El nuevo gobierno: Gatorade y asesores "maritos"

Mientras Alejandro Cazabán se hidrata constantemente como un deportista para mantenerse al frente del Gobierno, un grupo de asesores cercanos a Marita Perceval busca generarle a Jaque un horizonte.
"Nada funciona mejor", es el eslogan de la bebida que consume en grandes cantidades y a toda hora el hombre más fuerte del gobierno de Celso Jaque. Gatorade es una bebida deportiva, que difunden en publicidades las estrellas más importantes del mundo y cuyo efecto es mejorar la absorción de agua por parte del cuerpo. Es también el líquido que consume sin parar el Chiqui Cazabán para mejorar su rendimiento en la rutina diaria.

A diario, las botellas de Gatorade marchan desde la cocina del cuarto piso de la Casa de Gobierno en bandejas hacia su despacho, normalmente acompañadas de opciones mucho menos saludables, como los "carlitos" de jamón y queso y los cafés bien cargados que otros funcionarios deciden consumir. Pero no parece raro: Cazabán es distinto a los demás.

¿Será Cazabán (emulando las publicidades de la bebida deportiva) un "futbolista que trabaja de otra cosa"? ¿O se siente, tal vez, el Lionel Messi de un elenco gubernamental más bien tirando a patadura?

Lo cierto es que Alejandro Cazabán es único y hegemónico en el Gobierno. Distinto al resto. Y marca diferencias, como también lo hacen sus coloridas y superdiseñadas botellas plásticas de Gatorade al lado de las toscas botellas de vidrio de agua mineral Villavicencio en la bandeja del mozo oficial.

Quizás por estos toques de estilo, los "refuerzos" que acompañan al Chiqui desde hace unos meses son "chiquifanáticos", lo idolatran y defienden como a un ídolo, mientras a la vez, para quedar bien, tratan de humanizarlo, diciendo que se trata sólo de un funcionario más del Ejecutivo.

Los "maritos", la nueva reserva intelectual del gobierno de Jaque, aclaran que detrás de la estrella que se hidrata continuamente para funcionar al máximo hay (como detrás de toda gran figura) un estratega silencioso: Celso Jaque. Y que eso de que el que gobierno es Cazabán solo es "un mito más, como otros tantos" de la gestión de Jaque.

Los maritos, nacidos a la sombra de la ex senadora nacional kirchnerista Marita Perceval y recién llegados al Gobierno, no tienen por qué tener todas las respuestas. Sin embargo, hay que decir que no atinan a explicar por qué el gobernador hizo lo que ningún otro hasta ahora: dotar de un poder mayúsculo a un secretario, a quien la ciudadanía no votó, como sí lo hizo con Jaque.

¿Por qué en la era del gobernador malargüino, el deportivo Chiqui es infinitamente más poderoso que el vicegobernador Cristian Racconto, por ejemplo, a quien sí lo votó la gente en 2007, más allá de que sea bueno o no en lo suyo? Tampoco tienen respuestas convincentes los asesores del "nuevo cuarto piso" a esta pregunta.

¿Quiénes son "Los maritos"?

Hay algo indudable: los flamantes colaboradores del Poder Ejecutivo son una creación de Celso Jaque, ayudada por cierta alineación de los planetas en el desolado panorama del peronismo actual que les dio la ayudita final para llegar.

El gobernador tuvo que buscar en el pasado lejano y en sus viejas y escasas amistades de la política para conseguir el equipo que asesora al gobierno en su momento más bravo.

Ese trabajo de archivo trajo al Poder Ejecutivo, entre otros, al ex diputado provincial Félix González, un hombre con quien Jaque compartió bancas cuando ambos eran diputados provinciales, en el periodo 1991-95.

Después González desarrolló distintas tareas de asesoramiento en el PJ, en la última parte al servicio de Marita Perceval, pero nunca más ocupó el centro de la escena. Al punto que hoy (como se puede advertir en esta nota) es muy difìcil encontrar una foto suya, nueva o vieja, para publicar en el diario.

El pasado acerca datos curiosos sobre este desembarco. Se puede identificar al menos un momento en el que el asesor González estuvo enfrentado con Cazabán, para quien hoy trabaja. Corría 2002 y el Concejo Deliberante de Godoy Cruz (entonces el intendente era el radical César Biffi) sufría estertores por una denuncia de coima que mantuvo en vilo a la provincia durante varios meses.

[Javier martinez]

La denuncia la hizo un concejal del PJ, Mauricio Guzmán, compadre de Cazabán en el peronismo, y a quien ayudó en la causa: el Chiqui fue por un tiempo el abogado del querellante de la causa. Ese querellante era otro personaje conocido de esta historia: Mario Adaro, actual ministro de Gobierno.

Pero González, en ese tiempo, estaba en la vereda de enfrente de Guzmán y Cazabán: le tocaba defender y ayudar desde la estructura del peronismo a Javier Martínez (foto), uno de los concejales que fueron acusados y luego absueltos por la Justicia en el caso de las coimas.

La denuncia contra Martínez impidió su ingreso a la Cámara de Diputados (era un legislador provincial electo). Pero desde aquella época tormentosa, de "buenos" y "malos" en el peronismo local, hubo muchos cambios: como González, Martínez se hizo "marito" con el correr de los años y hoy paradójicamente responde a Cazabán, uno de sus justicieros de los viejos tiempos.

[Gabriela Sanchez-portada]

Para cerrar esta presentación, se puede agregar a los maritos una actual diputada provincial. Se trata de Gabriela Sánchez (foto), quien milita también en este espacio.

Un aterrizaje "palomo" para "los maritos" en el Gobierno

La asunción de Adaro como ministro de Gobierno empezó a generar en octubre del año pasado una corriente distinta en el poder jaquista. A pesar de que esta corriente terminó siendo cruelmente abducida (con la excepción del propio ministro, que ya no es amigo de Cazabán y que directamente quedo marginado del poder) por Cazabán a los pocos meses.

Adaro abrió la puerta para que desembarcaran, primero como funcionario de la cartera de Hacienda y luego como ministro de Economía de la provincia, el economista Raúl Mercau.

El breve ministro de Economía había sido antes funcionario de Adaro en la Subsecretaría de Trabajo y era uno de los créditos del ascendente proyecto político que buscaba oxigenar la gestión de Jaque, hasta que Cazabán se encargó de mandar a los "palomos" (así los definió el ex presidente de la Corte, Jorge Nanclares) al freezer.

[Perceval portada]

Con Mercau, este intento de árbol genealógico peronista admite por primera vez la mención de Marita Perceval (foto). El ministro trabajó con la pelirroja ex legisladora en la campaña electoral de 2007, aunque no en el PJ: aportó ideas para la Concertación kirchnerista, esa coalición desaparecida en Mendoza que llevó como candidato a gobernador al radical Biffi y como vicepresidente a Julio Cobos.

Los tiempos fueron veloces y cambiantes también para Mercau y compañía, que ahora es funcionario peronista al cien por ciento.

La misión/obsesión de los medios

El ocaso de la gestión legislativa de Perceval y los fracasos de sus primeros proyectos laborales para el momento de dejar la banca (defensora del pueblo de la Nación, embajadas, etc.) oscurecieron por un tiempo el futuro de los maritos, hasta entonces contenidos en la Fundación Consensos, que dirige la ex legisladora kirchnerista y que tiene sede en el coqueto edificio de Morón y San Martín.

Hasta que apareció hace unos meses el gobernador Celso Jaque para cobijarlos en la gestión y liberarlos del fantasma del desempleo, con la propuesta de que aporten ideas y generen una suerte de coordinación de gestión. Roles por los que antes pasaron sin pena ni gloria otros nombres, como el jefe de la ANSES, Diego Bossio.Y que ahora comparten con un casi desconocido de la política que llegó al Cuarto Piso: el flaco Alberto Gurruchaga, actual subsecretario de Gestión Pública.

Hoy, la gente de Perceval tiene un despacho propio cerca del de Cazabán. Llegaron al cuarto piso, un lugar que es un hervidero por la situación del Gobierno provincial frente a los medios, después de la ruidosa denuncia de extorsión de Cazabán contra el grupo Vila.

En este sentido, se puede decir que los maritos están tan obsesionados con los medios como el gobernador, aunque su aporte ha sido algo más que el corte de rostro, el rencor eterno y la sospecha de confabulaciones que han marcado a Jaque en su relación con los periodistas.

Por obra y gracia del nuevo equipo de asesores oficiales, el Gobierno tiene desde esta semana un contacto diario con los periodistas acreditados en el Poder Ejecutivo, bajo la idea de incidir un poco más en la agenda de la opinión pública. "Nos estábamos comiendo todas las piñas sin que nosotros tuviéramos la posibilidad de responder ninguna. Había que ordenar el kilombo de la comunicación", dice uno de los ideólogos de la metodología para explicar lo que se ha comenzado a hacer.

[Jaque anuncio a intendentes - PORTADA1]

El propio gobernador legitimó la necesidad de "vender" la gestión esta semana, cuando reiteró una vieja frase que no tiene pizca alguna de autocrítica: "Nuestro gobierno tiene el problema de que hace mucho y cacarea poco". "Gobernar es comunicar", agregan a su turno sus nuevos asesores.

Si bien es saludable que alguien haya propuesto en el cuarto piso la idea de terminar con los hermetismos, en su primera semana, la iniciativa apenas sirvió para confirmar el "poder Gatorade" del Ejecutivo: las primeras y jugosas ruedas de prensa fueron protagonizadas por el secretario Cazabán, quien desde la denuncia contra el grupo Vila-Manzano se ha convertido en un verdadero personaje mediático.

Tampoco suena muy innovadora otra de las iniciativas aplicadas por los maritos: hacer que Cazabán se siente a diario enfrente de los periodistas para leerles la agenda de actividades del Gobierno, un material que todos los medios reciben por mail diariamente y que raramente es disparador de noticias.

Siempre cortantes, y más o menos jugosos desde lo periodístico, fueron los contactos Cazabán-prensa en la primera semana de implementación del nuevo método de comunicación del Gobierno, que no se acotará a charlas con el secretario de la Gobernación, según una promesa oficial. Aunque la misión de los maritos no terminaría en optimizar las conferencias del prensa.

¿Cómo seguimos ahora?

Los maritos sueñan con tener cada vez mayor incidencia en la gestión de Jaque. La "usina de ideas" que Jaque trajo al Ejecutivo parece al menos aportar la mística perdida en el Gobierno y (podemos arriesgar) en todo el peronismo mendocino. Tienen hambre de gloria y se quieren comer la cancha. Buscan dar vuelta la pelea en los dos años que le quedan al jaquismo.

Los nuevos asesores jaquistas tienen una idea fija. Confían en que la embestida contra Vila (foto de abajo) y Manzano va a derivar en una mejora de la alicaída imagen del gobierno de Jaque (prestos están a medir esto en encuestas concretas). Pero aún en la debacle, el cuarto piso especula con una nueva era, dominada por un pensamiento común: "Si estamos en el horno, ¿qué tenemos que perder?".

[Daniel Vila-NOTA]

Al equipo del secretario Gatorade le abrió los ojos –según su propio relato- una avanzada humillante del grupo Vila-Manzano en pos de mejorar sus negocios en el peor momento de Jaque. Y la sensación de que ese estratégico apoyo mediático (hasta entonces, el grupo contenía al Gobierno) no sirvió para que el 28 de junio pasado el oficialismo no sufriera una paliza en las elecciones.

Tras estas reflexiones, el giro fue de 180 grados. Y el nuevo estilo radica, a lo Kirchner, en la búsqueda de rivales para confrontar. No sólo con los medios, sino en diversos ámbitos, como prólogo para producir "cambios estructurales" y mostrar "liderazgo político".

El espíritu de Kirchner está instalado entre los maritos. No en vano, algunos de ellos hacen pie en el "Movimiento Evita", una de las organizaciones sociales que siguen firmes junto a Néstor Kirchner.

Una de las ideas en danza para colaborar con Jaque es que la pelea con el grupo Uno sirva para que la política mendocina logre "repensar la relación entre el Estado y el empresariado", aunque en este sentido, el jaquismo da por hecho el "arrugue" del sector opositor.

Ante los embates del grupo Uno, los maritos quieren animar la aparición de un "gremialismo empresario" que se oponga al apetito insaciable de sus dueños.

O buscan que un hecho puntual, como el paro por tiempo indefinido de los empleados de troles, sirva de pie para que el Gobierno lance una discusión profunda acerca de la política del transporte público de la provincia.

Algunas de estas ideas (la del transporte, precisamente) fueron promesas de campaña hasta ahora no cumplidas por Jaque. Pero los muchachos no piensan demasiado en el pasado: tienen la mística de los que recién comienzan en un trabajo.

[Jaque anuncio a intendentes - NOTA7]

A ellos puede atribuírseles, por ejemplo, la puesta en escena en el Teatro Independencia de este viernes (foto) para que Jaque se acreditara la ley que mejoró la coparticipación municipal. Más allá de que la coparticipación fue más una concesión al arco opositor para obtener el endeudamiento de 420 millones de pesos que una medida "histórica" disparada por Jaque, como el cuarto piso dice.

Tratar de mostrar los "brillantes" cuadros políticos que el justicialismo dice tener en las líneas medias del Poder Ejecutivo, a pesar de que casi nadie pueda distinguir funcionarios eficientes, figura también entre los proyectos que tienen en marcha los maritos.

Los muchachos de Perceval pueden dedicarse a la tarea full time. Ya no tiene que preocuparse ni siquiera por su jefa, ya que, dicen, Marita finalmente no se va a quedar sin trabajo: terminará secundando en alguna área de coordinación al jefe de gabinete, Aníbal Fernández, en la Casa Rosada.

El futuro de los maritos depende, entonces, de ellos mismos. Aunque a la vista de lo que ha pasado hasta aquí con otros que quisieron tomar vuelo propio en el gobierno, la gran pregunta durante mucho tiempo será: ¿Hasta cuando el gran jefe Gatorade los dejará hacer?

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