Un año del nuevo gobierno, con logros y muchas deudas

No fue tan difícil y posiblemente 2009 le resulte mas complejo porque además es electoral. Lo cierto es que Luis Beder Herrera cumple su primer año de gestión como gobernador electo, y si bien en la columna del haber anota objetivos cumplidos, tiene por delante varios desafíos en la columna del debe. Consolidó recursos importantes, mejoró parcialmente los salarios, el servicio educativo y puso en marcha un proyecto productivo. Pero subsisten falencias en la salud, la seguridad y la justicia, entre otros.
El primer año de gestión como gobernador electo de Luis Beder Herrera tuvo aristas positivas porque logró encaminar varias mejoras en la prestación de servicios esenciales, aunque no pudo aún normalizar el funcionamiento de un Estado tan enorme como burocrático, lento e irresoluto, que necesita de una inmensa masa de recursos cada vez mas dificiles de conseguir.

Este 11 de diciembre, cuando el gobierno haga el balance del año de gestión, podrá anotar en la columna del haber logros importantes, pero también deberá admitir que la columna del debe tiene aún temas tan espinosos como pendientes.

Lo cierto es que, si se lo mira con objetividad, el año que termina tuvo para el gobierno conquistas positivas:

-Puso a andar el complejo aparato productivo que aún está en pañales porque necesita de mucha inversión e infraestructura, pero -hasta la misma oposición lo reconoce- hay una política que parece apuntar a su desarrollo.

-Consolidó recursos financieros "extras" y claves para intentar transitar el 2009 con cierta holgura o, al menos, sin sufrir asfixias económicas para atender el monumental gasto en salarios, subsidios, aportes, becas y programas.

-Logró cerrar un año educativo excelente en comparación con los anteriores, abrochando un acuerdo insólito con los gremios del sector y especialmente con la combativa AMP, abriendo una paritaria salarial inédita y concediendo mejoras salariales reivindicativas.

-Consiguió dar a los estatales un aumento salarial que no conformó pero al menos alcanzó para contener protestas y aliviar los bolsillos de los trabajadores, cada vez mas abrumados por un proceso inflacionario perverso y creciente.

-En lo político, mantuvo alineada a la tropa, mostró autoridad sobre "sus" diputados y tuvo "cintura" para convencer al gobierno de Cristina Kirchner, sacarle recursos para obras y gastos "extras" y, de cierre, lograr que la mandataria pise suelo riojano para, posiblemente, hacer el anuncio de continuidad del régimen de promoción industrial que están esperando unas 10 mil familias.

Es cierto, tuvo errores y aún tiene deudas importantes que saldar. La seguridad, cuya ineficiencia dejó al descubierto una policía sin equipamiento adecuado ni personal suficiente, es un reclamo popular que merece rápida atención.

-La justicia, insuficiente, lenta y sugestivamente ágil solo cuando el poder político lo reclama o la sociedad se estremece, es otro servicio que el Estado sigue cumpliendo mal. Y que debe poner en marcha, de una buena vez, esa reforma tan anunciada y poco concretada.

-La salud, con médicos mejor pagos que antes pero hospitales que siguen mal equipados, que arrastran años de desinversión y descuido, también necesita de políticas mejores.

Y hay varios cuestionamientos en carpeta -debilidad en el alcance de las políticas sociales, escasa generación de empleo- y, seguramente, algunos otros logros no incluídos en este balance que, a mano alzada, hace el común de la población.

Por ejemplo, el incipiente y cuestionado desarrollo minero que necesita de políticas transparentes en la adjudicación de zonas de exploración y en la información que debe llegarle a la comunidad para demostrar si contamina o no.

La importante obra pública en ejecución que abarca escuelas, viviendas, caminos e iniciativas con visión de futuro como el parque eólico del departamento Arauco o la línea de energía que, financiada entre Nación y Provincia, quintuplicará la oferta actual y promete superar las enormes falencias que ese servicio aún padece.

El segundo año de Beder gobernador electo será, casi con seguridad, mucho mas difícil. No hay tantos recursos disponibles, la recaudación nacional sufrirá un freno provocado por la recesión que está llegando y, encima, es electoral. Eso implica que habrá sectores políticos que, con tal de diferenciarse, comenzarán a cargar tintas sobre la gestión.

No está mal. Es la democracia. Pero sería bueno que todo lo que se haga y diga para ganar espacios, no jorobe a la acción de gobierno.

Con Cristina convencida que Beder es "bueno", La Rioja tiene hoy posibilidades de desarrollo que no debe desaprovechar. No otra vez.

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