Nueva propuesta de Arias para Honduras

Impulsa la restitución de Zelaya con poderes limitados y una amnistía política; afirman que el presidente depuesto prepara su regreso
SAN JOSE.- El presidente de Costa Rica, Oscar Arias, mediador en la crisis institucional que vive Honduras, propuso ayer, para la resolución del conflicto, la conformación de un gobierno de reconciliación nacional presidido por Manuel Zelaya, la aplicación de amnistías políticas y la renuncia expresa del mandatario depuesto a reformar la Constitución.

La propuesta de Arias se conoció en momentos en que funcionarios del gobierno de Zelaya señalaron que el depuesto mandatario tiene la intención de regresar a Honduras para instalar un "gobierno alternativo" desde donde planteará la "ofensiva final" para regresar al poder.

"Voy a proponer varias ideas [en la negociación], por ejemplo, instaurar un gobierno de reconciliación nacional, una coalición con ministerios clave como Finanzas, Seguridad, Gobernación [?]. Veremos si se puede hablar de una amnistía, y para quiénes, sobre delitos políticos", declaró Arias a la emisora local Radio Monumental.

En ese escenario de reconciliación nacional, el premio Nobel de la Paz sugirió que Zelaya debería presidir esa coalición y, al mismo tiempo, abandonar "su pretensión de una cuarta urna [la consulta popular para convocar a una Asamblea Constituyente, que fue el detonante del golpe de Estado]". Arias reanudará mañana en San José las conversaciones con representantes de Zelaya y del gobierno de facto de Roberto Micheletti, después de que la primera ronda de diálogo concluyera la semana pasada sin acercamiento entre las partes.

Arias, que hace dos décadas tuvo un papel trascendental en los Acuerdos de Esquipulas, que pusieron fin a los conflictos armados en América Central, rechazó la propuesta de Micheletti de renunciar al poder con la condición de que Zelaya no sea restituido. "Esa no es una solución", dijo Arias. "Don Roberto Micheletti dice que está dispuesto a renunciar para darle el poder a alguien más, [pero] eso no es una solución, porque el restablecimiento constitucional pasa por la restitución del presidente Manuel Zelaya", señaló.

Además, descartó un adelanto de las elecciones previstas para el 29 de noviembre, una posibilidad que fue sugerida en días atrás por Micheletti como solución a la crisis. El mandatario costarricense volvió a criticar el golpe de Estado en Honduras: "Pese a lo frágiles y vulnerables que puedan ser las democracias en la región, era una etapa que se creía superada".

Arias relató que durante estos días no ha parado de hablar por teléfono con diferentes actores políticos y sociales involucrados en la crisis. Anteayer, le tocó el turno al jefe del Estado Mayor Conjunto de Honduras, el general Romeo Vásquez, responsable último de la expatriación de Zelaya a Costa Rica el pasado 28 de junio. Según Arias, Vásquez afirmó que se limitó a obedecer órdenes. "Quienes me dieron la orden [de detener a Zelaya] fueron los civiles; no hice esto porque se me ocurrió", le habría dicho el general.

En principio, no está previsto que Zelaya y Micheletti asistan a la segunda ronda de diálogo, aunque si se alcanza un acuerdo este fin de semana, los dos protagonistas de la crisis ya se comprometieron a volar a San José para firmar la declaración final.

Camino a Honduras

Zelaya, mientras tanto, lleva dos días en silencio. Después de lanzar un ultimátum a Micheletti para que abandone el poder antes del fin de semana, y de llamar a sus seguidores a la insurrección, al mandatario se le perdió el rastro en Nicaragua, adonde voló anteayer desde Guatemala, el último país donde hizo declaraciones.

Patricia Rodas, canciller en el exilio de Honduras, dio ayer algunas pistas sobre el paradero de Zelaya. "Nuestro presidente ha visitado varios países del continente y hace falta que recorra algunos más, pero por ahora ya está en camino a Honduras", dijo Rodas en La Paz, donde estuvo con los mandatarios de Bolivia, Ecuador, Venezuela y Paraguay (ver aparte).

Sin ofrecer detalles y de una forma algo críptica, Rodas añadió: "[Zelaya] estará en algún momento y en algún lugar de Honduras; ya está caminando allá y que Dios lo proteja y los pueblos de América lo acompañen".

Rodas indicó también que Zelaya pretende instalar una "sede alternativa" de gobierno. "Desde allí dirigirá lo que yo llamaría la batalla final contra los golpistas", afirmó.

Como avanzada al anunciado retorno de Zelaya a Honduras, César Ham, candidato presidencial del izquierdista partido Unificación Democrática, regresó ayer al país con un mensaje de Zelaya a sus seguidores: "A partir del sábado a las 12 de la noche, él [Zelaya] puede entrar por aire, por mar o por tierra en cualquier momento; eso es un hecho, va a regresar al poder apoyado por el pueblo", dijo Ham.

Los partidarios de Zelaya continúan con sus protestas en Honduras contra el gobierno de facto. El Bloque Popular, que agrupa a una treintena de organizaciones de izquierda, intensificó ayer sus acciones con el corte de varias rutas y la toma de puentes. En Tegucigalpa, los manifestantes bloquearon las salidas hacia el norte y el sur del país. En la región occidental, los seguidores de Zelaya tomaron las rutas de los departamentos de Ocotepeque, Copán y Lempira para interrumpir la circulación de vehículos hacia los pasos fronterizos con Guatemala y El Salvador.

La estrategia de los dirigentes del denominado Frente Nacional de Resistencia Popular se radicalizará un poco más cada día que pase. Si en San José no se alcanza ningún acuerdo este fin de semana, el lunes convocarán a un paro nacional, según reveló el líder campesino Rafael Alegría. La revitalización de las protestas llevó al gobierno de facto a imponer de nuevo el toque de queda, que estuvo vigente desde el 28 de junio hasta el domingo pasado.

Un vocero del gobierno de Micheletti señaló que con la reimplantación del toque de queda las autoridades pretenden "brindar seguridad a la población ante las amenazas de grupos que buscan provocar disturbios y desorden en algunos lugares".

Agencias AP, AFP, , EFE y Reuters

Piden más presión de EE.UU. a los golpistas

* WASHINGTON (AFP).- El nuevo embajador de Manuel Zelaya en Washington, Eduardo Reina, pidió ayer una intervención más decidida de Estados Unidos contra el régimen de facto de Honduras. "Es importante aplicar presiones más fuertes, como la congelación de las cuentas y otras medidas similares que aplica Estados Unidos cuando hay un golpe de Estado", declaró Reina a la prensa después de presentar sus cartas credenciales ante el gobierno de Barack Obama. Gran parte de las reservas internacionales de Honduras se encuentra en bancos en Estados Unidos.

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