Un nuevo régimen vecinal con Brasil ya flexibiliza el intercambio en la frontera

Pobladores de frontera tendrán trato igualitario en las ciudades vecinas en materia económica, de tránsito, de régimen laboral y de acceso a salud y educación. Se podrán intercambiar libremente mercaderías de subsistencia.
El acuerdo de Localidades Fronterizas Vinculadas, firmado en 2005 por Argentina y Brasil, fue convertido en ley y publicado en el Boletín Oficial el último martes. A partir de ese día está en vigencia un régimen que procura incentivar la integración en un grupo de ciudades ubicadas a ambos lados de la frontera. Puerto Iguazú, Andresito, Bernardo de Irigoyen, Alba Posse y San Javier están incluidas en la norma.

El acuerdo fue concretado a fin de facilitar la convivencia en las localidades seleccionadas e impulsar su integración. Con esos objetivos, se habilitó a los pobladores a acceder a un trato igualitario en las ciudades vecinas vinculadas en materia económica, de tránsito, de régimen laboral y de acceso a los servicios públicos y de educación.

Para acceder al régimen, los habitantes de las ciudades incluidas en el sistema, deberán tramitar un documento denominado Tarjeta de Tránsito Vecinal Fronterizo.

Esa tarjeta brinda a sus titulares una serie de derechos especiales en la ciudad vecina: podrán trabajar gozando de iguales derechos laborales y previsionales a los nativos; acceder a la enseñanza pública en condiciones de gratuidad y reciprocidad; obtener atención médica en los servicios públicos de salud y acceder a un régimen de comercio fronterizo de mercaderías o productos de subsistencia.

Los beneficiarios de la tarjeta también podrán requerir a las autoridades competentes que sus vehículos de uso particular sean identificados especialmente, lo que los habilitará, siempre y cuando cuenten con un seguro que tenga cobertura en los dos países, a circular libremente dentro de la localidad fronteriza vinculada, aunque ello no confiere derecho a que el vehículo permanezca en forma definitiva en el territorio de ésta, infringiendo su legislación aduanera.

Intercambio de bienes

El acuerdo también prevé un sistema de tráfico vecinal de mercaderías consideradas de subsistencia. Dentro de este esquema se podrán comerciar, libres de gravámenes aduaneros y de exportación, artículos de alimentación; limpieza, higiene y cosmética personal; vestimenta y calzados y libros, revistas y periódicos, todo ello siempre y cuando no revelen, por su tipo, volumen o cantidad, destino comercial.

El ingreso y la salida de las mercaderías incluidas en el régimen no estará sujeto a registro de declaración de importación y exportación, debiendo, para facilitar el control y fiscalización aduanera, estar acompañados de la factura de compra en la que deberá estar especificada el número de la tarjeta de Tránsito Vecinal Fronterizo del comprador.

Una vez ingresadas al país, las mercaderías objeto de este procedimiento simplificado, y adquiridas por el beneficiario del país limítrofe, serán consideradas nacionales o nacionalizadas en el país del adquirente.

El acuerdo aclara que están excluidas de este régimen las mercaderías o productos cuyo ingreso o salida del territorio de cada una de los países estén prohibidos.

Áreas de cooperación

Además de la flexibilización del tránsito de personas y mercaderías y el reconocimiento de derechos especiales para los pobladores de ciudades vecinas, el acuerdo prevé que las instituciones públicas de las localidades alcanzadas trabajen en forma mas integrada en una serie de cuestiones.

La ley promulgada conmina a las instituciones públicas responsables por la prevención y el combate a enfermedades, así como por la vigilancia epidemiológica y sanitaria de ambos países, a colaborar con sus homólogos en las localidades fronterizas vinculadas para la realización de trabajos conjuntos.

Requiere además que ambos países promuevan la cooperación en materia educativa entre las localidades fronterizas vinculadas, incluyendo intercambio de docentes, alumnos y materiales educativos.

La enseñanza de las asignaturas de Historia y Geografía será realizada con una perspectiva regional e integradora. Al enseñar Geografía se procurará destacar los aspectos comunes, en lugar de los límites políticos y administrativos. En la enseñanza de la Historia se buscará resaltar los hechos positivos que históricamente unieron a los pueblos a través de las fronteras, promoviendo en los educandos una visión del vecino como parte de una misma comunidad.

Las partes promoverán en acuerdo la elaboración y ejecución de un "Plan de Desarrollo Urbano Conjunto" en las localidades fronterizas vinculadas donde sea posible o conveniente.

Expansión ordenada

El acuerdo también exige a las ciudades a llevar adelante un "Plan de Desarrollo Urbano Conjunto" de cada una de las localidades fronterizas vinculadas que tendrá como principales objetivos la integración racional de ambas ciudades, de manera de configurar una sola conurbación en cuanto a la infraestructura, servicios y equipamiento; la planificación de su expansión; la conservación y recuperación de sus espacios naturales y áreas de uso público, con especial énfasis en preservar y/o recuperar el medio ambiente y el fortalecimiento de su imagen y de su identidad cultural común.

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