Un nuevo acuerdo pospuso las medidas de fuerza

Un nuevo acuerdo pospuso las medidas de fuerza
Hubo contactos del gobierno con las empresas. El clima tenso en Rincón de los Sauces y Plaza Huincul se diluyó con la firma de una tregua, esta vez por 15 días. La clave está en las tarifas.

RINCÓN DE LOS SAUCES, CUTRAL CO y BUENOS AIRES (ARS/ACC/ABA) - El paro con el que el sindicato petrolero amenazaba el suministro de gas a los grandes centros de consumo, fue desactivado ayer por la mañana, luego de una reunión en la Casa de Neuquén en Buenos Aires, de la que participó el gobernador Jorge Sapag. El sindicato que conduce Guillermo Pereyra dio dos semanas a las empresas para que reactiven el ritmo de trabajo en la cuenca.

La información no fue clara porque el ministro de Justicia neuquino, César Pérez, refirió e una conciliación obligatoria de la que nadie habló.

Los petroleros estaban en la calle de las ciudades petroleras de la región, listos para salir a cortar los suministros de petróleo y gas, según dijeron. Pero el pacto de ayer, uno más de los tantos que pospusieron las definiciones desde abril, frenó las medidas.

"La única definición de nuestra parte fue: vamos a aguardar unos 15 días y si la actividad no se normaliza va a haber flor de problema; es decir quedamos en libertad de acción para tomar medidas en consecuencia", afirmó Pereyra en Buenos Aires.

Sapag, antes de partir de Neuquén, pareció endurecer su posición frente al gobierno nacional para lograr un aumento del precio de los hidrocarburos en boca de pozo, que es lo que están pidieron las empresas para retornar al trabajo de perforación en los yacimientos.

Según informó Marcelo Rucci desde el sindicato, "el convenio frenó entre 700 y 1.000 despidos en las provincias de Río Negro y Neuquén, además de agregar una vianda diaria a quienes están con carga laboral reducida y para los operarios de torres, se les devolverá el plus que venían cobrando antes de ésta crisis de poco más de mil pesos", indicó.

Los trabajadores que llevan casi dos meses en sus hogares con un plan de carga laboral reducida, cobraban antes del conflicto alrededor de 8.000 pesos y pasaron a percibir poco más de 3.000. Con el nuevo convenio, superarán los 4.000 pesos.

El objetivo de que los equipos de perforación salgan a los yacimientos, hasta ayer no había tenido éxito. "Las negociaciones no terminaron, conseguimos llevarles tranquilidad a los compañeros pero la recesión debe terminar. Las empresas deben salir a perforar", aseguraron fuentes sindicales.

"Se que están en eso pero es algo que tienen que resolver los operadores y la provincia, nosotros queremos desarrollos sustentables y no partes o declaraciones de circunstancia", deslizó Pereyra sobre la necesidad de que mejoren los recios.

"Estamos en contacto con el ministerio de Trabajo (de Nación) y se dictó la conciliación obligatoria que implica retrotraer la situación al momento anterior a los despidos y entrar en paritarias. Esto es bueno", declaró Pérez.

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