El número uno de Barrick vino a definir Pascua Lama.

Con su nuevo traje de CEO, Aaron Regent estuvo casi 4 horas reunido con el gobernador José Luis Gioja. Un gesto fuerte para empezar.
Nunca había bajado a Sudamérica desde la base de operaciones en Toronto. El avión de la compañía dejó ayer a Aaron Regent (43), máxima autoridad mundial de Barrick, bien temprano en San Juan. Mantuvo una larga y secreta reunión con el gobernador Gioja y volvió a Vancouver. ¿Para qué? Protocolarmente se dijo que vino a presentar sus saludos, pero nadie hace un viaje semejante y en medio de un fuerte hermetismo, para eso. Fuentes del sector indicaron que dieron las últimas puntadas al anuncio del inicio de operaciones para la mina de oro más importante de Sudamérica, cuya decisión de inicio está casi tomada.

Al menos, el viaje relámpago fue una fuerte señal de que las cosas marchan bien y así se dejó trascender tanto desde el gobierno como desde la empresa, aunque ni el gobernador ni el ejecutivo de la compañía se refirieron en público al asunto.

A las 12,45 llegó la comitiva de Barrick a Casa de Gobierno en tres autos remís, como para no llamar la atención. Por primera vez se vieron las caras el nuevo Presidente y CEO de Barrick, Aaron Regent, y el gobernador José Luis Gioja.

Por la mañana la reunión se manejó con extremo secreto y hasta había versiones distintas respecto al horario; desde el gobierno y desde Barrick repetían que no querían darle participación a los medios; pero ya había dos haciendo guardia desde temprano en Casa de Gobierno y fueron advertidos de que no podrían acercarse a charlar con Regent, que Gioja no hablaría y que tampoco podían acercarse los fotógrafos.

Apostados a un costado del patio, en la privada del gobernador, se hicieron las 15,40 cuando se vió salir a los hombres de Barrick y a Gioja, todos muy sonrientes, hubo saludos en la puerta y allí se tomaron las fotos que hoy se publican. Eso hasta que un secretario del gobernador salió a pedir a la guardia policial que no dejara tomar fotos a los medios gráficos que estaban allí.

Tanto hermetismo no podía ser por simples saludos protocolares, como indicaban por la tarde los comunicados del gobierno y las expresiones de la gente de Barrick.

Desde Canadá, Regent vino exclusivamente a San Juan para cerrar con Gioja cuestiones relacionadas a Pascua Lama. De ahí la importancia del encuentro y el halo de misterio que lo rodeaba. Un dato no menos importante fue la presencia en la reunión del director del proyecto, Ron Kettles.

Altas fuentes señalaron que fue ese el principal motivo de que el joven Regent viniera a ver a Gioja. De acuerdo a lo que trascendió, juntos estuvieron hilando fino para definir el anuncio oficial del inicio de Pascua Lama, que sería en abril próximo, para comenzar la construcción en setiembre. La duda está en si será en San Juan o en Buenos Aires -en este caso ante la presencia de la presidenta Cristina Kirchner- o tal vez en forma conjunta en Chile y Argentina.

Parece que esta vez sí estarían dadas todas las condiciones para que el proyecto se inicie en septiembre próximo, cuando se esperaba en la misma fecha del 2007 y 2008 pero se fue atrasando por la demora de los permisos sectoriales y definiciones tributarias.

No es poco lo que está en juego, se trata del mayor proyecto de explotación de oro de Sudamérica con una inversión superior a los 3.000 millones de dólares, aunque esta cifra será actualizada por la minera en el tercer trimestre del año.

Además del gobernador participaron de la reunión, el secretario de Minería de la Provincia, Felipe Saavedra; y de Barrick además de su CEO y del citado Ron Kettles, Kelvin Dusniski, Julio Claudeville y Hernán Zabala.

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