Una nueva purga de ministros en Irán

El presidente iraní destituyó a dos miembros del gabinete por las disputas surgidas en torno al vicepresidente Rahim Mashaei. Uno de ellos era el Jefe de Inteligencia. Hay rumores de más alejamientos de funcionarios
Gholam Hussein Mohseni Ejei, ministro de Información y también jefe de los servicios de inteligencia, y Hussein Safar Harandi, responsable de la cartera de Cultura, dejarán sus puestos por decisión del mandatario, señaló la agencia.

Hasta ahora no ha habido confirmación oficial de las informaciones que señalan que otros dos ministros, el de Trabajo y el de Salud, también fueron destituidos.

El mes pasado se había informado que el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Muhamad Jahromi, presentaría su renuncia debido a las diferencias con Ahmadinejad acerca del nombramiento de Rahim Mashaei como vicepresidente.

Mashaei se convirtió en centro de duras críticas por sus declaraciones sobre Israel, ya que destacó que los problemas a nivel nacional con dicho país no estaban referidos al pueblo israelí en sí ni dirigidos en contra de los judíos. Estas afirmaciones parecen estar en contradicción con las del propio Ahmadinejad.

Rahim Mashaei, suegro de uno de los hijos del primer mandatario, presentó esta semana su renuncia después de que el líder supremo de la nación, el ayatolá Ahmad Jatami, ordenara a Ahmadineyad que solicitara su renuncia.

Los medios locales habían informado que el presidente había tenido un fuerte intercambio verbal sobre el vicepresidente durante una de las reuniones semanales del gabinete.

Al parecer, los dos ministros instaron a Ahmadinejad a acceder a las protestas y rever el nombramiento, propuesta que fue rechazada por el mandatario. Entonces Mohseni Ejei y Safar Harandi abandonaron la sala en señal de protesta.

Ahmadinejad asumirá el nuevo período presidencial el 5 de agosto y presentará su nuevo gabinete el mes próximo. Los nuevos ministros deberán ser aprobados por el Parlamento.

El debate generado por quien fuera vicepresidente hace que los analistas esperen que la aprobación de los nuevos miembros de gabinete también suscite controversias.

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