El nuevo gabinete desinfló al mercado: los bonos se hundieron hasta 11%

El nuevo gabinete desinfló al mercado: los bonos se hundieron hasta 11%
Operadores estiman que hay margen para nuevos ajustes, pero dependerá de las noticias políticas que surjan durante los próximos días. Dicen que las bajas pueden ayudar a que los rendimientos de los bonos sean más atractivos y así tienten a los ahorristas. Emisiones en dólares recuperarán más rápido
Los mercados hablan a través de sus precios y la reacción de ayer fue un claro mensaje hacia el Gobierno K. El malhumor se reflejó en la estrepitosa caída que tuvieron los títulos públicos. El movimiento fue de manual: los bonos en pesos, aquellos que venían retrasados en los precios y que habían recuperado hasta 45% en una semana por la especulación post electoral, hicieron fila para recibir el castigo. La baja más profunda se vio en el Par en pesos, que se hundió 11,3%, una merma que fue de principio a fin. Nunca recortó pérdidas, como sí hicieron otros bonos, y cerró en mínimos del día. Más allá de que se descontaba un "miércoles negro" para los títulos, lo cierto es que la preocupación –ahora– va más allá: ¿se habrá terminado la tendencia positiva que traían los bonos? Para los operadores, no necesariamente. Sucede que las subas se habían dado por factores no relacionados a la hipotética normalización del INDEC o a un "giro" del kirchnerismo. Repuntaron, sencillamente, porque estaban a precios de ganga, había retornado cierto apetito por el riesgo (algo fundamental para aquellos que invierten en Argentina) y –dato no menor– los bonos se siguen pagando. O sea, el inversor sigue cobrando en su cuenta en Caja de Valores cada vez que un título paga renta o capital. El miedo al default que tenían algunos (más por la "irracionalidad" del gobierno que por carencia de fondos), desapareció de escena.

La pregunta que se hacen en la city es hasta cuándo durará la corrección de precios. Desde un banco de primera línea hacían este razonamiento: "Hasta que no se acomode la situación afuera, los bonos pueden seguir cayendo un par de días más. Pero, hay que reconocer, hay rendimientos que son más tentadores ahora. El Boden paga casi 30% y hace dos semanas estaba abajo de 24%. Con esa tasa ya me parecía que el precio era caro. Con este ajuste, y los que vendrán, el rendimiento se puede ir a 33% o 35%. Ahí el inversor va a ir volviendo".

Como siempre pasa, la foto puede ser mucho peor que la película. Parte del pesimismo que se vivía ayer en la city porteña viene a cuento de la desaparición de los inversores extranjeros. En una plaza con poco volumen (ayer en el MAE se hicieron tan sólo u$s 67 millones, un tercio de lo que se venía operando) la ausencia de fondos internacionales llama al nerviosismo. "Si te sacan el apoyo (los operadores importantes) tenés problemas. La suba que estuvieron mostrando los bonos fue porque compraron los de afuera. Si éstos desaparecen, la baja se va a magnificar porque dinero en el mercado interno no hay", explicó Rodolfo Acosta, de Arpenta.

Entre los tips que dejó la jornada financiera está el hecho de que el Bonar V (título en pesos que paga todo el capital al vencimiento) fue el único que terminó subiendo (un 0,86%). Para Juan Pablo Vera, jefe de análisis financiero de Tavelli & Cía., "este bono ganó en relevancia en los últimos meses en términos de volumen, y ayer se vio cierto arbitraje sobre series que escapan al ajuste por inflación, beneficiando a esta emisión". Léase, salen de bonos en pesos ajustables y se podrían pasar a otros también en moneda local pero que no estén atados a la discrecionalidad de Moreno. Por último, el dólar "contado con liqui" (comprar activos locales y venderlos en el exterior para fugar divisas) utilizando el Boden 12 subió a $ 3,92 pero sigue lejos de los $ 4,02 preelectorales. El cupón del Boden, también usado para esta operatoria, se operó fuerte ayer (duplicó lo que se hizo con el mismísimo Boden) pero terminó 0,56% abajo. Cuatro días sin operaciones entablan muchas dudas. Por ahora, el mercado sigue pesimista.

EL DATO

7%

Subió ayer el riesgo país, el indicador que elabora el JPMorgan, para cerrar en 1.124 puntos básicos. El indicador cae 34% en lo que va del 2009 para la Argentina, pero de todas formas el costo hace que sea imposible para el país colocar deuda en el mercado.

5,40%

Se incrementó el Credit Default Swap (CDS) de Argentina a 2 años, o sea, bajo el gobierno de Cristina Fernández. Esto es el seguro que compran los inversores para cubrirse de un incumplimiento de pagos del país.

Comentá la nota