El número de locales desocupados, igual al 2001.

Si bien la situación social es diferente al antes y el después del 2001, la crisis económica mundial y los elevados alquileres, que van de 2.500 a 7.000 pesos, hacen que en el corazón comercial de la ciudad, haya entre 8 y 12 locales desocupados, un número similar al del final del gobierno de Fernando de la Rúa, señaló a La Verdad el martillero Claudio Roggero.
La levantada económica que se dio desde el 2003 hasta principios del año pasado, hicieron que proliferen los emprendimientos comerciales y por ende la demanda de locales en el centro de la ciudad, que estaba viviendo una trasformación estética que hicieron que los precios de los alquileres lleguen a sumas impensadas.

Hoy con una crisis económica mundial que parece no encontrar techo, el excesivo precio de los locales comerciales hacen que haya unos 12 desocupados, “un parámetro similar al del 2001”, señaló Roggero.

El martillero señaló que Sáenz Peña es un mercado totalmente diferenciado de las otras calles cercanas, que se vieron favorecidas por el encarecimiento de los alquileres, y la búsqueda de nuevos lugares en donde instalarse. Principalmente las calles trasversales fueron las que más rédito sacaron de la “deserción” de los ocupantes de locales comerciales de la principal calle céntrica de Junín.

Motivo estacional

Por su parte Francisco Corugeira señaló que la época del año también tiene que ver con este fenómeno. “Es difícil que los negocios se inicien en enero o febrero. Además la gente todavía está a la expectativa de que va a pasar”, dijo en referencia a la crisis que se está dando.

Corugeira también cree que los costos de montar un negocio hoy son muy superiores a los de hace un año y más si se tiene en cuenta el alquiler que se debe pagar. “Hay que tener en cuenta muchos factores, como la compra de mercadería, montar el mobiliario, el personal y otros gastos, hacen que se piense bien antes de poner un negocio”, aseguró.

Lo que faltan son rubros nuevos, ya que los tradicionales están cubiertos en el área céntrica. “Hay que tener imaginación, creo que en el centro hay faltantes”, señaló.

Mucha tranquilidad

La martillera Marcela Garzillo aseguró “estamos viviendo un mercado inmobiliario bastante tranquilo desde el año pasado. Y hay que sumar que enero, para las transacciones, existe solo en el calendario”.

Coincidió en definir como cautela lo que muestran los potenciales clientes a la hora de alquilar un local, sobre todo teniendo en cuenta los otros gastos que se deben afrontar antes de abrir un comercio.

Comercio transversal

Las calles trasversales a Sáenz Peña fueron las más beneficiadas comercialmente. Malvinas Argentinas, Hipólito Yrigoyen, Gandini o Carlos Pelliegrini se convirtieron en espacios válidos para la instalación de negocios.

“Muchos de los propietarios han tomado conciencia de la realidad, y en algunos casos nos hemos sentado a renegociar los aumentos pactados en el contrato. Lo más importante es cuidar al inquilino, y más a aquel que es de buen cumplimiento y de larga trayectoria”, señaló Roggero.

La tendencia es no aumentar los alquileres, más allá de lo que pueda dar la inflación anual. “Se preacuerda en el contrato, tentativamente es del 20%. Es para que el inquilino no pague de forma excesiva, y el dueño no se quede con el precio en el tiempo”, dijo.

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