Las nuevas esquinas porteñas les costaron a los vecinos unos $ 750 mil en promedio.

Las nuevas esquinas porteñas les costaron a los vecinos unos $ 750 mil en promedio.
El plan de embellecimiento del espacio público que viene realizado el gobierno porteño, especialmente el ensanchamiento y refacción de esquinas en Palermo, desató la polémica. Costaron hasta $ 878 mil, como en Salvador y Gurruchaga. Según la oposición, que consultó a expertos y empresas constructoras, las obras se presupuestaron en valores más altos que los del mercado, algo que desde el Ministerio de Espacio Público niegan. "Están en precio", afirman.
Las esquinas sobre las que cientos de personas almuerzan todos los días bajo el sol en bares y restós pueden llegar a costar casi lo mismo que todo lo que está encima. Amén de la licencia, hay algo de cierto, porque el ensanchamiento de la superficie de varias bocacalles palermitanas que busca "embellecer el espacio público" –según promociona el Gobierno– significó para los contribuyentes un gasto multimillonario.

¿Cuánto puede costar rejuvenecer cuatro esquinas de la ciudad con algunas luminarias, más metros para desplegar mesas y potenciar la gastronomía, algún que otro banco de madera y, sólo en algunas, igualar la altura de la vereda con una calzada de adoquines?

La respuesta que propone el sentido común se aleja demasiado de la realidad. El costo de las 18 obras que planificó el año pasado el Gobierno porteño para aggiornar cada una de esas bocacalles, y tres cuadras en otros barrios, supera los 11 millones de pesos.

En año pasado, cuando los efectos de la crisis aún no se habían derramado en la economía porteña, el Ministerio de Espacio Público decidió invertir un promedio de $ 750 mil por cada bocacalle.

Así, la más económica –en Honduras y Fitz Roy– les costó a los vecinos $ 577.315 y la más costosa $ 1.009.534, en Salcedo y Colombres.

De las 18, dos fueron terminadas en 2008, cinco en lo que va de 2009, y antes de fin de año deberían estar listas el resto, en sintonía con otros proyectos similares como la peatonalización de la calle Reconquista.

Para la oposición y para algunos especialistas del mercado, las obras no aportan tantos beneficios para los porteños en función de lo que costaron.

Hay que reconocer que para los vecinos existe un valor agregado: las obras significan unos 7.588 m2 más de espacios públicos ganados a la calle donde puede tomar un cafecito mientras mira las nuevas y prolijas esquinas. Esos metros, no obstante, significaron un gasto de unos $ 11.424.101 sólo si se tienen en cuenta las doce licitaciones que se adjudicaron hasta el momento. Las otras seis serán encaradas por personal propio del Gobierno y no se sabe cuánto costarán. De ahí nace gran parte sel encono de la oposición.

Preocupados por este esquema de costo/beneficio que podría perjudicar a los vecinos, hicieron en junio un pedido de informe al Poder Ejecutivo para que dé explicaciones por los altos costos del "operativo de maquillaje". El 22 de ese mes, la dirección General de Regeneración Urbana y Alumbrado respondió con una lista de las obras, con el precios y las especificaciones técnicas de cada una.

Facundo Di Filippo, legislador porteño por la Coalición Cívica que vehiculizó el pedido de información se sorprendió con la respuesta: "No estamos en contra de que se hagan obras para los vecinos, pero no queremos que se realicen de cualquier manera y a cualquier precio", propuso y disparó: "cuando lo consultamos con especialistas del sector de construcción nos dijeron que están por sobre el valor real ".

En la otra vereda, el Gobierno porteño asegura que los precios que pagó son los del mercado: "En cada esquina se hace todo nuevo, se ponen adoquines o lajas, se instalan luminarias, arbolado, tocones (los palos que las protegen) y se hacen las obras pluviales necesarias", respondió Eduardo Villar, subsecretario de Espacio Público.

¿Cómo se componen los costos? Para rejuvenecer una esquina, por ejemplo, Arévalo y Nicaragua, se intervienen unos 1.300 m2, de los cuales 800 son de calzada y 500 de vereda , que cuestan $ 300 y $ 250 respectivamente el m2, es decir, $ 365.mil en total. A esto habría que sumarle los costos de una farola moderna, unos $ 7.000, un banco de plaza, unos $ 1.200 y el valor de las alcantarillas, los cordones, los retoques finales, el IVA y la rentabilidad de las empresas constructoras.

Estos últimos ítems deberían sumar $ 370 mil para llegar a los 735 mil que costó finalmente la refacción.

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