Nueva protección en la defensa de la Circunvalación Oeste

Del puente Carretero a Gorostiaga se mejora y eleva la defensa. Ése es el tramo que se convirtió en un dique, durante abril de 2003. Su nueva cota (ya existente desde Gorostiaga a Recreo) se diseñó para un escenario hipotético y sin registro: una crecida simultánea de los ríos Salado y Paraná.
El administrador general de la Dirección Provincial de Vialidad, Jorge Placenzotti, destacó que marchan a buen ritmo los trabajos de la obra de protección de la defensa oeste de la ciudad de Santa Fe, que se realiza sobre la avenida de Circunvalación Oeste, cuyo monto de obra supera los 28 millones de pesos y fue adjudicada a Merco Vial S.A. y Angel Boscarino Construcciones (UTE).

Una comunicación de la DPV destaca que su objetivo es proteger el paramento húmedo del terraplén de defensa contra inundaciones del río Salado, ubicado junto a la avenida de Circunvalación de la ciudad de Santa Fe, por medio de la alternativa de recubrimiento con un sistema de bloques trabados a la tracción y la compresión en la dirección de los tres ejes principales, conformado por bloques de hormigón armado que por su forma especial se van entrelazando de modo de constituir un sistema que actúa como un conjunto de piezas trabadas y no como bloque individuales.

Además, se altea el mismo terraplén considerando los efectos superpuestos de distintas combinaciones de alturas del río Paraná con crecidas del río Salado, y la sobreelevación por oleaje producido por vientos, indica la información oficial.

Para su diseño, se ha tomado una recurrencia combinada de 1.000 años, como mínimo, considerando los eventos como independientes y suponiendo dicha recurrencia combinada como el producto simple de las recurrencias individuales, sigue el informe.

La obra de protección se inicia en el puente Carretero Santo Tomé-Santa Fe, cruza el terraplén ferroviario y las ramas del distribuidor de empalme con la autopista a Rosario, culminando en calle Gorostiaga, donde se inicia la sección 3 de la avenida de Circunvalación actualmente en construcción.

Comunicación vial y protección

La avenida de Circunvalación Oeste no sólo cumple funciones desde el punto de vista vial sino también actúa como cierre. Debe proteger el casco urbano contra las inundaciones del río Salado (ver aparte).

En este sentido, paralela a la calzada, se ha construido la defensa Irigoyen, que completa el sistema de defensa al oeste de la ciudad de Santa Fe.

El proyecto resguarda el área de un sector urbano muy desarrollado y se puede considerar que está directamente involucrado en esta obra una quinta parte del conglomerado urbano de la ciudad de Santa Fe, cuya población total estimada en 500.000 habitantes resulta indirectamente involucrada.

Se prevé reconformar el terraplén existente con un coronamiento de 4 m de ancho, y cota variable de acuerdo a lo indicado en el estudio hidráulico.

El talud interno, hacia el este, tendrá una pendiente general de 1:2,5, es decir, dos metros y medio de ancho por cada metro de alto. En cambio, el talud a proteger se conformará para que tenga una pendiente general de 1:3, y variable en algunos casos a 1:2,5.

Los rellenos que se requieran para alcanzar la sección de proyecto se construirán con suelo del lugar y con una compactación especial.

Las cotas de coronamiento del terraplén y su muro rompeolas se ubicarán entre los 17 y los 18 metros IGM (Instituto Geográfico Militar, cuya escala tiene el 0 a la altura del nivel del mar).

Bloques de hormigón y mantas de geotextil

El perfil que tendrá la obra de protección en el terraplén de la Av. de Circunvalación Oeste es conocido por los santafesinos. Su aspecto exterior y su estructura será similar a la Costanera: taludes contenidos por una manta que actúa como un filtro para evitar la fuga de suelo arenoso, sostenido por bloques de hormigón, con un muro rompeolas anclado mediante vigas.

La defensa mostrará un recubrimiento de bloques de hormigón intertrabados, que ocultarán el filtro de geotextil.

Previo a ello debe conformarse el talud de asiento de la protección, regularizando la superficie hasta las pendientes y cotas de proyecto, lo cual implica tareas de desmonte en algunos sectores y de relleno con compactación en otros.

Al pie del revestimiento se construirá una viga de anclaje de hormigón armado colado in situ de forma inclinada, para lo cual es necesario realizar la excavación para su fundación, y el posterior relleno compactado del suelo sobre el paramento externo de la viga. En la parte superior se ejecutará una viga menor de cierre de hormigón armado, que primeramente se ubica junto al talón externo del muro rompeolas, luego a media altura de éste, y en la finalización del primer tramo y todo el segundo tramo cubre el vértice externo del terraplén, quedando el muro enterrado al final del primer tramo. Finalmente, se completará con vigas de cierre lateral el comienzo y la finalización del revestimiento en cada sector.

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