El nuevo juego de la PlayStation

Por Rodolfo Terragno

La política se ha vuelto un juego.

¿Quiénes juegan? Políticos, periodistas y parte del público. Ante comicios como los de ayer, viven pendientes de las encuestas y, al abrirse las urnas, cuentan ansiosamente los votos, comparan los resultados por distritos, contabilizan bancas y se apresuran a iniciar un nuevo game: "2011".

Los observadores se excitan. Los candidatos tienen una idea fija: ganar.

A la economía no le importan los resultados electorales. Las elecciones presidenciales de 1989 no detuvieron la inflación (frenada en 1991) y las de 1999 no terminaron con la recesión (revertida en 2002).

La organización social tampoco depende de los comicios. El deterioro de la educación y de la salud pública no ha sido interrumpido por votación alguna.

Convoco a un juego distinto: "10/16".

Deberá jugarse entre el Bicentenario de Mayo (2010) y el Bicentenario de la Independencia (2016); es decir, entre dos años sin elecciones, pero con un simbolismo que invita a la grandeza.

Este otro juego requerirá que los políticos, en vez de destruirse, cooperen entre sí.

El score no consistirá en "puntos de encuestas" ni en votos.

Las cifras ganadoras son: 25, 12.000, 32 y 500.

* 25% del producto es la inversión que hace falta para un desarrollo sostenido.

* 12.000 dólares es, como mínimo, la renta per cápita que necesitamos.

* 32 es el coeficiente GINI que nos sacará de la extrema desigualdad social.

* 500 es el puntaje PISA que revelará una educación masiva de alta calidad.

* No es fácil llegar a esas cifras; pero de no hacerlo, será inútil proclamar que cada elección marca "un antes y un después".

El autor fue senador nacional por la Unión Cívica Radical.

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