Un nuevo caso de ejecutivos rehenes sacudió a Francia

Empleados de una compañía al borde de la quiebra los retuvieron durante 24 horas
PARIS.? En medio de un clima de creciente tensión social, los empleados de una fábrica a punto de quebrar en Francia siguieron el ejemplo de otros trabajadores en huelga y tomaron de rehenes a un grupo de ejecutivos, que fueron liberados ayer tras pasar 24 horas cautivos.

Los gerentes de la fábrica operada por el Scapa Group PLC, de origen británico y situada en Bellegrade-sur-Valserine, al pie de los Alpes franceses, fueron autorizados a salir del lugar para asistir a negociaciones en la oficina del alcalde local.

El de Scapa es el cuarto caso de retención de ejecutivos en el interior de una empresa en conflicto que se produce en las últimas semanas en Francia, lo cual ha generado una gran inquietud en otras compañías que enfrentan situaciones similares.

Ian Bushell, director de finanzas de la filial europea de Scapa, dijo que los obreros prometieron no volver a secuestrar a los gerentes cuando regresen al lugar de trabajo.

Los ejecutivos que permanecieron secuestrados son el director de operaciones europeas del grupo, el director financiero y la directora del personal, todos británicos, así como el director general de Scapa Francia. Todos ellos tuvieron "libertad de desplazamiento dentro de la fábrica" pero no podían salir, precisó una fuente sindical.

El conflicto estalló a raíz de los planes de la dirección de Scapa de cerrar la fábrica, ubicada cerca de la frontera suiza y especializada en materiales adhesivos para la industria del automóvil, que emplea a unas 60 personas. Los directivos justificaron la medida "en la caída del 50% de este mercado en 2008".

Antecedentes

El martes de la semana pasada, los trabajadores de la filial francesa de la empresa estadounidense fabricante de topadoras Caterpillar retuvieron en el local de la empresa en Grenoble a los principales directivos de la compañía, después de que se anunciaron 733 despidos. Anteriormente, los ejecutivos de Sony Francia, de la filial francesa de la estadounidense 3M y de la fabricante alemana Continental de repuestos automotores habían corrido la misma suerte.

Lo ocurrido en Scapa se produce en medio de una polémica sobre la utilización de este tipo de métodos de presión social. La ex candidata presidencial y dirigente socialista Ségolene Royal comentó recientemente que estas acciones permiten a los trabajadores "debilitados, pisoteados, despreciados" ser escuchados. Sin embargo, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, advirtió que no tolerará el secuestro de ejecutivos como método de presión.

El diario francés Le Parisien publicó ayer un sondeo que revela que 50% de los franceses consideran este método "no aceptable", contra 45% que lo considera "aceptable".

Según otro sondeo Ifop-Paris Match, un 63% de las personas encuestadas dicen "comprender pero no aprobar" este tipo de acción, 30% la aprueban y sólo 7% la condenan.

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