persona".

Y, en cuanto a esta historia en particular, aseguró que "es tan cercana que duele, porque no es lo mismo discutir unitarios y federales, que dolió pero ya no duele, que hablar de los desaparecidos. Hay abuelas que buscan nietos, hay padres que nunca sabremos cuál fue el destino final de nuestro hijos, aunque sabemos muy bien que los asesinaron".

Asimismo, como militante de los derechos humanos se refirió a la participación del matrimonio Kirchner en el tema durante la dictadura: "Este horror que tuvimos en el ´77 en realidad fue una feroz interna en el peronismo, donde quedamos como jamón del sandwich. Si pudiera poner nombres emblemáticos diría López Rega y Firmenich, que no son los únicos pero son los destacados".

"Eso hizo -continuó- que muchos peronistas desaparecieran o se exiliaran o estaban presos o se sentían blancos fáciles. Hubo quienes tuvieron una militancia después de los '80 más cercana, por lo menos en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. No fue el caso de los Kirchner, que no sé qué habrán hecho en Río Gallegos, no me consta, pero nunca los tuvimos cerca".

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