Un nuevo pedido para evitar la erosión costera

La preservación de la costa con métodos no invasivos, cuidando el paisaje y las olas, es el reiterado pedido de una fundación ambientalista. Soluciones posibles, de la mano del sentido común.

A raíz del temporal que afectó a Mar del Plata y la zona el mes pasado, la Fundación Surfrider Argentina revalidó su opinión de preservar las costas y las olas "sin alterar su carácter original y para preservar su paisaje costero y sus olas, siendo estas últimas un recurso único y vulnerable que debe ser protegido", señaló su representante local, Gustavo Huici.

En su opinión, se debe apelar "al uso del sentido común" para resolver el problema de la erosión costera, ya que abarca "a la ingeniería, a la meteorología, a la oceanografía, a la ecología y a la geología".

"El delicado balance -explicó Huici- que rige la deriva costera es parte de un sistema dinámico, donde la arena es parte y se encuentra en permanente movimiento. El problema surge cuando se realizan estructuras duras que alteran ese equilibrio".

Entonces, si en algún lugar "se acumula arena por medio de escolleras o rompeolas, en otro lugar faltará esa arena capturada. Hay que comprender esta dinámica y aceptar con humildad que hay fuerzas que superan cualquier esfuerzo humano", analizó.

Siguiendo esa línea de pensamiento, ejemplificó con "la inminente remoción del Rompeolas Desvinculado de Long Beach, erigido durante la Segunda Guerra Mundial, uno de los más grandes y mejor construidos del mundo, que será desmantelado a pedido del gobierno norteamericano por el negativo impacto ambiental".

Otro ejemplo es la no construcción de obras de defensa costera en las islas de Indonesia y las costas de Tailandia después del devastador tsunami.

En ese sentido, Huici recordó que "Surfrider Argentina viene luchando para que se tomen en cuenta otros tipos de soluciones para la protección de nuestras costas, sin alterar su carácter original y para preservar su paisaje costero y sus olas, siendo estas últimas un recurso único y vulnerable que debe ser protegido".

Así, sugirió pensar en "zonas de amortiguación, en la construcción sobre altos pilotes de madera, en la implementación de arrecifes sumergidos multipropósito, en la realimentación de playas con la misma granulometría de arena original y en la recuperación de la primera línea dunícola", todas ellas "soluciones de fondo que respetan la natural dinámica de los procesos costeros y tampoco alteran la deriva litoral".

Arrecifes

Los arrecifes sumergidos multipropósito son estructuras erigidas bajo el agua, que elevan el fondo marino provocando la rompiente de las olas de tormenta mar adentro, de forma tal que puedan ser utilizadas como recurso recreativo alejándolas de las playas, manteniendo el carácter natural del litoral costero y protegiéndolo de la erosión.

Un claro ejemplo de ello se puede observar en La Restinga (sur de la ciudad), donde tras la tormenta pasada las playas frente a este arrecife natural conservaron su volumen de arena y las instalaciones no sufrieron daños.

Asimismo, Huici desde Surfrider Argentina explicó que "la destrucción de "chiringos" cercanos a la costa se debe no tanto a la fuerza del mar, si no a la tozudez humana".

"La destrucción de instalaciones costeras -agregó- se debe también al excesivo avance de los concesionarios con construcciones y carpas sobre la línea costera, especialmente al acercarse demasiado al nivel natural de pleamar".

En su opinión, la protección de la playa no se logra con la "construcción de escolleras y rompeolas", sino que "se degrada el ecosistema y se exporta el problema hacia las locaciones corriente debajo de la deriva litoral, como es el caso Santa Clara-Camet Norte, una muestra evidente de la falacia de la indestructibilidad de la piedra".

Mar del Plata, al encontrarse en la terminación sobre el océano Atlántico del Sistema de Tandilia, presenta variados y particulares accidentes geográficos costeros que la hacen única, por lo que "amurallar las costas haría que posiblemente haya más arena para la explotación privada, pero el litoral marítimo natural de la ciudad continuaría degradándose".

Finalmente, Surfrider Argentina apeló "al buen juicio de las autoridades municipales, provinciales y nacionales para que adopten las soluciones pertinentes con respecto a nuestras costas y playas sin degradar la calidad sanitaria, recreativa y el perfil costero de nuestro litoral marítimo".

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