NUEVAS OFICINAS PARA EL SERVICIO LOCAL DE PROTECCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO EN SAN MIGUEL

El equipo del Servicio Local de Protección de los Derechos del Niño, que funciona en la Subsecretaría de Desarrollo Social de San Miguel, está conformado por dos abogados, tres trabajadoras sociales, cinco psicólogas y una mediadora familiar.
Allí, los casos más comunes que se atienden son cuestiones de abusos de menores, violencia familiar, abandono de menores y deserción escolar.

"Se intenta hacer mucha escucha y un intercambio interdisciplinario para saber cuál es el camino que le vamos a dar a los expedientes", afirmaba la Licenciada Graciela Raviculé, Directora del Servicio Local. Entre los objetivos, aparece como primordial "recuperar los derechos que otros están vulnerando en muchos chicos", según palabras de la directora, quien añadía que "este es un servicio que no puede trabajar solo, tiene que trabajar en red con el resto de las direcciones; por ejemplo, si tenemos a un chico abusado y en la casa faltan chapas, yo voy a trabajar primero el abuso, después arreglar la casa, generando un expediente para que Acción Social ayude a arreglar la casa de esa familia".

En la actualidad, las instalaciones del Servicio Local, ubicado en el segundo piso del edificio de Paunero 1136, cuenta con nuevos cubículos de trabajo para la atención personalizada de los diversos casos que se presentan a diario. La directora contaba que "cuando vine me encontré con un lugar muy amplio, donde se podían hacer muchas cosas, tenía un par de luces pero le faltaba mucho, por eso vamos sumándole cosas para que sea más cómodo para proporcionar una mejor atención". Por eso, el equipo decidió que para lograr una mejor atención era necesario contar con espacios más privados.

Estos espacios serían los cubículos que hoy podemos ver en el Servicio Local que, el año pasado, habían comenzado su construcción por medio de los cursos de albañilería avalados por la UOCRA que ofrecía la Subsecretaría de Desarrollo Social pero, por diversas cuestiones, las obras quedaron varadas. Sin embargo, eso no fue impedimento para que finalmente se realizaran, "lo hemos logrado gracias a muchas buenas voluntades que se han juntado", contaba Raviculé.

Hoy podemos observar, además de la mesa de atención y la oficina, tres nuevos cubículos, coloridos, adornados y muy prolijos. En el espacio libre fuera de los mismos podemos ver juguetes y sillas para niños. "Las sillitas y los juguetes tienen el objetivo de hacer un espacio de juego para los chicos que están esperando o para los que están trabajando con las psicólogas, ya que con el juego se trabajan muchas cosas y eso tiene que ser en un espacio privado", afirmaba la directora Raviculé. Se han pintado los pisos, se construyeron los cubículos, se los pintaron de diferentes colores a cada uno, se adornaron las paredes con dibujos de los chicos y con los Derechos del Niño.

"Estamos ambientando el lugar para que esté en condiciones", aseguraba Graciela Raviculé y con gesto alegre en su rostro manifestaba que "estamos felices con lo que se ha logrado, de lo que era antes a lo que es ahora, es una maravilla […] la gente y los chicos mismos entran y dicen `que lindo que está!´"

El espacio más urgente.

Si de espacios hablamos, tal vez uno de los más necesarios es la obtención del Hogar de Tránsito para San Miguel. La función del hogar de tránsito a adquirir consiste en ofrecer una atención integral a los niños y adolescentes en proceso de encontrar las alternativas para la resolución de las distintas problemáticas, en un marco de convivencia transitoria con distintos objetivos de acuerdo al caso, siempre con el fin último de restablecer vínculos sanos. "El proyecto de la casa de tránsito es importantísimo porque hay muchas emergencias y no hay donde poner a los niños cuando desalojaron a los padres o la mamá se fue o simplemente estaban sólo a cargo de un papá y el papá no es el más adecuado y la justicia decide que hay que internarlo en algún lugar hasta encontrar algún otro familiar", expresaba Graciela Raviculé

Este hogar requerirá de un personal estable que trabaje específicamente en la casa. Un equipo de profesionales, asistentes sociales, psicólogos, médicos, gente de mantenimiento, cocina, seguridad, entre otros, que puedan asistir a los casos que se presenten. Este equipo será elegido y evaluado por la Dirección de Servicio Local de Protección de Derechos del Niño. Faltan detalles administrativos para obtener el Hogar de Tránsito, cuya gestión está siendo manejada por la Municipalidad.

Con este proyecto, se asegurará techo, comida y contención para aquellas personas, ya sean niños, jóvenes o adultos, que vean sus derechos vulnerados, absorbidos por situaciones de violencia, desalojo, abandono o abuso. La gestión por el Hogar de Tránsito sigue en marcha. Cada vez el sueño de adquirirla se hace más real.

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