Números para el espanto, en el Estado

El gobernador confirmó datos que todavía asombran a algunos empresarios. Los empresarios a su vez le hicieron saber su preocupación por la "inseguridad jurídica" que auyenta inversores. Algunas estadísticas estatales dan miedo.
La confirmación oficial de datos económicos y sociales negativos del Estado, que hizo el propio gobernador Jorge Sapag el jueves ante representantes del sector empresario, no hizo más que reafirmar la preocupación que existe en el sector privado. De paso, Sapag pudo confirmar que el principal tema para el empresariado provincial es lo que denominan "inseguridad jurídica", provocada entre otras cosas por el alto nivel de conflictividad, porque ese tipo de "inseguridad" acentúa un problema básico: la falta de inversiones.

"Hay muchos grupos desalentados, por esta cuestión de la inseguridad jurídica. Neuquén pierde interés entre los inversores. Es un serio problema", ha confirmado en las últimas horas Juan Carlos Battaglia, el actual presidente de la principal cámara empresaria de la provincia, ACIPAN, en declaraciones al programa Sin Pelos, por RDV 90.7.

En el diagnóstico que se hace en el sector empresario, descolla la cuestión "conflictividad". Pero no es un concepto hueco, ni una exhortación vacía a la "paz social". Por el contrario, se evalúa que la sociedad neuquina está "encorsetada" por un tira y afloje permanente sobre la renta pública. Y esto apunta directamente a un reclamo que crece a medida que pasan los meses: es necesario frenar la expansión del gasto público, y particularmente el que se refleja como "gastos corrientes", compuesto centralmente por una masa salarial que sigue aumentando aun sin incrementos salariales.

Los empresarios confirmaron, algunos con asombro, que el propio gobierno maneja cifras escandalosas y que aparentemente no puede modificar. Por ejemplo, el alto nivel de ausentismo en la administración pública: está entre el 35 y el 40 por ciento. Esto quiere decir, ni más ni menos, que 40 de cada 100 empleados faltan al menos una vez por mes al trabajo (ninguna empresa privada podría funcionar de esta manera).

Del presupuesto general -que ha sido retirado de la Legislatura para "acomodarlo" una vez más, o bien dejarlo dormir sin aprobar- ya el 85 por ciento corresponde a "gastos corrientes". Quiere decir que queda para obras, inversiones, urgencias, solo 15 por ciento de uno de los presupuestos más elevados del país, en proporción a la cantidad de ciudadanos.

Otro dato informado por Sapag que caló hondo entre los empresarios presentes en la reunión del jueves: el Estado gastará este año 220 millones de pesos en sueldos de suplentes docentes. Es decir que esa cifra esconde otra igual o mayor que se le sigue pagando a titulares que no dan clases, por estar de licencia (generalmente, médica).

Con estos datos, a los empresarios le costó sonreir a la salida.

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