Un nuevo basural a cielo abierto en el norte capitalino.

Se acumula chatarra recolectada por las patrullas antidengue y no se le aplica ningún tratamiento. De este modo, se genera un megafoco infeccioso. Y ya se hace "cirujeo".
En contraste con la reciente campaña de prevención del dengue que se está llevando a cabo, en la zona de La Aguada, al norte de la Capital, se formó recientemente un basural a cielo abierto, en inmediaciones de la Gruta de la Virgen del Valle.

Camiones de las patrullas antidengue depositan allí gran cantidad de chatarra, la misma que recolectan en los domicilios particulares para erradicar esta patología. En este nuevo foco, la chatarra que se acumula bien sirve de criadero para la proliferación del mosquito Aedes Aegypti, transmisor de la enfermedad.

Estructuras de electrodomésticos, baldes, cubiertas y gran cantidad de elementos en desuso se depositan allí por toneladas.

Los camiones de las patrullas encargadas de recolectar la chatarra casa por casa, "esconden" la basura en el predio, a cielo abierto y sin efectuarles ningún tratamiento, como el que se hace en la Planta de Tratamiento de Residuos de El Pantanillo. No sólo es un campo de cultivo ideal para el dengue sino que, además, con el reciente movimiento de suelo, las alergias están a la orden del día.

Muchas personas, exponiéndose a enfermedades como el dengue u otras infecciones, se acercan a este nuevo basural buscando algo que pueda servirles o vender para vivir. Estas mismas personas, que a diario se acercan para "ver las novedades", aseguraron que el basural es nuevo, porque se formó con la chatarra que trajeron los camiones de las patrullas antidengue para después quemarla.

"La chatarra es nueva", afirmaron.

"Cirujeo"

Hay quienes ven en este reciente foco una posibilidad para sobrevivir. "Hay gente que viene y lleva lo que sirve. Hasta billeteras con dinero dentro encontraron", comentan.

Norma, madre de 7 niños, contó que se acerca al basural para juntar aluminio, cobre, y todo lo que se pueda reciclar, sea para dar una utilidad para su casa o bien para vender.

"Con esto me ayudo para poder vivir. Mi marido es albañil pero en estos momentos está sin trabajo. La única entrada de dinero es la de la venta de aluminio y cobre", explicó.

En este sentido, remarcó que el precio del kilo de cobre es de 1 peso con 50 centavos y el de aluminio 1 peso.

Esta mujer es consciente de que a diario se expone a distintas enfermedades, no sólo al dengue, pero manifestó estar "acostumbrada", mientras mostraba una profunda herida en su mano derecha, la cual se produjo cuando escarbando en la basura se cortó con la chapa de un auto.

"Estoy acostumbrada a remar con esto, porque no recibo ningún plan y hay que darles de comer a los chicos. Hasta hace poco juntaba las cubiertas del basural para pintarlas y venderlas como macetas", contó Norma.

Mientras tanto, desde distintos estamentos del Gobierno, como el ministerio de Salud y el COE Dengue, informan a la comunidad la necesidad de eliminar la chatarra y todo recipiente que pueda funcionar como fábrica de mosquitos porque el dengue es "prevenible pero no evitable", como había afirmado días pasados la ministra de Salud de la Nación, Graciela Ocaña.

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