Nuevos testimonios dan cuenta de la frialdad de los asesinos de Matías Berardi

Nuevos testimonios dan cuenta de la frialdad de los asesinos de Matías Berardi
Un testigo de identidad reservada declaró ante el Tribunal Oral Federal 3 de San Martín, que juzga a los presuntos autores del crimen del joven. "No paraba de llorar para que no lo maten", indicó
Durante el proceso que investiga el secuestro y asesinato del joven Matías, de tan solo 16 años, salieron a la luz nuevos testimonios que complican a los imputados y revelan la sangre fría que tuvieron los presuntos autores a la hora de cometer el crimen.

Matías pidió por su vida y lloró durante todo el camino que los captores le hicieron recorrer hasta el descampado donde fue ejecutado de un balazo en la espalda. Así se desprende de la declaración que brindó un testigo, cuyo nombre no se dio a conocer, y que pertenece al entorno de los acusados.

El testigo de identidad reservada, una persona que tiene causas penales, basó su declaración en la confesión que le habría hecho a él Gonzalo Álvarez, uno de los imputados.

"El chico venía atrás en el auto y no paraba de llorar", afirmó el testigo ante el Tribunal Oral Federal 3 de San Martín en relación al viaje que hicieron desde la localidad bonaerense de Benavídez hasta la de Campana en los instantes previos a la ejecución.

Acto seguido, relató cómo Matías pidió por su vida, algo que no conmovió a los criminales, que resolvieron matarlo a sangre fría. "No me hagan nada, por favor, que yo no voy a decir nada", les dijo la víctima.

Además, el testigo indicó que los captores mantuvieron previamente una reunión para decidir si mataban a Matías, algo que finalmente concretaron. Allí, Facundo Maidana habría dicho que lo mejor era el asesinato, porque cuando Matías había logrado escapar de la herrería de Benavídez, donde estaba cautivo, había visto el lugar y sus caras, e iba a delatarlos.

El testigo señaló como autor material del asesinato al mismo Maidana, quien, pese a las súplicas de Matías, no habría dudado en disparle con una pistola calibre 45. Asimismo, sumó los nombres de Damián Sack y Gabriel Raúl "Larry" Figueroa.

El miércoles pasado otros testigos apuntaron contra Richard Souto, también sospechado de ser el autor material del crimen.

Souto es el dueño de la herrería donde Matías estuvo cautivo y en sus manos una pericia detectó restos de la deflagración de un disparo.

Además de los mencionados, están siendo juzgados Jennifer Stefanía Souto, Federico Esteban Maidana, Elías Emanuel Vivas, las hermanas Ana y Celeste Moyano y una chica que era menor de 17 años al momento del hecho.

El crimen

Matías Berardi fue secuestrado la madrugada del 28 de septiembre de 2010 cuando regresaba de una fiesta de egresados en la Capital Federal y bajó en el cruce de Panamericana y Ruta 26 de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz.

Los delincuentes lo habrían llevaron cautivo a la herrería de Souto, en Benavídez, de donde en horas de la tarde logró escapar, pero fue recapturado.

La víctima fue trasladada a un descampado ubicado en un camino de tierra de Campana, donde los asesinos lo ejecutaron de un tiro por la espalda.

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