Nueva pista sobre la muerte de un actor

Había filmado Los gritos del silencio
ROMA.- La historia del ginecólogo Haing Ngor es la de un sobreviviente convertido en premio Oscar, una aventura donde la realidad se mezcla con la ficción. Después de perder a su esposa en los campos de exterminio camboyanos, Haing logró salvarse en la década de 1980 y encontró un inesperado futuro en los Estados Unidos. A primera vista, parece una odisea con final feliz.

No fue así. El destino le tenía reservada otra sorpresa. Una vez establecido en California, en 1984 Haing fue elegido para interpretar el papel de Dith Pran en Los gritos del silencio , una película de denuncia sobre los crímenes de los khmers rouges que lo llevó hasta la alfombra roja de los premios Oscar: de enfrentarse cara a cara con la muerte a los honores de las estrellas de Hollywood.

Pero ése fue sólo el penúltimo giro de su vida, que no le dio tregua. El 25 de febrero de 1996, Haing Ngor fue asesinado a tiros frente a su casa de los suburbios de Los Angeles. El crimen fue atribuido a tres miembros de la Oriental Lazy Boys, una de las pandillas que asuelan la ciudad de Los Angeles. Un intento de robo que terminó mal. Pero los amigos de Haing jamás creyeron verdaderamente que los tres pandilleros, que luego fueron condenados a una larga pena en prisión, lo hubiesen matado para robarle.

Para los camboyanos radicados en Los Angeles, el ginecólogo fue víctima de un asesinato por encargo ordenado por el Khmer Rouge, la guerrilla camboyana, que buscaba venganza contra Haing por su aparición en la película que le mostró al mundo los horrores del régimen filomaoísta que ocupó el poder en Camboya entre 1975 y 1979.

La teoría del complot parecía una pura especulación, propia de prófugos acosados por los fantasmas de su pasado. Hace un año, sin embargo, durante el juicio a un khmer rouge, salió a la luz la confirmación de la sospecha. Kang Kek Ieu, conocido como el "camarada Duch" y ex director de un campo de concentración, reveló la verdad durante su juicio: "Es cierto, Haing fue eliminado por venganza. No le perdonaban su participación en la película".

Dudas

En realidad, al principio la división de homicidios también tenía sus dudas. Si se trataba de un intento de robo, ¿por qué los delincuentes no se llevaron los casi 5000 dólares que la víctima tenía en su billetera, debajo del asiento de su Mercedes-Benz? Pero después los investigadores encontraron otra explicación: Haing había muerto tras resistirse a que le quitaran su reloj Rolex y, sobre todo, un medallón de oro con la foto de su esposa, objetos que nunca aparecieron. Un reducido botín seguramente cedido para obtener algunas dosis de cocaína. Como fuese, para los investigadores el caso estaba cerrado.

Pero nunca lo estuvo, ni lo estará, gracias a la Pequeña Camboya, el barrio camboyano nacido sobre las costas de California. Allí sostienen que el modus operandi en el crimen no fue el de una pandilla, sino que se asemeja más a la emboscada de un asesino.

A la espera de que alguien se decida a sacar el expediente del cajón, los amigos de Haing se consuelan recordando la profecía del fallecido médico: "No importa si muero hoy mismo. El testimonio de la película perdurará cientos de años".

Comentá la nota