El nuevo liberado de las FARC dijo que Uribe "no hizo nada" por su libertad

El nuevo liberado de las FARC dijo que Uribe
El ex gobernador colombiano Alan Jara, liberado por las FARC tras siete años de secuestro, se plantó en la línea de los críticos del presidente Álvaro Uribe acusándolo de no hacer nada por los rehenes y cuestionado la efectividad de su lucha antiguerrilla.
"Siento que el presidente Uribe no ha hecho nada por nuestra libertad", dijo el político liberal, de 51 años, en una rueda de prensa de casi dos horas, poco después de llegar a su natal Villavicencio (90 km al sureste de Bogotá) en medio de un festejo ciudadano.

La postura de Jara es atípica frente a otros ex rehenes, que interrogados sobre la política de Uribe con respecto al secuestro evitan polemizar, o engrosaron la lista de adeptos de un mandatario con más de 70% de popularidad que no descarta postular a un tercer mandato consecutivo.

"Aquí están aquellos a quienes les debo la libertad", respondió tajante a la pregunta de si ya había hablado con el mandatario -que lo visitará esta noche-, sacudiendo al auditorio.

Jara, un ingeniero civil, compareció ante la prensa con su familia y la senadora opositora Piedad Córdoba, que gestionó su liberación junto con la de tres policías y un militar -ocurridas el domingo- y la del ex diputado Sigifredo López, prevista para el jueves.

Visiblemente demacrado, añadió que la actitud de Uribe -que ejerce una política de mano fuerte contra la guerrilla-, "no ha ayudado para nada a que se produzca" el canje de rehenes por rebeldes presos planteado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).

"No lo digo con resentimiento ni con amargura, es mi análisis", sostuvo, y remarcó: "Pareciera que al presidente le conviene la situación de guerra del país y que a las FARC les gusta que Uribe esté en el poder. Son hechos que no permiten el diálogo".

El dirigente rechazó la posibilidad de que los cautivos sean rescatados en operativos militares, advirtiendo que es una "sentencia de muerte", y estimó "urgente" el canje humanitario y una salida política al conflicto porque las víctimas "literalmente se están pudriendo en la selva".

Tras la liberación de Sigifredo López, las FARC mantendrán a 22 oficiales y suboficiales del Ejército y la Policía, de los cuales cuatro estaban con Jara, y que conforman el llamado grupo declarados "canjeables" por los rebeldes.

"Si la política de seguridad es tan fuerte y poderosa, ¿será que el acuerdo humanitario la pone a tambalear?", cuestionó, ampliando sus críticas a los rebeldes por el secuestro y su persistencia en la lucha armada.

Asimismo, relativizó los alcances de la ofensiva antiguerrilla, si bien dijo que las FARC admiten el avance del Ejército, y manifestó que la solución al conflicto de cuatro décadas debe ser negociada.

"La solución es política. En las siete semanas que llevo caminando (para la liberación) pude vivir la vida cotidiana de las FARC. No sé cómo lo vean desde afuera, pero no están derrotadas", aseguró.

"Allá hay muchos jóvenes, por eso no veo otra salida. Mientras persistan las causas que empujan a esos muchachos a la guerrilla, el problema se mantendrá", señaló, y contó que las FARC "tienen una red de abastecimiento envidiable en el buen sentido de la expresión".

No obstante sus problemas de salud por un paludismo cerebral y una lesión de rodilla, Jara se mostró enérgico e hizo gala en muchas ocasiones de un agudo sentido del humor.

"Soy todo suyo, ya descansé siete años y medio, ahora tengo todo el tiempo para ustedes", dijo al iniciar la ronda de preguntas.

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