Nuevo avance del sindicato de Moyano sobre otro gremio

Nuevo avance del sindicato de Moyano sobre otro gremio
Las empresas periodísticas alertan sobre la "ruptura del sistema" y la falta de garantías para la libertad de prensa.
Hugo Moyano anunció la existencia de un acuerdo entre el sindicato de Camioneros con algunos distribuidores de diarios y revistas, que tienen su propio sindicato, para absorber a sus trabajadores. El titular de la CGT y su hijo Pablo dieron una conferencia de prensa pero se negaron a mostrar cualquier documento. La movida buscaría dejar sin efecto, de hecho, el régimen legal y sindical de esta actividad, que tiene más de 60 años y que venía funcionando pacíficamente.

En efecto, los distribuidores de diarios siempre tuvieron personería gremial independiente. La cooptación de afiliados de otros gremios es una táctica de los Moyano para aumentar su poder de fuego: progresivamente fue alcanzando a empleados de comercio, distribuidores de bebidas o trabajadores de plantas petroleras, entre otros.

El supuesto convenio no se difundió oficialmente, aunque habría sido firmado en el Ministerio de Trabajo. En la conferencia, realizada en la sede del Sindicato Obreros Marítimos Unidos, los Moyano lo definieron como "un acto de justicia".

La estrategia tendría el guiño del ministro Carlos Tomada, pese a que la semana pasada la mayoría de los distribuidores (826 miembros de las cooperativas que los representan) se había manifestado contra la posibilidad de encuadrarse dentro de Camioneros y a favor de seguir perteneciendo al sindicato que los representa, la Sociedad de Distribuidores de Diarios y Revistas de la República Argentina (SDDRA).

También los editores habían expresado su rechazo a cualquier cambio que pusiera en riesgo la distribución de publicaciones. De hecho, las empresas periodísticas quedaron al margen de las negociaciones y no suscribieron acuerdo alguno. Por el contrario, la Asociación de Editores de Diarios de la Ciudad de Buenos Aires (AEDBA) se pronunció duramente ayer ante las versiones del avance de Moyano.

Para AEDBA, un supuesto acuerdo entre Camioneros y la SSDRA "implicaría la ruptura del sistema de comercialización de diarios y revistas". En un comunicado la entidad "hace expresa reserva del derecho de los editores a proceder como mejor convenga a la defensa de sus derechos e intereses, y a la preservación de la libertad de prensa".

El sistema cuya ruptura denunció AEDBA se remonta a 1946 y tiene como pilares la neutralidad y pluralidad de la distribución. Los distintos editores de diarios y revistas le venden sus productos a los distribuidores, quienes a su vez los comercializan a los quioscos, garantizando la igualdad entre medios grandes, medianos y chicos. Estos distribuidores siempre estuvieron nucleados en un sindicato propio, con personería y autonomía respecto de otros gremios.

Los intentos de Moyano de incursionar en un terreno de alta sensibilidad, como la distribución de información, vienen generando una fuerte preocupación en las empresas periodísticas. El último antecedente se remonta al 25 de noviembre pasado, cuando un grupo de 200 manifestantes de Camioneros bloquearon las plantas de impresión de los diarios Clarín y La Nación, así como del Centro de Distribución de Revistas, llegando a impedir por varias horas la distribución de publicaciones.

Los hombres de Moyano eligieron la sede de dos diarios cuando la distribución de los mismos está a cargo de terceros, que no tienen relación laboral ni empresarial alguna con éstos. Ese bloqueo generó un masivo repudio de entidades periodísticas, legisladores y diversos sectores la sociedad. ADEPA lo calificó como "un grave hecho de coacción" y tanto la oposición, como finalmente el Gobierno, salieron a condenarlo.

La semana pasada, ante fuertes versiones de que Camioneros, con el aval del Ministerio de Trabajo, quería avanzar una vez más sobre la actividad de los distribuidores, AEDBA envió una carta a Trabajo en la que recordaba estos hechos y alertaba sobre el riesgo que el avance de ese gremio podía implicar para la libertad de prensa.

"Pretender dar un giro introduciendo a un nuevo actor que desconoce la actividad sería una solución desacertada. Máxime si tenemos presente que el Sindicato de Camioneros, quienes hoy pretenden ingresar en nuestra actividad, en su primera irrupción, ha empleado la violencia al bloquear las plantas impresoras de los diarios La Nación y Clarín", decía la carta. "Lo sucedido motivó denuncias penales y un repudio general por parte de la sociedad", añadió.

Y dijo AEDBA: "Pensar que un nuevo actor de este tipo pueda incorporarse a la actividad, además de complejizar la tarea, obligaría a convivir con la amenaza latente de que hechos de similares características, contrarios a principios constitucionales, vuelvan a desencadenarse".

Comentá la nota