Los nuevos actos K: con "casting" de público y pensados para la televisión

Se eligen a jubilados, adolescentes y municipales que aplauden sin excesos desde sus asientos.
Muchachita, muchachita, la peineta, ponete al pelo, vamos pa'misa. Son las siete de la tarde, la hora prevista para una de las presentaciones de Néstor Kirchner en el conurbano y la escena se parece más a la de una kermés barrial que a la de un acto peronista. Nelly Carrizo y Nora Videla bambolean sus caderas al ritmo de la música tropical junto a decenas de abuelas que llegaron de los 62 centros de jubilados de Berazategui y coparon la primeras filas frente al escenario.

Al fondo del polideportivo municipal, la tribuna de cinco escalones está regada de camisetas naranjas. El pañuelo colorado no te pongas porque en la Iglesia se escandalizan. bailan también las chicas de hockey del Club Berazategui. La están pasando mucho mejor que los pibes de sóftbol y básquet que ni intentan disimular la cara de embole. "Fuimos a entrenar, pero nos subieron al micro y nos trajeron para acá", se quejan.

En el flanco izquierdo del salón se distinguen por sus mamelucos azules unos doscientos trabajadores de las flamantes cooperativas creadas en el último mes para realizar tareas de mantenimiento en las calles. "Todavía no sé bien cuánto es el sueldo", cuenta Mariano, que prefiere no dar su apellido. No está enojado porque lo hayan traído. Le gusta el intendente Mussi y también Kirchner. "Y es mejor estar acá que laburando", sonríe, mientras se va a buscar una bolsa con bizcochitos que entregan en la puerta y vuelve a sentarse en una de las mil sillas de plástico. A un costado, un grupo de madres amamanta a sus bebés. Vinieron con la Sociedad de Fomento Jacarandá, que las suele proveer de todo tipo de ayuda en el barrio.

Las que prefieren quedarse afuera son unas treinta maestras jardineras que apenas disimulan su fastidio por tener que estar allí. Las directoras de los jardines municipales les "sugirieron" que fuesen y ni siquiera tuvieron tiempo de sacarse sus delantales: "Nunca sabes si hay alguien tomando lista", susurran.

Como se ve, la maquinaria movilizadora está intacta. Pero los protagonistas ya no son los sindicatos con sus redoblantes ni los muchachos de las unidades básicas disputando el cielo con su pastiche de pancartas. Los nuevos actos K pensados para la televisión se nutren de jubilados, adolescentes y empleados municipales que aplauden cuando corresponde y, en el pico de la euforia, agitan prolijas banderitas argentinas desde sus asientos.

"Te da una imagen televisiva mucho más prolija, sin bombos ni cornetas que tapen la voz ni banderas que obstruyan las cámaras y te evitás los quilombos que eran habituales por un lugar cerca del escenario o por lo que fuera", explica un funcionario que participa de la estrategia de comunicación de la Casa Rosada.

El encargado de programar la agenda del K tour 2009 es el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli. Desde su oficina se comunican con las intendencias amigas con no más de una semana de anticipación y le pasan la lista de requisitos: un gimnasio cerrado no muy grande, buen sonido e iluminación, un descampado cercano para que aterrice Kirchner en helicóptero (alterna el de Presidencia con otros de la Gobernación, Gendarmería o algún empresario amigo), una habitación para una reunión reservada con el intendente local y buena ventilación sobre el púlpito.

Según contaron a Clarín en tres municipios, la organización de cada acto no cuesta menos de 35.000 pesos para el alquiler del escenario, vallas, sillas, luces y sonido. El lugar suele ser gratis (es un gimnasio municipal o cedido por algún club) y los empresarios del transporte local nunca le niegan al intendente algunas decenas de colectivos. Si hay que sumar algunos más, cada colectivo cotiza en alrededor de 300 pesos. Y algunos coordinadores y punteros barriales pueden llegar a pedir entre 1.000 y 1.500 pesos de viáticos para movilizar a su gente.

Cerca de las 19.30, cuando termina la previa musical, desembarca la comitiva K de campaña. Las cámaras de "La Corte", la productora audivisual contratada por la Casa Rosada para cubrir la actividad oficial, tiene para entonces el satélite habilitado. Y Kirchner puede arrancar: "Antes que nada, déjenme decirles que cuando estaba por salir la Presidenta me pidió que les haga llegar un afectuoso saludo a toda la gente de...".

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