Nuevo escandalete entre Berlusconi y su mujer

Fue acusado de "promiscuo" por su esposa Verónica Lario, de quien se podría divorciarse luego de 19 años de matrimonio. Esta vez por frecuentar a una menor de 18 años.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, exigió a su mujer Verónica Lario una disculpa pública por haberlo acusado de promiscuo. "Verónica debe disculparse públicamente, y no sé si eso será suficiente", expresó Berlusconi, de 72 años, luego de que su mujer, Verónica Lario, anunciara su intención de divorciarse.

Lario, una ex actriz de 52 años, atacó a su marido días atrás con una carta abierta en la que criticó los planes de Berlusconi de presentar a un grupo de jóvenes atractivas sin experiencia política como candidatas a las próximas elecciones europeas. La mujer dijo que la supusta estrategia electoral de Berlusconi es una "inmundicia sin pudor".

"Es la tercera vez que me hace esto en medio de una campaña electoral. Es demasiado", dijo el extravagante premier al diario Corriere Della Sera. Consultado sobre si existían posibilidades de que su matrimonio, que ya lleva 19 años, sobreviva, Berlusconi declaró: "No lo creo. No sé si lo quiero esta vez".

Con la perspectiva casi segura de un gran juicio de divorcio, la prensa italiana ya comenzó a sumar la compleja fortuna de la familia Berlusconi, convertida de modesta compañía constructora en un imperio mediático valuado en más de 8.100 millones de dólares. La pareja, padres de tres hijos, rara vez es vista en público, mientras que Berlusconi es un conocido amante de las salidas y famoso por su resistencia en fiestas hasta el amanecer.

Aunque el matrimonio atravesó innumerables crisis, la gota que rebasó el vaso parece haber sido el hecho de que Berlusconi asistiera en Nápoles al cumpleaños de 18 de la hija de un socio, según informaron los diarios de Italia. "Mi matrimonio se acabó. No puedo estar con alguien que frecuenta menores", confesó Verónica. Y agregó: "Leí en los diarios cómo estuvo frecuentando a una menor, porque debe haberla conocido antes de que cumpliera 18, y sobre sus encuentros en Roma y Nápoles", afirmó Lario.

Berlusconi contestó: "La señora dice que salgo con chicas de 17 años. Es una afirmación que no puedo permitir. Soy amigo de su padre, eso es todo. Lo juro. He estado en una situación difícil por amor a los niños, pero ahora se acabó", aseguró enfadado el premier.

Analistas consultados por la prensa italiana estimaron que es improbable que un segundo divorcio de Berlusconi lo perjudique políticamente, incluso en Italia, un país mayoritariamente católico y conservador.

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