Nuevo procesamiento contra Kammerath

El ex secretario de Comunicaciones durante la gestión menemista Germán Kammerath fue procesado por otorgamiento gratuito de frecuencias radioeléctricas de alta densidad, cuyas acciones habrían sido luego transferidas por sumas millonarias, confirmaron fuentes judiciales.
Como autor del delito de peculado también fue procesado el sucesor de Kammerath, Alejandro Cima, mientras que otros imputados, entre ellos un cuñado del ex funcionario, Marcos Aurelio Alvarez, fueron considerados «partícipes necesarios» de la supuesta sustracción de caudales o efectos del Estado.

La medida la dictó la Sala I de la Cámara en lo Criminal Federal de esta Capital al revocar -salvo el caso del ex funcionario Roberto Catalán- los sobreseimientos con que la jueza María Servini de Cubría había beneficiado a los implicados en la causa.

Por su participación en la maniobra fueron procesados, además de Alvarez, Gustavo Fernández Supera, Miguel Angel Cappa, Raúl Jorge Eduardo Corletti y los hermanos Carlos Alberto, Pedro Francisco, y Roberto Horacio Castoldi.

La causa se inició cuando la Oficina Anticorrupción (OA), dependiente del Ministerio de Justicia, denunció la asignación de frecuencias de alta densidad -entre 20 y 40 gigahertz- del espectro radioeléctrico a sociedades anónimas sin que éstas cumplieran con los requisitos establecidos en las normas vigentes.

La denunciante sostuvo que las frecuencias eran otorgadas «a demanda», de manera discrecional, a empresarios y profesionales que por sus vínculos las obtenían de manera gratuita.

De acuerdo a constancias del sumario penal, Kammerath y el resto de los procesados «montaron un esquema de asignación de bandas ‘a demanda’ que buscaba beneficiar a personas de su círculo íntimo, para que luego éstas pudieran lucrar con su venta o asociación posterior con interesados en intervenir en el sector».

Para los camaristas Eduardo Freiler, Jorge Ballestero y Eduardo Farah «queda claro que las empresas beneficiarias de las licencias tenían como obligación cumplir con la inversión tecnológica, circunstancia que no se verificó».

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