Nuevo récord de desempleo en Europa

Alcanzó el 10% en los 16 países que integran la eurozona; temen una mayor retracción del consumo y que se agrave la tensión social
PARIS.? El altísimo costo social que está teniendo la crisis para Europa quedó en evidencia ayer, con nuevas cifras que muestran que hay 22,9 millones de desocupados ?es decir uno de cada diez trabajadores del continente?, y todo indica que la situación seguirá empeorando hasta fines de 2011.

Las cifras correspondientes a noviembre de 2009, publicadas por la Unión Europea (UE), demuestran que el desempleo en el conjunto de los 27 países del bloque aumentó a 9,5%, un récord desde que la oficina de estadísticas de la UE (Eurostat) comenzó a publicar la tasa de desempleo, en 2000. En los 16 países que utilizan el euro la desocupación alcanzó la dramática barrera psicológica del 10%, el nivel más alto en una década, exactamente desde la adopción del euro.

Las cifras divulgadas por Eurostat confirmaron igualmente que Europa salió técnicamente de la recesión en el tercer trimestre de 2009 con 0,4% de crecimiento en la eurozona y 0,3% en el conjunto de la UE.

Pero la capacidad potencial del desempleo de neutralizar la incipiente recuperación también saltó a los ojos con las dramáticas cifras de la desocupación en España, que afecta actualmente a casi 4 millones de personas (19,4% de la población activa). Desde que comenzó la crisis, a mediados de 2007, la tasa de desempleo "se duplicó" en España, según reconoció el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). España es el país que recibió el impacto más fuerte de la crisis y sólo Letonia la supera en materia de desempleo (22,3%) .

Alemania, con una cifra estable de 7,6% de desempleo es, en contraste, el país que mejor parece haber resistido. Francia llegó al 10% e Italia al 8,3%

El número de desocupados aumentó en 3 millones en apenas 12 meses en la eurozona. Y las previsiones no son optimistas. Los economistas prevén que seguirá aumentando hasta fines de 2011. La Comisión Europea espera que la desocupación alcance este año un promedio de 10,7% y 10,9% en 2011, antes de comenzar a estabilizarse. "Las perspectivas no son buenas" reconoce Patrick Artus, economista de Natixis.

Para los expertos, la primera consecuencia de esta situación será una sensible retracción del consumo y la profundización de las tensiones sociales, debido a la multiplicación de planes sociales. En Bélgica, por ejemplo, el gigante mundial de la cerveza Anheuser-Busch InBev anunció ayer su intención de suprimir 10% de su mano de obra en Europa occidental ?unos 800 empleados?, provocando protestas y manifestaciones.

"Lo que veremos probablemente [en los próximos meses] es una reactivación sin empleo", estima Jean Pisani-Ferry, del Instituto de Estudios Europeos Brueguel.

La fuerte tasa de desempleo también actuará como un lastre en una región cuyos exportadores se encuentran jaqueados por tasas de cambio desfavorables frente al dólar y el yuan chino. Los analistas señalan al mismo tiempo las graves consecuencias que podrían tener los déficits abismales de la eurozona, cuyo ejemplo más dramático en este momento es Grecia, que tiene una deuda de 90.000 millones de euros, un déficit público de 12% del PBI y una evolución del PBI de -0,4% en el cuarto trimestre de 2009.

Para sacar a la región de su primera recesión, los gobiernos europeos pidieron prestado enormes cantidades de dinero. "La deuda pública de la eurozona podría alcanzar el 84% del PBI en 2010, un aumento de 18% en relación a 2007", advirtió la Comisión Europea. Es decir, muy por encima del 60% fijado por el Pacto de Estabilidad. Alemania, que durante mucho tiempo fue considerado el mejor alumno en cuanto a disciplina fiscal, terminó 2009 con un déficit público del 78,5%. Francia, la segunda economía de la eurozona, llegó al 75,8%. Grecia, por su parte, anunció un gigantesco déficit de 120% para 2010.

A esta preocupación se agrega la de numerosos expertos, que prevén la inminencia de una segunda y profunda recesión. Pero adoptar una política fiscal extremadamente severa también tiene sus riesgos. "En el corto plazo será imposible retornar a políticas monetarias menos expansionistas. Porque el dinero utilizado para apuntalar la actividad ha comenzado a generar nuevos problemas", opina Patrick Artus.

Esto incluye nuevas burbujas especulativas en activos de economías emergentes, materias primas y hasta en el mercado inmobiliario, elemento central de la crisis financiera de 2007.

22.900.000

Los europeos sin empleo

* Uno de cada diez habitantes de la eurozona está desocupado, según datos de noviembre pasado

10%

La nueva cifra de desempleo

* La tasa es la más alta en la eurozona desde que se adoptó la moneda única, en 2000

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