NUEVO ACTO DEL EX PRESIDENTE EN EL CONURBANO Kirchner fue a San Miguel, pero se aseguró de que no asistiera Rico

Hubo intensas gestiones para impedir la presencia del ex carapintada.
En el 22° aniversario del levantamiento carapintada de Semana Santa y a apenas una decena de cuadras de Campo de Mayo, Néstor Kirchner evitó ayer la peor de las fotos junto a Aldo Rico.

Según pudo saber Clarín, hubo gestiones a distintos niveles, desde la Casa Rosada y La Plata, para evitar que el ex coronel carapintada enchastre el desembarco del ex presidente en San Miguel.

Kirchnerista confeso, Rico no quería perderse la ocasión. Es más, de haberse seguido el protocolo de los últimos actos K, le hubiera correspondido compartir el escenario con Kirchner como presidente del PJ local.

La novia de Rico y concejal, Marisa Guilanea, insistió todo lo que pudo en que iría al acto junto a su pareja. Hasta que dejó de atender el teléfono.

En San Miguel temían una batalla entre los simpatizantes de Rico y los del intendente Joaquín de la Torre, enfrentados a muerte. El centro de la ciudad y los alrededores del estadio cubierto de Muñiz se llenaron de evectivos de la Policía y la gendarmería.

Ya entrada la tarde, la diputada María del Carmen Rico, admitió que su padre podría ausentarse, pero que ella misma iría en su lugar con militantes.

Las últimas gestiones las hizo, a pedido de Kirchner, el jefe de Gabinete, Sergio Massa. Y finalmente, sólo un puñado de riquistas se acercó al parque de la línea 740 para saludar a Kirchner cuando bajó del helicóptero, pero la policía se encargó de mantenerlos a raya.

Ni Rico, ni su hija, ni nadie de su tropa se apareció por el estadio. "Lamentamos no haber podido ir. El PJ de San Miguel quería demostrar su apoyo al presidente del partido pero hay gente que no acepta las diferencias. Por eso preferimos abrirnos para evitar conflictos", explicó anoche a Clarín María del Carmen Rico.

Junto a Kirchner en el escenario, y con unas 1.200 personas colmando el estadio y varios centenares afuera con bombos y banderas y coreando "Ya ya lo ve/y ya lo ve/ es para Rico que lo mira por TV", De la Torre se sintió el gran ganador de la noche. Vivió la presencia de Kirchner como un respaldo vital para su gestión que vive acosada por el riquismo.

Pero hay silencios que hablan: ninguno de los oradores de la noche (De la Torre, Daniel Scioli y Kirchner) hizo referencia a Rico ni al aniversario de la asonada carapintada, una de esas fechas y lugares que al ex presidente no se le suelen pasar por alto. Lo admiten en el Gobierno: no es el momento de romper con Rico y perder el caudal de votos que arrastra el político más popular de San Miguel.

Liberados del fantasma de Rico, Scioli fue el encargado de darle impulso a su posible candidatura junto a Kirchner, aunque de manera elíptica: "Estamos con Néstor siempre al frente, con la inquebrantable voluntad y dispuestos a ponernos al frente para dar la lucha que tengamos que dar para no tirar por la borda lo hecho en estos años", afirmó.

A su turno, Kirchner repartió críticas a la "alianza residual", a los "traidores" del peronismo disidente que "por un puesto abandonan su trinchera de lucha", reivindicó que el Congreso no haya declarado la emergencia nacional por el dengue y pidió que "se sancione, de una vez por todas, la ley penal del menor" porque con la seguridad "no se puede hacer especulación electoral".

"¡Memoria, Memoria, Memoria, Memoria...!", culminó eufórico el ex presidente.

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