Los números del INDEC no sirven para el censo

Los números del INDEC no sirven para el censo
El instituto estadístico aplicó un método experimental en Chivilcoy y Tierra del Fuego, pero no reveló las cifras porque difieren de los datos oficiales de los municipios. Hay desconfianza por el ensayo realizado en noviembre.
A menos de nueve meses del Censo del Bicentenario –que se realizará el 27 de octubre–, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) todavía no publicó los resultados del censo experimental que se hizo en las ciudades de Chivilcoy (Buenos Aires) y Tolhuin (Tierra del Fuego) en noviembre de 2009. Los resultados estaban prometidos para diciembre pasado. Fuentes reservadas que trabajan dentro del instituto estadístico pusieron en duda la efectividad de la prueba.

"Todavía no hay nada. Ni idea para cuándo van a estar", fue la respuesta que dieron desde la oficina de prensa del INDEC cuando Crítica de la Argentina consultó por los resultados.

A pesar de que la información no fue publicada ni remitida a los medios de difusión nacional, la municipalidad de Chivilcoy ya publicitó alguna información en su sitio web. "Chivilcoy tiene 72.435 habitantes y sólo 4% de desocupación", dice en la página oficial de la intendencia, donde además se asegura que "se conocieron los resultados del censo experimental 2009". En el caso de la comuna sureña de Tolhuin, no fue difundida ninguna información.

La lentitud del procesamiento de la información no es la única crítica que por estos días se escucha contra el censo experimental del año pasado. Fuentes que trabajan dentro del INDEC le aseguraron a este diario que en los pasillos del ente estadístico circula el rumor de que apenas fueron relevados unos 47 mil habitantes.

"Las pruebas piloto del censo que hizo el INDEC en Chivilcoy y Tierra del Fuego fueron un fracaso", se había quejado el sociólogo y miembro del consejo asesor de esa entidad Enrique Zuleta Puceiro.

La desconfianza desatada en torno al ensayo general realizado en la provincia de Buenos Aires y en Tierra del Fuego instaló la duda –o la reavivó, si se consideran los interminables cuestionamientos a las mediciones estadísticas manejadas por el ministro de Comercio Interior, Guillermo Moreno– respecto de los resultados que pueda arrojar el censo previsto para octubre, un acontecimiento que se realiza cada 10 años y que constituye la mayor movilización de gente en tiempos de paz.

"Con el antecedente del IPC (índice de precios al consumidor) no hay garantía de que esta medición vaya a funcionar. Así como estamos, va a ser algo desastroso", le dijo a este diario uno de los técnicos rebeldes que estuvo a cargo del censo 2001 y que pidió ser mantenido en el anonimato.

Los riesgos de que naufrague el censo nacional –o de que arroje resultados distorsionados– se multiplican si se considera que el ensayo realizado en Chivilcoy, y que este diario cubrió de manera exclusiva, contó con el total apoyo de la municipalidad, algo que no sucederá en todos los territorios del país.

Ese 14 de noviembre, cuando se realizó la prueba, el intendente local, Aníbal Pittelli, destacaba ante Crítica de la Argentina que uno de los factores favorables con los que contaba era la "receptividad municipal". Es que Pittelli, que puso todo su aparato a disposición, es el ex subsecretario del Ministerio del Interior que conduce Florencio Randazzo, otro oriundo de Chivilcoy. En otras oportunidades, experiencias de estas características se habían realizado en Pergamino, una localidad cuyas autoridades no están alineadas con el gobierno nacional.

Comentá la nota