Nuevo intento oficial para reactivar con créditos baratos a exportadores y 0 km

Nuevo intento oficial para reactivar con créditos baratos a exportadores y 0 km
El plan oficial para impulsar la actividad interna no arrojó los resultados esperados. En el Gobierno hay preocupación por la caída automotriz y la falta de dólares
En el Gobierno siguen con preocupación los datos sobre la marcha de la economía en el inicio de 2009. La crisis financiera mundial está impactando con mayor crudeza a la prevista sobre el nivel de actividad interna. El desplome en la producción de autos fue una muestra. Pero no la única. También inquieta la sequía de dólares por el parate en las exportaciones.

En este contexto, en las últimas horas se comenzó a trabajar en reformular la política de otorgamiento de créditos a tasa blanda a partir de los fondos con que hoy cuenta la todopoderosa ANSeS. La semana próxima se licitarían nuevas líneas de préstamos para prefinanciar exportaciones, con diferentes condiciones y montos mayores.

En paralelo, habrá cambios en el plan de impulso a la compra de autos cero kilómetro, porque hasta ahora no arrojó los resultados esperados. Casi ningún banco otorgó créditos prendarios para la adquisición de vehículos, pese a que ya se realizaron varias licitaciones en este segmento. “Estamos viendo como afinar el mecanismo. Tal vez hagan falta algunos cambios como para inducir un mayor efecto en la demanda. Seguramente la semana próxima va a haber novedades”, confirmó una fuente oficial a El Cronista.

La Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA) informó el miércoles que la producción de autos se derrumbó 24,6% interanual, mientras que las exportaciones lo hicieron en 60%. Y ayer la la Asociación de Concesionarios Automotores de la República Argentina (ACARA) confirmó el sombrío panorama: los patentamientos cayeron casi 14% en enero.

Aunque en el Gobierno niegan que la recesión esté a la vuelta de la esquina, en el sector privado ya hay una docena de las principales consultoras del país que estiman que la economía entró efectivamente en recesión durante el cuatro trimestre de 2008 y que el PIB podría caer hasta 2% este año. Claro, los números del Indec nada dicen al respecto. Pero la sensación en la calle es otra.

No sólo preocupa el enfriamiento del mercado interno, sino también la retracción en las exportaciones. Consecuencia de la caída en el precio de los commodities agropecuarios y la crisis mundial que ha llevado a muchos países a incrementar sus medidas proteccionistas. En diciembre, último dato oficial, el superávit comercial se redujo 52%.

Para el Gobierno es clave mantener la economía aceitada con los dólares suficientes, dado que necesita estas divisas para repagar parte de la deuda. Inclusive dos semanas atrás ya realizó una primera licitación de líneas de crédito para prefinanciar exportaciones, pero por un monto muy modesto. Apenas u$s 100 millones. La próxima operación de este tipo será más ambiciosa.

“El 2009 va a tener cosas de 1995 (la desmonetización) y cosas de 1999 (el shock externo negativo sobre la exportación y la inversión). El escenario más probable es una caída del nivel de actividad y no puede descartarse que el PIB verdadero caiga entre 2 y 3%. El punto de partida de fines de 2008 y principios de 2009 es muy flojo: el consumo planchadísimo, la inversión en caída y exportación derrumbándose”, advirtió la consultora M&S en el último informe difundido a sus clientes.

“Los planes oficiales para levantar el consumo (autos, electrodomésticos, etc.) se topan con la marea de fondo de una macroeconomía en la que ya no circulan tantos pesos en la calle. El circulante en poder del público, que hace un año crecía 24% anual y hace medio año 18%, crece ahora apenas 6%”, indicó M&S. Y agregó: “la plata en el bolsillo de la gente subiendo 6% y los precios 21% en los últimos doce meses conforman un escenario claramente recesivo. En este contexto de menor cantidad de divisas y menor liquidez, no hay plan de consumo que pueda resultar exitoso. Las líneas de financiamiento de la Anses se topan con el proceso de desmonetización real de la economía”.

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