El nuevo Código, cada vez más lejos de aplicarse

El ministro Pelizzari afirmó que "hay innumerables obstáculos" para modificar los procedimientos penales vigentes y anunció que la próxima semana enviarán una nota a Diputados solicitando una nueva postergación.
El presidente subrogante del Superior Tribunal de Justicia, Julio Alberto Pelizzari, propuso ayer que se modifique de manera "menos profunda" el Código Procesal Penal vigente antes de pensar en poner en marcha el nuevo -que fue sancionado el 7 de septiembre de 2006-, porque existen "innumerables obstáculos e inconvenientes". Y remarcó: "No es cuestión de enchufar un software y que todo empiece a andar".

Hace diez días este diario informó que el nuevo Código Procesal Penal no se implementaría en septiembre en General Pico, a pesar de los anuncios del ministro de Gobierno, César Rodríguez, y del ministro del S.T.J., Tomás Mustapich. A partir de ese momento se escucharon varias voces públicas, pero nadie oficializó la noticia, y hasta Rodríguez insistió esta semana con la puesta en marcha porque desconocía que el Superior Tribunal pensara lo contrario. Ahora Pelizzari blanqueó el secreto a voces y, además, anticipó que la próxima semana los cinco ministros del cuerpo girarán un proyecto de ley a la Legislatura requiriendo una segunda prórroga.

"Dos días antes del inicio de la feria judicial estuvimos analizando la puesta en vigencia del Código, porque pensábamos que podíamos implementarlo a partir de septiembre en la segunda circunscripción (General Pico), pero como nos informaron de una serie de obstáculos e inconvenientes que se presentaron en el camino, vimos que no podíamos hacerlo. Por eso, ni bien se reanude la feria (el próximo lunes), enviaremos un proyecto de ley a la Cámara de Diputados detallando esos inconvenientes y solicitando una postergación, sin fecha, de la puesta en vigencia del Código".

- ¿Cuáles son esos inconvenientes?

- Son de distinta y compleja naturaleza, e innumerables. Algunos pueden salvarse a mediano plazo, pero otros no. Yo lo comparo con la construcción de una casa: primero se dibuja el proyecto y a media que se levanta van apareciendo los problemas. Incluso una vez que estás adentro tenés que seguir ajustando cosas. Poner en marcha éste Código Procesal es dar un giro de 180 grados, significa todo un cambio cultural. Es mucho más complejo que crear un organismo, como ocurrió con el Tribunal de Impugnación Penal.

Pelizzari enumeró los problemas: "Hay cuestiones edilicias, ya que por ejemplo en General Pico deberíamos adecuar todos los edificios; faltan recursos humanos, y no sabemos cuántas vacantes habrá en el presupuesto del año próximo; se necesita una reestructuración de personal y capacitación para ellos y el resto de los operadores; y además ya hay que introducirle modificaciones al propio Código... Esto lo han dicho personales que están vinculadas con los temas penales".

"Todo esto queremos explicárselo a los diputados, además de decirles que también se requiere una reforma a la Ley Orgánica del Poder Judicial -agregó-. Hubo una delegación (judicial) que viajó a Chubut para ver cómo funciona el Código allí porque es parecido al nuestro; y Chubut dijo que nos facilitaría un hardware y un software de primera generación. Pero como el Código de ellos es parecido, pero no igual al nuestro; no es cuestión de enchufar el software y que todo empiece a andar".

- Una pregunta que se cae de madura. Si la ley creando el nuevo Código fue aprobada en 2006, ¿qué pasó en estos tres años que todavía quedan tantas cosas por hacer?

- Primero hay que decir que se trató de un proyecto del Poder Ejecutivo y no del Superior Tribunal. Lo que se busca es poner a La Pampa en sintonía con las llamadas más modernas doctrinas del pensamiento penal, aunque la distinción entre el proceso inquisitivo y el mixto, que es el que está vigente, lleva más de 800 años. Esta es una corriente que se impuso en Córdoba, aunque sin cambios tan profundos, y en algunas otras provincias. Por eso hay que ver cuáles fueron los resultados deseables y posibles en ellas. Si recurrimos a Chubut, que con su mejor buena voluntad, nos facilitó de todo lo que dispone, vemos que tiene un solo Código Procesal Penal, pero que funciona de tres maneras diferentes de acuerdo a cada una de las circunscripciones judiciales. En Esquel, adonde concurrió la delegación pampeana, funcionaría bastante bien porque los operadores muestran un mayor compromiso, aunque sabemos que está lejos de ser perfecto. En otros lugares funciona de manera diferente, por no decir regular.

Beneficios y perjuicios.

Más adelante, Pelizzari se alejó por un momento de una postura institucional y dejó un pensamiento muy propio: "Yo me pregunto, y es una cuestión personal, si realmente la justicia de La Pampa necesita un cambio de semejante magnitud, del que no estamos muy seguros si podremos festejar los resultados. Incluso plantearía si no fuese beneficioso comenzar con cambios menos profundos. Si quienes impulsan el nuevo Código, y yo también estoy a favor de él, argumentan como beneficioso que el imputado podrá ejercer mejor su derecho de defensa, modifiquemos el actual Código para que ello ocurra sin necesidad de ir a esos cambios tan profundos".

- Usted dice que fue un proyecto del Ejecutivo. Entonces parecería que el Ejecutivo no hizo mucho en estos tres años.

- El Poder Ejecutivo creó una comisión interpoderes para que analizara la implementación del Código. Hoy hay un montón de interrogantes y no hay una fecha posible para ponerlo en marcha. Nosotros, con escasísimos recursos, capacitamos lo más posible en el Poder Judicial. Creo que hay que minimizar los riesgos de equivocaciones porque una vez que esté en marcha provocará cambios radicales en el procedimiento penal; para ello se necesitan todos los engranajes para que funcione bien. Si no funcionara de manera casi perfecta, estaríamos lejos de mejorar lo vigente. En vez de mejorar el servicio de justicia, lo estaríamos perjudicando.

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