El Nuevo Espacio aspira a recuperar la comuna en 2011

Eso expresaron a Radio Cero Luis Leissa, Eugenio Bourlot y Francisco Álvarez, miembros de la agrupación. Dijeron que la Carta Orgánica Municipal debe ayudar a resolver la inflación de personal en la comuna, y criticaron la gestión Bahillo. "Se hizo añicos el famoso eslogan de que hay equipo", gatillaron.
- El Nuevo Espacio acaba de inaugurar su casa partidaria. ¿Cómo debe leerse este hecho?

Luis Leissa:- De algún modo este relanzamiento tiene que ver con un compromiso político. La idea es continuar lo que estamos haciendo y perfeccionar aquello que hayamos hecho mal. Y reconocer que estamos sorteando una etapa de crisis. Más allá de nuestra proyección provincial, se trata fundamentalmente de mantener en alto la expresión política en Gualeguaychú. Queremos poner el acento en lo local. Lo que significa ratificar el apoyo a la labor que están desempeñando los 4 concejales en el Concejo Deliberante. Además, hay que ir preparándose para el desafío de crear la Carta Magna Municipal, a partir del compromiso asumido por el gobierno municipal de convocar a una convención constituyente local para el año próximo. Y por supuesto –no veo por qué no decirlo- está la voluntad clara de erigirnos en una alternativa de gobierno para el 2011, en Gualeguaychú.

- ¿Pretenden renovar sus cuadros con gente joven?

L.L.:- Hay que apuntar a la juventud, pero también a los adultos. Y esto partiendo de un dato básico: hoy la participación no está dada, más allá de que es un objetivo a lograr. Hay que reconocer que es un obstáculo a vencer en cualquier diagnóstico de la realidad de lo que tiene que ser una expresión política. Hoy el grueso no participa y hay que convocar a la juventud y a todos. Algunos podemos aportar humildemente la experiencia que tenemos. Aunque lo esencial es que lo que se vayan incorporando den una nueva dinámica a esta construcción.

- En la inauguración de la casa partidaria se hizo presente gran parte del espectro político local. ¿Cómo evalúan este hecho?

L.L.:- Esa es la voluntad. Es lo que marcó Emilio (Martínez Garbino) al final de su discurso: hay que tratar de priorizar las coincidencias, y poner en un segundo plano lo que puedan ser las diferencias. Lo cual no significa que en el futuro cada uno se encolumne detrás de una propuesta política específica. Pero creo que de entrada viene bien manifestar una voluntad de entender que acá tiene que haber acuerdos básicos, por fuera de la discusión política partidaria. Hoy es mucho más difícil gobernar que antes. Hoy estamos atravesando una crisis muy fuerte. Creo que si no aprendemos se hace muy difícil pergeñar con madurez y con adultez la propuesta de gobierno para el futuro.

- ¿Cuál es la fórmula, por ejemplo, para sustraer de la disputa de poder la discusión de la Carta Orgánica?

Eugenio Bourlot:- Como dijo Emilio, hay que ser extremadamente generosos en la cuestión de la Carta Orgánica. Porque en definitiva tiene que ser una herramienta para fundar las bases del futuro municipio. Todos reconocemos cuáles son las limitantes del municipio, y las responsabilidades que está asumiendo a partir de los reclamos que le llegan. La Carta Orgánica, en este sentido, juega un rol fundamental. Su redacción condicionará a los futuros gobiernos municipales.

- Hablaron de crisis política. ¿Cómo está impactando a nivel local, por ejemplo en el Concejo Deliberante?

Francisco Álvarez:- En estos últimos días uno ha tenido un acercamiento, un diálogo más intenso y más profundo con el intendente. Esto es algo que uno debe destacar. Recién hablábamos de la Carta Orgánica. Uno debe decir que el espíritu del intendente ha sido también un espíritu amplio de convocatoria. En ese marco, coincido con Luis que son tiempos difíciles. Hay un estado de crispación que es permanente no solo a nivel nacional, provincial sino en lo local. Creo que debemos extremar los esfuerzos para apaciguar ese estado. Y en ese marco estamos dispuestos a entablar una nueva relación con el intendente. Particularmente hemos sido convocados por él. Pretendemos tener una relación mucho más fluida. Me parece que a esos mecanismos de diálogo hay que fomentarlos. Eso va a terminar sirviendo a todos. Sobre todo a la comunidad, que es la más interesada en que la política de Gualeguaychú tenga un nivel superior.

Asentamientos y falta de planificación

- ¿Cuáles son los temas más urticantes, según el parecer de ustedes, que tiene que abordar Gualeguaychú?

F.A.:- A mí hay algo que me preocupa de sobremanera: es el tema de los asentamientos, un fenómeno al que no estábamos acostumbrados en Gualeguaychú. Es una situación social delicada. Me parece que si no se toman cartas en el asunto, si no nos involucramos todos los actores, si no hay una decisión política fuerte del intendente en este sentido, es probable que esta situación tienda a agravarse. Me parece que es un tema para abordarlo.

- ¿Es un tema de gestión?

F.A.:- Claramente. Está más allá de la discusión por la Carta Magna. De hecho en gestiones pasadas estas cosas no se veían. Una cosa como ésta no se supera con una Carta Orgánica. Me parece que uno también debe hacer la autocrítica y ver de qué forma puede ayudar a la gestión para superar esta situación. Lo peor que podemos hacer es mirar para otro lado.

E.B.:- Tenemos que tener una mirada superadora en lo que es la planificación de la ciudad. Creo que esto ya se ha manifestado en el verano, se ha manifestado en que la ciudad se va concentrando cada vez más, es cada vez menos transitable. Tengo la plena seguridad que la cuestión de la planificación urbana y el proyecto de ciudad que queremos necesariamente tiene que ponerse en discusión, con el concurso de todas las partes. En esto es muy importante la opinión de los vecinos. Esto no se ha hecho y es para mí central. Y otra cuestión que también es central y que tiene que ver con la administración es la cantidad de empleados que hoy tiene la municipalidad de Gualeguaychú. No se soporta en términos económicos la evolución de la planta de personal. Me parece que sobre estas dos cuestiones hay que trabajar fuertemente.

- La planificación urbana y el tema de los empleados municipales, ¿son cosas a discutir alrededor de la Carta Orgánica?

E.B.:- En principio son aspectos que hacen a la gestión. Se pueden lograr resultados en estas dos áreas sin necesidad de esperar la redacción de la Carta Orgánica. Está claro que el tema de los asentamientos, por ejemplo, no se lo puede solucionar solamente desde el Estado, ya que se requiere un compromiso que tiene que involucrar a toda la dirigencia. Pero nada se puede hacer si no está la voluntad política de construir un Gualeguaychú distinto.

- ¿Cuál es el rol de la dirigencia empresaria, en este caso?

E.B:- Es crucial. Sin embargo, esta dirigencia está ausente en muchas discusiones. Principalmente en el tema de la vivienda. Creo que debería participar más activamente.

- ¿Qué balance hacen de la gestión Bahillo, a dos años de gobierno?

F.A.:- Humildemente creo que esta gestión no ha colmado las expectativas que evidentemente había generado en el grueso de la sociedad de Gualeguaychú. Recuerdo que en épocas de campaña se garantizaba resultado exitoso por el hecho de tener un alineamiento a nivel nacional y a nivel provincial. Y me parece que ha quedado demostrado que no necesariamente ese alineamiento genera sin más un resultado favorable para el desarrollo de una ciudad. Tengo expectativas de que esta situación se revierta. Uno observa que se persiste en ese alineamiento, quizás por las necesidades que el sistema perverso genera. Pero en un punto es un sistema que se vuelve en contra (…) A nivel local tenemos un presupuesto sumamente acotado, lo que imposibilita el desarrollo no solo de esta gestión sino de las próximas. Si no se cambia realmente el sistema de coparticipación, si se persiste en centralizar los recursos en el poder nacional, creo que el futuro, no solo para esta intendencia sino para las que vengan, será bastante oscuro.

Qué hacer con la inflación de personal

- Sin embargo, el presupuesto local está en 105 millones de pesos. ¿No será que la municipalidad está inflada de personal y por eso la plata no alcanza?

E.B.:- Vamos por parte. Hoy estás obligado a tener una excelente relación a nivel provincial y nacional, porque las obras que se pueden hacer en Gualeguaychú dependen exclusivamente de los recursos que te mandan de esas dos jurisdicciones. Partamos de esa base. También digamos que Gualeguaychú ha tenido pocas gestiones -arrancando por la de Luis y terminando en la de Emilio-, que han podido achicar la planta de personal, aumentar la eficiencia municipal, y pagar a los empleados municipales con recursos tributarios propios, es decir con lo que se recauda en la ciudad. Eso requiere una voluntad política que hoy no está manifiesta.

- Convengamos que en el último gobierno de Daniel Irigoyen, ya la municipalidad no podía pagar los sueldos con lo que recaudaba de tasas…

E.B.:- Es cierto. A partir del segundo año de gestión no se podía pagar. Esto lo hemos reconocido. Y evidentemente la Carta Orgánica municipal es una herramienta que tendrá que fijar algunas de las cuestiones y algunos de estos límites.

F.A.:- Uno no pretende caerle a la actual gestión con respecto a la plantilla de personal. Seguramente nosotros también debemos hacer nuestra autocrítica. Pero creo que ha llegado el momento de tratar con seriedad y altura este tema. Y me parece que la Carta Orgánica es una oportunidad muy buena para hacerlo.

- ¿Pensaron en la posibilidad de establecer una congelación de vacantes, por ejemplo?

E.B.:- Se lo propusimos a Bahillo cuando autorizamos que el dinero de la Caja de Jubilaciones, a través de la reducción de las cargas, vaya a financiar el último aumento salarial del personal municipal. Ahí le sugerimos al intendente que el ingreso a la municipalidad fuera cero. No fue una condición, pero sí fue una sugerencia clara acerca de cómo tenía que seguirse para adelante.

L.L.:- Creo que la Carta Orgánica es una oportunidad. Pero existe el riesgo de que caigamos en esta inflación legislativa que vive nuestro país. Hay una tendencia muy fuerte a dictar leyes y creer que con las leyes, con las ordenanzas o con la normativa en general se solucionan los problemas. Y a esto hay que decirlo claramente: hay que entender que acá no bastan solamente las leyes. Incluso habría que hacer un enorme esfuerzo para aplicar las leyes vigentes. Con eso muchas cosas se podrían resolver. Hoy no hay obstáculos como para decir que algunas cosas no se hacen por falta de sanciones legislativas. Esto hay que decirlo claramente: puede pasar que sancionemos una nueva normativa que sea un cúmulo de aspiraciones y un montón de deseos que luego aumente la frustración. En este sentido, debemos hacer algo concreto, básico y elemental. Eso supone previamente un acuerdo básico. No que haya 4 o 5 personas que estén sentadas y que la dicten, sino que haya una normativa y una voluntad de cumplimentarla por parte de todos los actores involucrados. Esto puede servir para que con agudeza, con imaginación, resolvamos el tema del personal municipal, con un compromiso colectivo. Por otro lado, demos aplicación a lo que establece la ordenanza del Estatuto del Empleado Público Municipal. Es decir, que nadie ingrese a la municipalidad si no es por concurso. Que haya un sistema objetivo de selección y de mérito que prohíba y vede a cualquier gobierno municipal la incorporación de nuevos agentes de la administración pública por otra vía que no sea el concurso. Que por supuesto eso no prive al intendente de designaciones políticas. Pero que quede claro que las designaciones políticas no gozan de estabilidad. Así evitaremos que cada cuatro años se incremente la planta de personal (…)

- En la municipalidad hay varias categorías de empleados, el de planta, el contratado, el que está subsidiado…

F.A.:- Evidentemente son cosas que no deberían suceder. Pero son datos de la realidad. En ese marco la oportunidad que nos da la Carta Orgánica es importante. Creo que es un tema más que interesante para abordarlo con seriedad.

- Volviendo al tema de la Carta Orgánica, dos preguntas: ¿Creen que se puede prescindir del acto electoral mediante alguna forma de lista de consenso? ¿Creen que los convencionales estatuyentes deben cobrar dieta o debe ser una labora ad honorem?

F.A.:- Con respecto al primer punto, creo que no hay que descartar esa posibilidad aunque la avizoro muy remota. Sería una aspiración de máxima que a uno le gustaría alcanzar. Pero llevado a la realidad, creo que va a ser muy difícil. En cuanto a la segunda pregunta, en reuniones que hemos mantenido con un grupo convocado por el intendente, hemos manifestado, desde nuestro partido, la decisión de que la participación de nuestros convencionales estatuyentes sea ad honorem. Después cada partido se va a expedir según su parecer. Me parece que ser convencional estatuyente es un honor para aquel que vaya a participar. No es una función que va a demandar un tiempo prolongado, como es una concejalía (…) Me acuerdo que en la gestión pasada el Partido Justicialista hizo campaña planteando la posibilidad de que los concejales sean ad honorem. Luego fueron derrotados en las urnas y decidieron entonces cobrar la dieta. En ese momento nosotros decíamos que el concejal debía cobrar por su función. Pero me parece que en este caso específico de la Carta Orgánica la cosa es distinta. Su redacción no va a demandar un tiempo prolongado en cuanto a meses. No es necesario estipular una dieta para estatuyentes.

"Quedó demostrado que no hay equipo"

- Ustedes censuran la relación de Bahillo con el gobierno nacional. ¿Pero cómo hubiera actuado Leissa, siendo intendente, frente al actual esquema de reparto de fondos desde la Nación?

L.L.:- Creo que es hablar sobre una hipótesis complicada evaluar sobre lo que podía haber sido. En nuestro caso, con respecto a la actual administración municipal, hemos sido muy cuidadosos. Hemos apostado permanentemente a privilegiar aquello que es beneficioso para Gualeguaychú por encima de las diferencias circunstanciales. Creo que por ahí debe pasar la respuesta. Personalmente he sido muy cuidadoso porque entiendo hoy que hay que ser comprensivo de las dificultades que tiene gobernar. Lo cual no significa que uno no marque los defectos de la actual gestión. Se hizo añicos el famoso eslogan de que hay equipo. Quedó totalmente demostrado que no hay equipo. Hay déficit de gestión muy palpable. Falta de compromiso muy fuerte por parte de aquellos que se creen que gobernar es lo mismo que estar en la actividad particular. Gobernar significa un esfuerzo más, un esfuerzo adicional. Se observa un evidente des-compromiso del grueso de los funcionarios políticos. Y esto lo demuestra la deserción-fuga-retirada de muchos funcionarios locales. Creo que una cosa no quita la otra (…) Lo que uno ve de afuera es que hay demasiado ‘seguidismo’. A nosotros nos tocó gobernar una etapa muy difícil de la Argentina, donde el paradigma dominante era el sí a Menem para todo. Pero creo que supimos dentro de todo, y aun con menos experiencia en el gobierno, saber reconocer que hay márgenes institucionales que uno tiene que respetar. Pero simultáneamente dejamos un espacio abierto para decir: ojo, que acá hay cosas que se están haciendo mal. Creo que una cosa no quita la otra. Se podrá decir que es fácil hablar así desde afuera. No se trata de que haya volteretas en el aire como la de Borocotó o como esta reciente de Colombi. Pero por lo menos, manteniendo el alineamiento originario, tener libertad como para decir: este camino no es el correcto. Y creo que por ahí eso falta. Me da la impresión que acá se compra todo el combo. Y después tenemos que caer en los precipicios, sin haber marcado durante la gestión aquellas cosas que están mal, como para ir enmendando y corrigiendo sobre la marcha. Porque pareciera que acá hay un sino histórico: tenemos que caminar al precipicio, derrumbarnos y ver como se construye de vuelta. Creo que en eso hay un espacio. Habrá que buscar el resquicio, explorarlo, como para decir: ‘esto va mal’, sin que eso aparezca como una deserción o como una traición a aquellos alineamientos que uno ha elegido.

"El corte es una reacción legítima""

- La pregunta es para Leissa como hombre del derecho y militante ambiental: ¿Le parece razonable que tanto el intendente como el gobernador de la provincia no avalen el corte de arroyo Verde?

L.L.:- A mí me preocupa más que no tengan una posición mucho más enérgica frente a Botnia…

- ¿Le parece razonable que el intendente de una ciudad no avale un corte de ruta?

L.L.:- Lo que no me parece razonable es que no haya una posición mucho más firme frente a Botnia y que no se sepa distinguir una cosa de otra. Acá el problema es Botnia. Acá el problema no es el corte. El corte es una reacción de mucha menor entidad frente a un problema mucho más grave. Eso debe quedar muy en claro.

- Si usted fuese intendente de Gualeguaychú, ¿acaso encabezaría el corte?

L.L:- En este tema hay que ser absolutamente claro frente al corte uno puede tener posiciones disímiles. Lo que sí hay que tener es una comprensión de que esto es una reacción legítima, masiva y pacífica. Incluso, como ya lo he dicho en algunos casos, el corte jurídicamente es absolutamente defendible. Sobre el particular ya opinó el juez de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni y está el pronunciamiento reciente de la Cámara Nacional de Casación. Esto para quienes opinan con absoluta liviandad que esto es ilegítimo. Salvo que se crea que Zaffaroni sea una persona que no conoce del tema. El eje para mí, y me parece que es un error no hacerlo, es Botnia. El problema no es salir a preocuparse, como hizo el gobernador recientemente, para a ver cuándo levantamos el corte. Yo estaría preocupado por ver cómo potenciamos la postura argentina ante La Haya.

- ¿Cuál es la actitud de un gobernante frente a un corte de ruta?

L.L.:- Creo que hay que ser absolutamente comprensivo. No haría políticas activas para correr a la gente del corte. Haría políticas activas para ver cómo defendemos la postura argentina frente a La Haya. Por ejemplo, no diría barbaridades tales como que Botnia no contamina –algo que ha dicho el gobernador-. No estaría preocupado por cómo levantar el corte en verano. Eso no lo haría, porque sentiría que eso no es lo fundamental. Lo que pasa es que frente a esta problemática no hay conciencia. Y a medida que nos alejamos de Gualeguaychú cada vez menos conciencia existe. A nivel del Estado municipal y de Bahillo concretamente, creo que hay una comprensión de esta problemática. A nivel provincial y a nivel nacional, en cambio, lo que hubo fue una manipulación de esta problemática de la asamblea. El acto en el Corsódromo significó fundamentalmente un acto absolutamente populista y demagógico, que lo único que buscaba era aprovechar una altísima convocatoria con fines puramente oportunistas.

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