Una nueva ruta que cambia el mapa vial de Tercero Arriba

Está a punto de terminarse el asfalto entre Río Tercero y Despeñaderos, por Corralito. Ya es usada por muchos. Acorta la distancia de la zona con Córdoba
Río Tercero, Despeñaderos. Una nueva ruta está a punto de inaugurarse en el centro cordobés, aunque ya es transitada por no pocos vehículos. Se trata del tramo entre Río Tercero y Despeñaderos, pasando por Corralito y Monte Ralo.

Esa nueva vía genera tres consecuencias a la vez: acorta de 110 a 90 kilómetros la distancia por asfalto entre Río Tercero y Córdoba, termina con el histórico aislamiento de Corralito y Monte Ralo, y descomprime el tráfico en el trayecto que corre paralelo de la congestionada ruta nacional 36.

Aunque no está terminada, la nueva ruta ya es recorrida por muchos vehículos. Este diario hizo los 44 kilómetros que separan Río Tercero de Despeñaderos. El que era un polvoriento camino, que en días de lluvia se tornaba intransitable, es ahora una nueva ruta asfaltada.

Son los habitantes de Corralito y Monte Ralo los más asombrados: hacía 40 años que venían escuchando promesas de que se ejecutaría ese tramo.

La obra sobre esta ruta provincial S 253 culminará en algunas semanas, según especificaron a este diario voceros de la empresa Homacq SA, adjudicada por la Provincia.

Sólo falta pavimentar unos dos kilómetros en el extremo más cercano a Río Tercero.

Vecinos de esta zona ya hacen el cálculo de que por esa vía hoy se ahorran 2,60 pesos de peaje (por el que se cobra a la altura del dique Piedras Moras, en la ruta nacional 36) y a su vez reducen en 20 kilómetros la distancia de Río Tercero a Córdoba.

Casi sobre el enlace de esta nueva ruta con la 36, en Despeñaderos, José, de Tancacha, resume la ventaja que todos ven: "Son menos kilómetros para ir a Córdoba, por una ruta con mucho menos tráfico, menos subidas y bajadas y además sin peaje", apuntó, tras reconocer que era la primera vez que la recorría.

Mucho más tránsito "Cambió el ritmo, se ha incrementado mucho el tránsito", asegura el intendente de Corralito, Carlos Scotto.

Por estos días se aprecian banquinas con pasto cortado, camiones y máquinas trabajando por varios sectores.

Apenas se cruza el viejo puente de Río Tercero rumbo a Corralito hay que atravesar 5,3 kilómetros de tierra. En ese tramo falta terminar los dos últimos, pero quedarán por ahora fuera de la obra cuatro kilómetros, que se harán en una segunda etapa.

Una vez que se atraviesa Corralito, hay un desvío de unos mil metros, que se impone en forma paralela a la ruta nueva y se retoma el curso a la altura del cementerio.

Otra reforma que se aprecia es la construcción de una rotonda en Monte Ralo. Y se sumaron dos puentes para sortear las grandes cárcavas (grietas) que hay en esta zona.

Gran parte de toda la nueva ruta está ya pintada y señalizada. Desde Homacq aclararon que la obra no está finalizada y que además de esos kilómetros de asfalto restan varios detalles de señalización, entre otras tareas pendientes.

Para conectar por esta nueva vía en Despeñaderos con la ruta nacional 36 se requiere atravesar parte de esta localidad.

En la primera quincena de febrero puede que haya corte de cinta oficial.

Para el departamento Tercero Arriba y para el extremo sur de Santa María se trata de una obra de impacto que cambia el mapa regional. Y que, de tanto prometida, ya casi nadie creía que alguna vez se hiciera realidad.

Iniciada hace ocho años

Hace un año y siete meses se inició la obra de asfaltado de 40 de los 44 kilómetros entre Río Tercero y Despeñaderos, por Corralito. La Provincia la adjudicó, por casi 26 millones de pesos, a la firma Homacq SA. Los fondos salen de un crédito que le otorgó el BID para obras viales. Pero este tramo ya tenía parte de los trabajos previos –de nivelación y subbase– ejecutados. Habían sido iniciados en el año 2000, tras un convenio firmado entre la Provincia y los cuatro municipios involucrados: Río Tercero, Corralito, Monte Ralo y Despeñaderos.

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