El nuevo jefe de la AFIP removió a ocho de los principales técnicos.

Echegaray sacó de sus puestos a quienes manejaban el sistema María y las fiscalizaciones.
El flamante director de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, decidió jugar fuerte y descabezó en su primer día de trabajo a la cúpula técnica del organismo tributario, cuyos integrantes tenían varios años de experiencia, para imponer a su propio equipo de asesores.

Fuentes cercanas al funcionario indicaron ayer a LA NACION que "los cambios están en marcha y el lunes [por pasado mañana] se anunciarán".

"Está dentro de las facultades de Echegaray decidir a su equipo de colaboradores", se limitaron a explicar.

En realidad, el martes pasado, apenas asumió, Echegaray les pidió la renuncia a ocho funcionarios que manejaban áreas técnicas claves del organismo fiscal desde hacía varios años y que habían cobrado mayor relevancia en la gestión de Alberto Abad, entre 2002 y 2007.

Abad había decidido recostarse en los técnicos de mayor experiencia de la AFIP para desarrollar su tarea.

Por lo tanto, el desplazamiento de funcionarios se interpretó dentro del organismo como una "revancha", ya que Abad y Echegaray -cuando éste último era director de Aduana- mantuvieron una dura disputa que concluyó con la salida del primero. Abad fomalmente era su jefe, pero Echegaray aprovechó su fuerte vínculo con el matrimonio Kirchner.

Justamente, el detonante del último circuito entre ambos fue el pedido de Echegaray de cambiar en forma inmediata el sistema María, una reforma que estaba en los planes de Abad pero que "merecía un estudio detallado para no hacer un descalabro en la operatoria del comercio exterior", recordó otra fuente de AFIP.

Por esta razón, quien estaba a cargo del control del María, Jorge Linkens (responsable del área de Sistemas y Telecomunicaciones de la AFIP, área donde trabajan 750 profesionales) fue ahora uno de los desplazados en la primera mañana de la nueva gestión.

"No estoy conforme con la gestión de ustedes", les dijo Echegaray a los funcionarios, que igualmente seguirán formando parte del organismo porque son parte de la planta permanente. Las pocas horas que transcurrieron desde su designación generaron dudas en torno de esa explicación.

Las otras áreas estratégicas que modificó Echegaray fueron las subdirección general de Fiscalización de la AFIP, a cargo de Marcelo Costa; de Atención al contribuyente, Sergio Rufail; Auditoría, Néstor Sosa; de Fiscalización, Mario Roselló; y de Administración financiera, Alfredo Barnech. Además, reemplazó al director general de Recursos de la Seguridad Social, Guillermo Ramírez, que a su vez había reemplazado hace pocos meses a Guillermo Farías.

Además, desplazó a Miguel de Virgilis, subdirector de Coordinación Técnico Institucional, que había ingresado en la gestión del renunciado anterior jefe de la AFIP, Claudio Moroni. "Se viene la época de recaudar en serio", remató en voz baja Echegaray.

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