El nuevo clientelismo para recuperar el conurbano

La Casa Rosada diseñó un esquema para contener a los caciques, acosados por el déficit fiscal. Los intendentes justicialistas son los primeros beneficiarios del programa Ingreso Social con Trabajo.
Hay mil quinientos millones de pesos para repartir en el conurbano bonaerense. Los intendentes ya empezaron a desfilar por el Ministerio de Desarrollo Social, de Alicia Kirchner. Esta semana la funcionaria atendió a varios. Todos buscan lo mismo: que se incluya a las cooperativas de sus municipios en el programa Ingreso Social con Trabajo, lo que equivale a garantizarse una entrada fija de fondos para beneficiar a organizaciones que puedan demostrar que usan ese dinero para generar empleo entre sus integrantes. En un tiempo de rojo fiscal, de falta de recursos, de sequía financiera que baja desde la gobernación bonaerense, los millones que reparte la cuñada Alicia son la nueva herramienta K que seduce a los jefes comunales acosados por los conflictos sociales de sus distritos.

El plan fue lanzado por la presidenta Cristina el 14 de agosto. Prometió que dará trabajo a 100 mil personas. Entre el auditorio se encontraban las Abuelas de Plaza de Mayo. Aplaudieron. Esta semana, en la localidad bonaerense de Merlo, Cristina anunció "la creación de los primeros 10 mil puestos de trabajo" logrados a través de este nuevo instrumento. Esta vez entre la audiencia que la festejó había varios dirigentes del PJ ortodoxo, todos alineados con la Casa de Gobierno, como el intendente local, Raúl "El Vasco" Othacehé, denunciado por las organizaciones de derechos humanos por realizar "aprietes mafiosos".

Son los jefes comunales quienes deciden qué cooperativas pueden entrar o no al nuevo plan, que en esta primera etapa sólo está disponible para los municipios del conurbano, pero que el año próximo y el otro, cuando se celebren las elecciones presidenciales, se extenderá gracias a un presupuesto de 9 mil millones de pesos. Los fondos de este programa son manejados por uno de los secretarios de Desarrollo Social de mayor confianza de Alicia K, Aldo Marconetto.

Es un dirigente del PJ de Chubut, cercano al gobernador Mario Das Neves, ex concejal de Trelew, ex intendente de esa ciudad, con actuales aspiraciones de ser gobernador de su provincia en 2011. Marconetto quedó a cargo del Ingreso Social con Trabajo después de que el primer candidato a manejarlo desistiera de la invitación. Se trata de Juan Rinaldi, ex titular de la Administradora de Programas Especiales (APE) y de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Rinaldi estuvo a punto de asumir pero dudó: ¿El plan realmente se iba a manejar de manera transparente o sería usado como una nueva herramienta para castigar y premiar a los jefes comunales del conurbano? La última reunión que Rinaldi tuvo con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, fue el jueves pasado.

En el medio, había recibido una "apretada" de Hugo Moyano, su ex aliado, quien le envió dos micros con militantes al autódromo de Buenos Aires, adonde Rinaldi iba a correr como aficionado. Los muchachos le transmitieron un mensaje temible: "Sos un traidor". Rinaldi es aliado de la ex ministra de Salud, Graciela Ocaña, principal impulsora de las denuncias sobre la "mafia de los medicamentos". Esta semana la ministra Kirchner recibió en su despacho a jefes comunales a quienes contactó con Marconetto. En diciembre, sin embargo, asumirá como titular de este plan uno de los dirigentes de mayor confianza de Néstor Kirchner.

Se trata de Dante Dovena, un asesor histórico del matrimonio gobernante. La designación de Dovena como controlador del programa social más ambicioso de los Kirchner es una muestra de la importancia que le dará Quinta de Olivos. A pesar de las promesas oficiales de transparencia sobre el reparto de los fondos para las cooperativas bonaerenses, distintas organizaciones sociales ya denuncian desmanejos y discriminación. Una de ellas, Barrios de Pie, cercana al Gobierno, marchó en Capital Federal y el conurbano para protestar por este tema.

Aunque por ahora el manejo de los fondos para las cooperativas se vehiculiza sólo a través de los intendentes del conurbano que permanecen fieles a la Casa Rosada, en el Gobierno aseguran que tanto Barrios de Pie como otras organizaciones pronto serán beneficiadas con el plan. El líder piquetero Raúl Castells no lo cree: "En los barrios, esto se maneja sólo a través de punteros del kirchnerismo. Los demás quedamos afuera", se quejó ante Crítica de la Argentina. En julio, Néstor Kirchner demostró que los fondos para las cooperativas son claves en las políticas que aplicará para sus aliados del conurbano: enojado por el resultado que obtuvo su fórmula en La Plata, ordenó que Desarrollo Social deje de enviarles fondos a las asociaciones de trabajadores que responden al intendente local, Pablo Bruera.

Dante Dovena, un histórico alfil de Néstor, estará al frente de la caja

En el Gobierno confirmaron que a partir de diciembre quien manejará el plan Ingreso Social más Trabajo es el actual diputado Dante Dovena. La Quinta de Olivos se asegurará así el control sobre una de las cajas más importantes de Desarrollo Social. Otro ultra-K acaba de asumir en otro organismo que reparte subsidios millonarios: el ex ministro de Economía de Santa Cruz, Juan Manuel Campillo, fue designado esta semana titular de la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA). Dovena es un dirigente histórico del kirchnerismo, uno de los primeros que creyó que el proyecto político del santacruceño debía saltar a nivel nacional.

Ingeniero civil de profesión, tiene un currículum extenso como dirigente del PJ. A principios de los 90 fue asesor del ministro de Obras Públicas, Roberto Dromi, justo en el período en que éste encabezó las privatizaciones de las empresas públicas. Dovena pasó después a ser uno de los principales operadores políticos del por entonces ministro del Interior, José Luis Manzano.

A pesar de su pasado ultramenemista, los Kirchner lo nombraron en distintos cargos: fue diputado provincial, director de la Casa de Santa Cruz, jefe de asesores de Cristina cuando ella era legisladora nacional, y también asesoró a Néstor en sus épocas de gobernador patagónico. Ya como presidente, el santacruceño lo designó como director de Papel Prensa. Dovena fue el operador más influyente en la campaña electoral que llevó a Cristina Kirchner como candidata a senadora por Buenos Aires en 2005. Ahora volverá a tratar con todos los jefes del peronismo bonaerense pero desde un cargo oficial: repartirá entre ellos los 1.500 millones de pesos del plan Ingreso Social más Trabajo.

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