Un nuevo centro de escolarización para la inclusión

Está destinado a adolescentes de 15 a 18 años que se vieron obligados a abandonar la escuela por diferentes problemáticas. Es el único centro de la región con estas características y actualmente participan 20 estudiantes.

Se inauguró el Centro de Escolarización Secundaria para Adolescentes y Jóvenes de entre 15 y 18 años que ya funciona en la Escuela Secundaria Básica Nro. 15 ubicada en el barrio La Loma.

Este centro constituye una alternativa de escolarización para los jóvenes de esa franja etaria, de manera que puedan terminar el ciclo básico de la Educación Secundaria y continuar luego sus estudios con una orientación y modalidad específica en el ciclo superior.

Cristina Protolongo, jefa de este distrito educativo, y Javier Palomeque, subdirector de Educación del municipio, presentaron a EL CIVISMO esta nueva modalidad educativa destinada a adolescentes que actualmente se encuentran fuera del sistema escolar y tienen deseo de retomar sus estudios.

"Uno de los lineamientos para el trabajo del año es la inclusión de los chicos que están afuera de la escuela y desde el año pasado venimos trabajando para poder implementar este Centro de Escolarización para Adolescentes y Jóvenes (CESAJ)", expresó Protolongo.

"En el mejor de los casos, estos chicos si querían seguir estudiando debían pedir una excepción para ingresar al bachillerato de adultos. Entonces sucedió que este tipo de propuestas se llenó de chicos de esta edad. Pero no es lo mismo un adolescente que un adulto", explicó la jefa distrital.

Estos adolescentes que por diferentes razones debieron la escuela no están en edad de ingresar a la educación de adultos, salvo la excepción señalada por Protolongo. Por lo tanto, hasta ahora quedaban fuera de todo sistema educativo.

"No tienen las mismas características, los intereses son diferentes y hay que tener en cuenta la cuestión convivencial. Además los ritmos y trayectos escolares son distintos", explicó Palomeque con relación a la inserción de los adolescentes en la modalidad destinada a los adultos.

El CESAJ está integrado por 20 alumnos. "No es fácil abrirlos, porque primero tenés que tener los alumnos que están fuera del sistema y que deseen ingresar y, por otro lado, los cargos docentes que integran esta propuesta no son cubiertos por listado, sino que deben poseer un perfil acorde a esa realidad de los estudiantes. Se necesita un docente que asuma el desafío y tenga el perfil necesario para resolver esta problemática", explicaron.

Los cargos no fueron creados sino que surgen desde el artículo 115 del estatuto que hace referencia a "la actividad de bien público". Esto significa que los docentes participantes del proyecto dejan una determinada cantidad de módulos en la escuela donde trabajan y trasladan su tarea al lugar donde funcione el CESAJ.

Con relación al perfil de los educadores, Protolongo dijo que "en estas propuestas se necesitan docentes que estén abiertos al diálogo, contenedores y con capacidad de ponerse en el lugar del otro".

"Evidentemente si un chico no llegó a la escuela secundaria en el ritmo que debió haber llegado es porque alguna problemática vivió y algo falló en nuestra sociedad que no se lo permitió. Entonces, si hay un docente que piensa que ese chico tiene lo que se merece porque nunca estudió, ese profesor docente para esta tarea no va a ser efectivo", agregó.

El primer CESAJ del distrito se estableció en la ESB 15 y las directoras son las mismas de la secundaria. "Nosotros les estamos agregando este centro. Esto también es un acto de generosidad y solidaridad", compartieron.

Además de tener los espacios curriculares, la propuesta cuenta con una carga horaria de formación profesional. Los alumnos tienen diez horas, de las cuales en ocho cursan un oficio y en las dos restantes tienen informática.

En los espacios curriculares se trabaja en dos grupos de 10 integrantes cada uno. Cada grupo en el primer trimestre cursa la mitad de las materias y en el siguiente trimestre las restantes.

El docente siempre estará con diez alumnos. Según Protolongo la idea es "para que cada uno tenga una atención personalizada".

De lunes a jueves el horario es de 17 a 22 y los adolescentes son acompañados por un tutor, que es un preceptor que trasladó su cargo a este proyecto.

Los viernes realizan la capacitación profesional que se articula con el Centro de Formación Profesional Nro. 403.

Luján es el único distrito que cuenta con esa propuesta en toda la región y estiman que estos alumnos queden preparados para ingresar al nivel educativo que hoy se denomina Polimodal.

"Existen perspectivas para abrir otros centros pero antes debemos evaluar esta experiencia y ver cómo resulta. Fue mucho el esfuerzo que llevó armarlo. La palabra solidaridad y el querer hacer algo por el otro es lo que sintetiza todo esto", manifestó Palomeque.

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